Inadmisión de una declinatoria arbitral, pues la reclamación donde se incluye el convenio arbitral no fue firmada por el propietario del vehículo ni por su aseguradora, por lo que no puede obligar el mismo a ninguno de los dos (AAP Jaén 1ª 18 marzo 2021)

El Auto de la Audiencia Provincial de Jaén, Sección Primera, de 18 de marzo de 2021 declara no haber lugar a la declinatoria en contra de lo pronunciado por el Juzgado de Primera Instancia, con el siguiente  razonamiento:

«(…) El origen del procedimiento es el hecho de que el 15 de abril de 2019 la esposa del actor estacionó su vehículo en el parking público «La Victoria», y al recoger el citado vehículo se percató de que el mismo tenía daños que no existían cuando fue depositado en el parking. La usuaria del automóvil formuló una queja en el establecimiento, queja en la que se suscribió el deseo de la usuaria de someter la cuestión litigiosa a arbitraje. La demanda se interpone por el titular del vehículo y por la aseguradora de éste, contra la aseguradora del parking. Pues bien, el art. 9 de la Ley de Arbitraje viene a disponer: «El convenio arbitral, que podrá adoptar la forma de cláusula incorporada a un contrato o de acuerdo independiente, deberá expresar la voluntad de las partes de someter a arbitraje todas o algunas de las controversias que hayan surgido o puedan surgir respecto de una determinada relación jurídica, contractual o no contractual». Siendo así las cosas, no tiene razón la parte apelante cuando mantiene que el consentimiento fue prestado por error, y es que basta ver el documento para apreciar que se tachó la casilla donde la parte aceptaba el arbitraje, no tachándose con un aspa o cruz la casilla en la que se consentiría la mediación. Esto es, fue la parte la que después de leer el documento decidió libremente someterse, a fin de dirimir la discordia, a la decisión de árbitros. Ahora bien, la presente demanda no la interpone la persona que firmó el documento, sino que lo hace el propietario del vehículo, y la aseguradora de éste, aseguradora que actúa en el presente en virtud del contrato de seguro que la une con el propietario. El art. 1.257 Cc dispone: «Los contratos sólo producen efecto entre las partes que los otorgan y sus herederos; salvo, en cuanto a éstos, el caso en que los derechos y obligaciones que proceden del contrato no sean transmisibles, o por su naturaleza, o por pacto, o por disposición de la ley». La reclamación donde se incluye el convenio arbitral no fue firmada por el propietario del vehículo ni por su aseguradora, por lo que no puede obligar el mismo a ninguno de los dos. Cuestión distinta es la obligación de la aseguradora demandada, y es que ésta ocupa la posición de su asegurado, y como quiera que su asegurado sí se sometió a arbitraje ella también lo estaría, pero no al contrario. Así, solo cabe estimar el recurso, dejando el auto sin efecto, ordenando la tramitación del procedimiento por sus propios trámites»

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