No ha existido una negociación específica y separada de la cláusula de sumisión a los Tribunales de Londres cuando se puso en circulación el conocimiento de embarque (AAP Barcelona 24 abril 2020)

El Auto de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección Decimoquinta, de 24 de abril de 2020 estimamos el recurso de apelación formulado por la representación procesal de La Hormiga Naranja Exportadora S.L. contra el un auto del Juzgado de lo Mercantil que revoca y deja sin efecto. En su lugar, desestima la declinatoria de jurisdicción promovida por Mediterranean Shipping Co. S.A.. y declara que dicho Juzgado tiene jurisdicción. Tras realizar una amplia exposición de la jurisprudencia en aplicación de los arts. 468 y 251 de la Ley de Navegación Marítima, el presente Auto afirma que:

«(…)  En este caso, la demanda la interpone el destinatario (La Hormiga Naranja) y la dirige con la porteadora (MSC), sociedad con domicilio en Suiza, que opera habitualmente en España. MSC opone la cláusula de sumisión a los Tribunales de Londres y, subsidiariamente, considera que la competencia debe atribuirse a los tribunales suizos, por ser donde radica el domicilio de la demandada. MSC alega que La Hormiga Naranja aceptó la cláusula de sumisión expresa al emitirse el conocimiento, toda vez que el propio título expresa que el cargador (Chaco Export) actúa en representación de la destinataria (on behalf of). Sin embargo, esa declaración, contenida en un documento redactado y emitido por la naviera demandada, no podemos tenerla en cuenta, pues no existe documento alguno que acredite que La Hormiga Naranja (compradora), que adquirió una partida de carbón de Chacao Export (vendedor), otorgara su representación a esta (…). Como hemos expuesto, la cláusula de sumisión expresa a los tribunales de Londres sólo sería oponible a la demandante, en su condición de destinataria, si se subrogó en los derechos del cargador de acuerdo con el Derecho Nacional aplicable. Para determinar la legislación aplicable hemos de acudir a las normas de Derecho Internacional Privado contenidas en los artículos 8 a 12 del Código Civil, que contienen una reglamentación parcial, dado que no contempla todas las situaciones. Además, en buena medida sus disposiciones han quedado desplazadas, primero por el Convenio de Roma sobre la Ley aplicable a las obligaciones contractuales de 19 de junio de 1980 y actualmente por el Reglamento CE 593/2008, del Parlamento Europeo y del Consejo, de 17 de junio de 2008. Este, sin embargo, excluye de su ámbito de aplicación las obligaciones que deriven de letras de cambio, pagarés y otros instrumentos negociables, como los conocimientos de embarque (artículo 2, apartado d) y párrafo 9 del Preámbulo) (…). El art. 10.3º del Código Civil establece que «la emisión de los títulos-valores se atendrá a la ley del lugar en que se produzca». La norma se refiere únicamente a la » emisión», esto es, abarca los requisitos relativos al consentimiento y a la validez del título. Queda excluido, por el contrario, el régimen jurídico de la transmisión. En este caso no se analiza la validez inter partes de la cláusula de sumisión expresa, sino su oponibilidad a un tercero. Además, el conocimiento se emitió en Paraguay, fuero que ambas partes rechazan. Por ello entendemos que el supuesto enjuiciado tiene mayor encaje en el art. 10.1º Cc, por el que la ‘propiedad y posesión de los bienes muebles» se rige por la Ley del » lugar donde se hallen’, que cabe identificar con el lugar de la entrega. Además, el lugar de entrega es el punto de conexión preferente en los conflictos de normas jurídicas sobre contratos de transporte en el Reglamento CE 593/2008 (art. 5) y en el Convenio de Roma de 1980 (art. 4) (…). Por tanto, el Derecho nacional conforme al cual debe valorarse si el destinatario se subrogó en los derechos del cargador, aceptando la cláusula de sumisión expresa pactada con el porteador, es la Ley Española y, en concreto, el artículo 251 de la LNM, por el que » el adquirente del conocimiento de embarque adquirirá todos los derechos y acciones del transmitente sobre las mercancías, excepción hecha de los acuerdos en materia de jurisdicción y arbitraje, que requerirán el consentimiento del adquirente en los términos señalados en el capítulo I del título IX». Esto es, el adquirente del conocimiento de embarque sólo quedará vinculado por la cláusula de sumisión » si ha sido negociada individual y separadamente» (art. 468 de la LNM). En este caso, no ha existido una negociación específica y separada de la cláusula de sumisión. La Hormiga Naranja ni aceptó someterse a los Tribunales de Londres cuando se puso en circulación el conocimiento de embarque ni lo hizo en un momento posterior en el marco de una negociación individualizada de la cláusula. El documento cuatro aportado por la demandada no cumple los requisitos exigidos por la LNM. Al margen de estar fechado el 28 de julio de 2017, con un periodo de validez hasta el 31 de diciembre de 2017 (luego ampliado hasta el 31 de diciembre de 2019), esto es, con posterioridad a que se emitiera el conocimiento, en el documento la actora autoriza a un agente, Datisa S.L., para la entrega de » la mercancía amparada en conocimientos de embarque originales/sea waybills«. Es una autorización genérica, para cualquier expedición y no específica para el conocimiento de embarque objeto de la presente reclamación. Además, aunque la actora manifiesta conocer y aceptar todas las condiciones de MSC, disponibles en la web de la naviera, incluida la de sumisión expresa y legislación aplicable, esa aceptación es igualmente indiscriminada y no el resultado de una negociación individual de la cláusula. Por todo ello, con estimación del recurso, procede dejar sin efecto la resolución apelada, ordenando que el procedimiento continúe adelante».

Vid. J.C. Fernández Rozas, “Alternativas e incertidumbres de las cláusulas de solución de controversias en la contratación marítima internacional”Cuadernos de Derecho Transnacional, vol. 10, nº  2, 2018, pp. 333-375.

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