No procede el nombramiento judicial de árbitros por haber silenciado la parte demandante el contenido del convenio arbitral que incluía una remisión al Reglamento de la CCI (STSJ País Vasco CP 1ª 25 noviembre 2020)

La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia del País Vasco, Sala de lo Civil y Penal, Sección Primera, de 25 de noviembre de 2020 desestima una demanda solicitando la designación judicial de árbitro razonando del siguiente modo:

«(…) En materia de arbitraje, y en correspondencia con el principio central de libertad de las partes, uno de los que también resultan fundamentales es el de intervención judicial limitada, del que es reflejo la norma contenida en el art. 7 LA conforme al cual: “En los asuntos que se rijan por esta Ley no intervendrá ningún tribunal, salvo en los casos en que esta lo exija”. Esos casos son los que tienen que ver con las funciones de apoyo y control del arbitraje que se consignan en el art. 8. Y entre ellas, con la relativa al nombramiento de los árbitros, de la que se ocupa la ley, como función de apoyo, en el art. 15, pero partiendo de la premisa, también consecuente con aquellos principios, de que, como expresamente establece la ley en su EM, “Serán las partes directamente o las instituciones arbitrales las que con total libertad y sin restricciones -no adecuadas a la realidad del arbitraje- designen a los árbitros” y de que la intervención judicial para el nombramiento de los árbitros está justificada, como también dispone la EM, “Sólo para los casos en que resulte necesario suplir la voluntad de las partes […] para evitar la paralización del arbitraje”. De ahí, el hecho de que el art. 15, en su ap. 3 no regule la intervención judicial de forma incondicionada, sino al contrario de forma condicionada, al disponer que “Si no resultare posible designar árbitros a través del procedimiento acordado por las partes, cualquiera de ellas podrá solicitar al tribunal competente el nombramiento de los árbitros o, en su caso, la adopción de las medidas necesarias para ello” (…). La parte demandante apoya su solicitud para el nombramiento de árbitro en el art. 15 del contrato concertado con la demandada el 5 mayo 2017 y en el resultado inefectivo del burofax que le dirigió urgiéndole “(…) a prestar su conformidad a la designación de los miembros del Tribunal Arbitral que, en todo caso, debía estar integrado por tres árbitros”. Al margen de lo inconsecuente que resulta con lo anterior solicitar ahora del tribunal la designación de un solo árbitro, lo primero y más importante es que no se cumple la condición necesaria para que su intervención pueda considerarse justificada. El art. 15 del contrato suscrito el 5 mayo 2017 establece literalmente, por lo que ahora interesa, que: “(…) los desacuerdos se resolverán a través de decisión de un Tribunal Arbitral, el cual estará integrado por tres árbitros, designados de común acuerdo por las partes, a falta de acuerdo la designación se hará conforme lo dispone para el efecto el reglamento de la CCI el cual se regirá para el efecto por dicho reglamento, teniendo como sede del mismo el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bilbao”. Por otro lado, en el burofax mencionado, la demandante instaba a la demanda a ponerse en contacto en el plazo máximo de cinco días hábiles “(…) a los efectos de proceder a designar los miembros del Tribunal Arbitral que, en todo caso, estará integrado por tres miembros”, declarando a continuación que “En caso de no obtener respuesta al presente requerimiento en el término temporal estipulado, entenderé que no hay acuerdo en la designación de los citados miembros, ante lo cual se procederá a promover nombramiento de conformidad con las reglas contenidas en el Reglamento de la CCI”. (…). El tribunal asume que las partes no han logrado designar a los árbitros, tal y como en principio dispone la cláusula arbitral, “de común acuerdo”, pero constata, al propio tiempo, que su intervención no puede considerarse justificada, pues sigue siendo la propia cláusula la que dispone, ante tal eventualidad, como debe procederse a su nombramiento: “conforme lo dispone para el efecto el reglamento de la CCI el cual se regirá para el efecto por dicho reglamento, teniendo como sede del mismo el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bilbao”. La parte demandante ha silenciado por completo este aspecto del convenio arbitral y procedido como si no existiera. Pero existe y, por lo tanto, sin alegar y justificar su inutilidad para poder nombrar árbitros o su utilización para hacerlo, pero sin éxito, no ha lugar a que los nombre este tribunal, que no tiene relación con el Centro de Arbitraje de la Cámara de Comercio de Bilbao y que en el caso de tener que nombrar es manifiesto que tendría que hacerlo no “conforme lo dispone para el efecto el reglamento de la CCI”, sino siguiendo el procedimiento legal que establece el art. 15.6º LA (…).

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