Denegación de la nacionalidad española de origen con fundamento en haber nacido en territorio del Sahara Occidental antes de 1976 y ser hija de españoles (AAP Civ 1ª 10 marzo 2021)

El Auto del Tribunal Supremo, Sala de lo Civil, Sección Primera, de 10 de marzo de 2021 desestima un recurso de casación contra una sentencia dictada en segunda instancia, en un juicio ordinario sobre nulidad declaración del derecho a la nacionalidad española de origen y por posesión de estado, en la que se confirmó la desestimación de la demanda efectuada por la sentencia de primera instancia. El Tribunal Supremo utiliza el razonamiento empleado por a STS del Pleno, nº 207/2020, de 29 de mayo, rec. 3226/2017 (dictada en un supuesto muy similar al presente en el que se instó la nacionalidad española de origen con fundamento en haber nacido en territorio del Sahara Occidental antes de 1976, ser hija de españoles y considerar aplicable a su caso la doctrina contenida en la sentencia de esta sala de 28 de octubre de 1998). Añade el presente Auto que:

«(…) la pretensión de la recurrente basada en su derecho a la nacionalidad de origen por su nacimiento en el Sáhara, en 1960 de padre que sería -según su tesis- de nacionalidad española de origen, no encuentra apoyo en la doctrina jurisprudencial de esta sala, lo que implica la concurrencia de la causa de inadmisión ya indicada de carencia manifiesta de fundamento en lo que del motivo se refiere a esta cuestión (…). Por lo que respecta a su pretensión basada en el derecho a la nacionalidad por posesión de estado, no se ha justificado la existencia de interés casacional, ya que en la sentencia núm. 1026/1998 de 28 de octubre de 1998, rec. 617/1996, no solo tiene en cuenta un pasaporte o un documento de identidad, sino que -como se ha declarado en la sentencia de primera instancia, en cuanto se confirma íntegramente por la de segunda instancia recurrida- se tuvieron en cuenta otros muchos signos de posesión de estado que aquí no concurren.  Según la sentencia de primera instancia la recurrente no tiene justificación alguna de su posesión de estado o utilización de la nacionalidad española de forma continuada, solo un certificado de nacimiento en el que se refleja la fecha de nacimiento y un certificado de empadronamiento del que no deriva ningún dato relevante al respecto, y como añade la sentencia recurrida, en las certificaciones literales de nacimiento de sus hijos lo que consta es la nacionalidad marroquí de la demandante y nada deriva de la certificación de matrimonio, ni de los documentos relativos a su esposo. La recurrente elude estas declaraciones y ni siquiera expone con precisión cómo entiende que esos documentos que han valorado las sentencias de las instancias servirían para poner de manifiesto su posesión de estado de la nacionalidad española (…). Cuanto se ha expuesto impide tener en consideración las alegaciones efectuadas por la recurrente en el trámite de audiencia previo a esta resolución».

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