El consentimiento matrimonial prestado no se emitió con el verdadero propósito de crear una comunidad de vida conyugal sino para aprovechar las ventajas de la apariencia matrimonial (SAP Barcelona 12ª 27 noviembre 2020)

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Barcelona, Sección Decimosegunda, de 27 de noviembre de 2020  confirma la declara la nulidad del matrimonio celebrado entre los codemandados, afirmando lo siguiente:

“(…) La falta de verdadero consentimiento matrimonial no suele constatarse habitualmente a través de pruebas directas de la voluntad simulada pues es lógico el interés de los implicados en mantener ocultas sus intenciones íntimas. Por ello de ordinario ha de acudirse a la prueba de presunciones de talforma que conforme al art. 386 LEC, partiendo de unos indicios -entre los que destaca la ausencia de convivencia marital atendido lo dispuesto en el art. 68 Cc-, el tribunal puede presumir la certeza de otro hecho -ausencia de consentimiento matrimonial- siempre que entre el hecho admitido o demostrado y el presunto exista un enlace preciso y directo según las reglas del criterio humano. Por el principio de facilidad probatoria contenido en el art. 217.7º LEC son los contrayentes, cuyo matrimonio es objeto de impugnación por parte del Ministerio público, los que se encuentran en inmejorable posición para demostrar que el consentimiento que prestaron respondía a un auténtico deseo de contraer matrimonio. Si aplicamos al caso sometido a nuestra consideración las anteriores premisas generales llegamos a idéntica conclusión que el Juzgado según el cual el consentimiento matrimonial prestado por Doña F. de nacionalidad española, nacida en la República Dominicana el … 1989 y Don P.F. de nacionalidad dominicana, nacido el … de 1977, no se emitió con el verdadero propósito de crear una comunidad de vida conyugal en legítimo ejercicio del derecho reconocido en los arts. 321 CE y 44 Cc, sino para aprovechar las ventajas de la apariencia matrimonial tratándose, por tanto de un matrimonio simulado. Llama la atención en primer lugar, la falta de aportación de prueba a las actuaciones demostrativa de las relaciones de noviazgo de toda pareja en la que sus miembros viven en la misma localidad, de los preparativos de toda índole para la celebración del matrimonio y del inicio de una vida en común (p.ej. testifical de amigos de la pareja), limitándose la aportación de la parte en el presente caso con esa finalidad, de una cuenta bancaria conjunta, en un periodo comprendido entre el 13 de abril de 2017 y el 21 de marzo de 2019, no desprendiéndose en forma alguna de los movimientos de dicha cuenta bancaria la existencia de una convivencia entre los titulares de dicha cuenta, puesto que la mayoría de las domiciliaciones hacen referencia al concepto de Prima salud, llamando la atención la circunstancia de que cuando tiene lugar mediante ingresos un saldo de la cuenta más elevado de lo habitual, (por ejemplo el día 2 de junio de 2017 tienen lugar dos ingresos por cajero de 400,00 y 500,00 Euros respectivamente, dando lugar a un saldo de 906,33 Euros), seguidamente tiene lugar una disposición de efectivo importante en relación a esa cantidad(por ejemplo, en fecha 2 de junio de 2017, el mismo dia de los ingresos, tiene lugar un reintegro por cajero de 900,00 Euros), o en fecha 1 de octubre de 2.017, cuando tienen lugar dos ingresos de 500,00 y 480,00 Euros por el concepto de ayuda familiar, dando lugar a un saldo de 980,00 Euros, tiene lugar en ese mismo día un reintegro por cajero de 900,00 Euros, siendo el resto de saldos de la referida cuenta normalmente inferior a 100,00 Euros. No hay prueba de la convivencia marital en el mismo domicilio. Tal como se indica en el expediente de la Comisaria de Hospitalet de Llobregat, Grupo Operativo de Extranjeros, se procedió a comprobar el domicilio común alegado en la solicitud y en el mismo no se encontraba el Sr. P.F. ni existía rastro alguno que pudiera llevar a pensar que en dicho domicilio convivía en compañía de la Sra. F. , desprendiéndose claramente que era el domicilio de ésta y de una hija de la Sra. F. nacido de una relación anterior. Con los datos expuestos unido a la declaración de los ahora demandados ante el Grupo Operativo de Extranjeros, así como del interrogatorio de los subinspectores actuantes en el acto de la Vista celebrada en la primera instancia, debemos concluir como hace la sentencia recurrida que se desprende como probado que en el presente supuesto existe una simulación de matrimonio con la finalidad de obtener un permiso de residencia permanente por parte del Sr. P.F. para la obtención de la tarjeta de Régimen Comunitario, debiendo precisar al respecto que una convivencia matrimonial (el matrimonio se contrae en fecha 4 de agosto de 2017) prolongada, deja un rastro documental indudable e importante, que además puede ser completado mediante declaraciones de vecinos, amistades, familiares, compañeros de trabajo etc. que deshagan completamente cualquier duda que pudiera suscitarse al respecto, sin que por los demandados, en el presente caso, se realice nada de ello, correspondiéndole a ellos precisamente la carga de la prueba de esos extremos por facilidad probatoria y por lo establecido en el art. 217 LEC, por lo que debemos desestimar el recurso de apelación interpuesto contra la sentencia recaída en la primera instancia”.

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