El Consejo Internacional de Arbitraje Comercial (ICCA) ha publicado la actualización 2026 del Informe del Grupo de Trabajo Interinstitucional sobre Diversidad de Género en Nombramientos y Procedimientos Arbitrales, uno de los estudios más completos elaborados hasta la fecha sobre la evolución de la representación femenina en el arbitraje internacional. La nueva edición confirma avances significativos durante la última década, aunque también pone de manifiesto que subsisten importantes desequilibrios estructurales, especialmente en los nombramientos realizados directamente por las partes.
El informe es el resultado de un amplio esfuerzo de colaboración desarrollado en el seno de la comunidad arbitral internacional. Desde su creación en 2019, el Grupo de Trabajo ha ido ampliando progresivamente su alcance hasta incorporar la participación de instituciones arbitrales, despachos de abogados, organizaciones profesionales e iniciativas especializadas en diversidad. La edición de 2026 reúne información procedente de treinta y nueve entidades, lo que permite ofrecer una radiografía especialmente detallada de la evolución experimentada por el arbitraje internacional en esta materia.
Una década de avances sostenidos
Los datos recopilados muestran que la presencia de mujeres en los tribunales arbitrales se ha duplicado durante los últimos diez años. Mientras que en 2015 las mujeres representaban únicamente el 12,8 % de los nombramientos, en 2024 esa cifra alcanzó el 25,3 %, reflejando una transformación progresiva de la composición de los tribunales arbitrales internacionales.
El informe identifica a las instituciones arbitrales como uno de los principales motores de este cambio. Los nombramientos realizados por las instituciones han experimentado una evolución particularmente notable, pasando de poco más del veinte por ciento en 2015 a situarse cerca del cuarenta por ciento en 2024. Esta tendencia confirma el impacto que pueden tener las políticas institucionales orientadas a ampliar la diversidad y a favorecer una mayor visibilidad de nuevas generaciones de profesionales.
El reto pendiente de los nombramientos de las partes
Pese a estos avances, el estudio advierte que la principal brecha continúa encontrándose en los nombramientos efectuados directamente por las partes. En este ámbito, la representación femenina sigue siendo considerablemente inferior a la registrada en los nombramientos institucionales, circunstancia que limita el impacto global de las políticas de diversidad. La relevancia de esta cuestión resulta especialmente significativa debido a que los nombramientos de las partes representan una parte sustancial del total de designaciones arbitrales. Según el informe, una mayor apertura en este ámbito tendría efectos inmediatos sobre la composición general de los tribunales y contribuiría decisivamente a acelerar el proceso de transformación que viene experimentando el arbitraje internacional.
La diversidad más allá del tribunal arbitral
Una de las principales novedades de la edición de 2026 es la incorporación de un análisis específico sobre la situación de las mujeres expertas que intervienen en procedimientos arbitrales internacionales. El estudio concluye que los desequilibrios observados en los nombramientos arbitrales se reproducen también en este ámbito, donde las profesionales continúan estando infrarrepresentadas y encuentran mayores dificultades para acceder a posiciones de liderazgo y visibilidad. Los resultados ponen de manifiesto que la cuestión de la diversidad no se limita a la composición de los tribunales arbitrales, sino que afecta al conjunto del ecosistema arbitral. Por esta razón, el informe destaca la importancia de las iniciativas de mentoría, formación y desarrollo profesional destinadas a ampliar la participación femenina en todas las fases de los procedimientos de resolución de controversias.
Más diversidad no siempre significa una base más amplia
Otro de los aspectos analizados se refiere a los nombramientos repetidos. El informe observa que una parte significativa de los nombramientos femeninos continúa recayendo sobre un grupo relativamente reducido de profesionales, constituyendo esta circunstancia un recordatorio de que el incremento de las cifras globales no siempre implica una ampliación efectiva de la base de mujeres que acceden a los nombramientos arbitrales. La conclusión general del estudio es, por tanto, ambivalente. Los datos reflejan avances reales y cuantificables que confirman una evolución positiva de la comunidad arbitral internacional. Sin embargo, también ponen de manifiesto que el objetivo de una representación más equilibrada requiere esfuerzos continuados orientados no solo a incrementar el número de nombramientos, sino también a ampliar el acceso a nuevas profesionales y a favorecer una mayor diversidad en todos los niveles de la práctica arbitral.
La publicación de esta actualización confirma, en definitiva, que la diversidad de género sigue ocupando un lugar central en la agenda institucional del arbitraje internacional y que su promoción continúa considerándose un elemento esencial para reforzar la legitimidad, representatividad y calidad de los mecanismos contemporáneos de resolución de controversias.
