La acción ejercitada en el presente caso está comprendida en la cláusula de sumisión a arbitraje contenida en de los Estatutos de la sociedad de que ambos litigantes forman parte (SAP Madrid 8ª 23 noviembre 2020)

El Auto de la Audiencia Provincial Madrid, Sección Octava, de 23 de noviembre de 2020 (ponente: Jesus Gavilan Lopez) confirma la decisión de instancia que declaró abstenerse de conocer una demanda por estar sometida la cuestión a arbitraje. Al respecto razona del siguiente modo:

“(…) Se abordan conjuntamente por su íntima conexión; y así deben rechazarse las alegaciones al respecto; se viene a cuestionar, en definitiva, si una cláusula de arbitraje establecida en el seno de una relación societaria mercantil puede afectar a las reclamaciones internas de los miembros que la integran o cuando se relacionan entre sí distintas sociedades como en el presente caso, de una UTE (…).. Por tanto, la acción ejercitada en el presente caso está comprendida en la cláusula de sumisión a arbitraje contenida en el art. 26 de los Estatutos de la sociedad de que ambos litigantes forman parte. Su aplicación al presente caso determina la confirmación de la resolución de instancia; en primer término, de acuerdo con el art. 22 de los Estatutos, constituidos por ellas, dentro de esa esfera mercantil descrita, dejó patente, como subraya la resolución de instancia, la voluntad de las partes en cuanto a su decisión de someter a arbitraje no sólo cualquier litigio que pudiera surgir del propio convenio, sino cualquier otro caso en el que se vieran las partes, por lo que no hay motivo para restringir la interpretación de lo que expresamente y por escrito hacen constar estas, en cuanto al contenido de la cláusula se refiere. Por otro lado, de acuerdo con la anterior doctrina y jurisprudencia, los litigios que dimanan de la relación que adquieren como consecuencia de la UTE, independientemente de la acción que se ejercite, a mayor abundamiento cuando en el presente caso se refiere a la acción de responsabilidad, ésta deriva directamente de la actuación que se imputa a la parte demandada en el desarrollo de esta relación jurídica, en concreto al corresponderle el cargo de gerente precisamente por los propios Estatutos, y estar relacionadas todas las conductas imputadas con el ejercicio de su cargo y por ende dentro del desarrollo de la actividad de la UTE, o relacionada netamente en cuestiones que afectan a la sociedad, como dice la doctrina y jurisprudencia reseñada, siendo el gerente integrante de ella, como lo es la demandante, por lo que no hay duda respecto de que la acción ejercitada se encuentra dentro de las previsiones del art. 22 de los Estatutos, sin vulneración alguna de los preceptos que se dicen infringidos, ni de la interpretación que de dicha cláusula se realiza por el Juzgado de instancia. Para concluir, no puede la apelante invocar discrepancia entre la genérica mención que la escritura fundacional en su estipulación 8ª hace respecto del sometimiento de las partes a los Juzgados de Madrid , cuando la propia apelante tiene reconocida plenamente la prevalencia de los Estatutos, pues , como alega la apelada, y confirma esta Sala, por su examen, el documento 21 de la demanda recoge el acta de presencia nº 925 autorizada por el Notario Don Rafael González Gonzalo y los documentos adjuntos a la misma, donde se constata la respuesta escrita de A. obrante al folio …, en la que manifiesta expresamente lo siguiente: ‘2º) a) …. Solicitan movimientos bancarios que ya han sido aportados en Comités previos, respondiendo su actuación a una mera instrumentalizacion procesal para mantener en instrucción la infundada querella interpuesta, en lugar de acudir al procedimiento previsto en el art. 22 de los Estatutos de la UTE.”; cruce de correspondencia producida en el seno de la U.L, precisamente en una querella planteada por A. frente al Gerente Único persona física de la U.L. y su sustituto, Sres Salvador y Santos , ambos pertenecientes al Gerentre Único A., que la recurrente adjunta como documento 5 de su demanda, por lo que, en consecuencia A. considera que las acciones que su copartícipe A. ejercite frente al Gerente Único de una de las UTE (L).. hayan de ser dirimidas en sede arbitral ex art. 22 de sus estatutos, la misma consideración debe extrapolarse cuando en la otra UTE (V.) ella es quien ejercita una acción frente al Gerente Unico de ésta, ya que sus estatutos también cuentan con ese art. 22 de sumisión a arbitraje, de igual contenido que el otro, salvo por lo que respecta a la institución arbitral designada en cada uno de ellos, constituyéndose en acto propio del art. 7.1º Cc con los consabidos efectos que impiden ahora actuar en sentido contrario. Todo lo anteriormente expuesto lleva a colegir la desestimación del recurso, confirmando el Auto apelado”.

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