El laudo arbitral impugnado contiene una suficiente y lógica motivación, no apreciándose algún tipo de quiebra, incoherencia o contradicción (STSJ Madrid CP 1ª 25 mayo 2021)

La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Civil y Penal, Sección Primera, de 25 de mayo de 2021 (ponente: David Suárez Leoz) desestima una demanda ejercitando la acción de anulación, formulada contra un laudo dictado en el seno del procedimiento arbitral seguido ante el Tribunal Español de Arbitraje Deportivo , declarando, entre otras cosas, que:

«(…) Atendido el alcance y función revisora que otorga a esta Sala el recurso de anulación en el que nos encontramos, al no ser esta Sala una segunda instancia revisora de los hechos y los derechos aplicados en el laudo, ni un mecanismo de control de la correcta aplicación de la jurisprudencia, y el concepto acuñado de orden público, debe ser desestimada la demanda formulada, pues lo que pretende la actora es que esta Sala revise el laudo dictado en cuanto al fondo, como si esta Sala fuera una verdadera segunda instancia, y si limitamos nuestro examen del Laudo impugnado a los motivos que nos señala la referida Sentencia de nuestro Tribunal Constitucional, no podemos sino rechazar la denunciada vulneración del orden público. Y así, no se alega en ningún momento en la demanda de anulación infracción alguna de los principios que deben regir el procedimiento arbitral, singularmente el derecho a ser oídas las partes, a proponer las pruebas que estimen oportunas en favor de sus respectivas pretensiones y a hacer las pertinentes alegaciones en su defensa. El árbitro asumió el conocimiento del litigio regularmente, conforme al sometimiento al arbitraje acordado por las partes, lo que no fue impugnado por la parte demandante, alegando causa de nulidad al respecto. La decisión arbitral, en el FJ 6º, entra a decidir sobre las pretensiones deducidas por la ahora demandada, con carácter subsidiario, por la que solicita se declare resuelto el Contrato que unía al Jugador con la mercantil y se condene a aquel al abono de una indemnización de daños y perjuicios por el 20 % de la cantidad que concretó en su escrito de 10 de diciembre de 2019 (380.000,00 euros, excluido el IVA), y tras desestimar los diversos motivos de oposición a la pretensión indemnizatoria alegados por la representación del Sr. A., en apreciación conjunta de la prueba, entiende, tras su razonamiento recogido en los puntos 3 y 4 de dicho FJ 61, que la demandada era merecedora de una indemnización, al apreciar una pérdida de oportunidad por la revocación del Mandato antes de la fecha prevista en el mismo para su terminación, realizando a continuación el examen de la existencia de una posibilidad real de que el mandatario hubiera obtenido un contrato para el jugador, que le permiten llegar a la conclusión de estimar probada la existencia del daño y por ende su resarcimiento en favor de la ahora demandada, rechazando así las alegaciones de la parte actora. Por ello, basta la lectura del laudo para tener una cabal compresión de las razones por las que el árbitro resuelve la controversia sometida a su consideración, aunque el ahora demandante no comparta sus conclusiones, y aquel lo hace con argumentos fundados en derecho, razonables y razonados. De los autos queda acreditado con claridad que el árbitro practicó y valoró toda la prueba propuesta y extrajo determinadas consecuencias, lo que pertenece a la exclusiva íntima convicción de quien debe acometer dicha labor, no pudiendo tacharse de insuficiente, ni irracional o ilógica. En definitiva, puede afirmarse con la sola lectura del laudo arbitral impugnado que en él se contiene una suficiente y lógica motivación, no apreciándose algún tipo de quiebra, incoherencia o contradicción y, reiteramos, el Laudo ahora impugnado expresa y razona los fundamentos de su decisión, con una motivación suficiente, como decimos, para conocer las razones de los pronunciamientos con que resuelve la contienda arbitral, dando respuesta a todas las cuestiones que fueron planteadas por las partes. Procede por todo lo expuesto desestimar la demanda formulada».

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