El argumento referido a la falta de jurisdicción de los tribunales españoles y a la competencia de los tribunales de Marruecos, por “aplicación del fuero contenido en el art. 10.5º Cc”, no puede prosperar ni ser atendido (SAP Madrid 18ª 23 junio 2020)

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Madrid, Sección Decimoctava, de 23 de junio de 2020 desestima un recurso de apelación contra una decisón del juzgado rechazndo el argumento del recurrente de que la demandante era cesionaria de un anterior contrato de cesión o de reserva o en definitiva de una promesa de contrato de compraventa que en su día había realizado la promotora con la demandada, en realidad las únicas acciones que tenía eran las que le cabían a la demandada para poder dirigirse contra la promotora, siendo así que el contrato de cesión de compraventa suscrito entre la promotora y la mercantil con quien contrata la demandante estaba sujeto a la legislación marroquí, por lo que en virtud del art. 10.5º Cc serían competentes los juzgados y tribunales de Marruecos. Sobre este punto la Audiencia se muestra contundente:

En la presente litis los motivos de oposición de la entidad financiera corren esencialmente por considerar que existiría una falta de legitimación activa y pasiva puesto que en definitiva la entidad con la que la demandante contrato realmente no era la promotora de ninguna construcción, sino que simplemente era la comercializadora, y que además lo que simplemente se había contratado con la misma era un contrato de cesión de un anterior contrato de cesión que la mercantil TASA SAIDIA ya había verificado con otra mercantil del mismo grupo inversor grupo TASA concretamente la mercantil TASA SAIDIA MAROC, por medio de la cual se le cedía a TASA SAIDIA el derecho a poder adquirir un determinado apartamento determinado en el contrato de cesión y por un precio cierto también determinado, cesión que se había realizado en las mismas condiciones a la hoy de demandante. De ello se deriva que no existe legitimación activa delante de la demandante, por la misma para dirigir sus acciones frente bien sea a TASA SAIDIA ya o bien sea a TASA SAIDIA MAROC, la promotora, y en cualquier caso se hacía referencia a que dado que la aplicación que podía tener la devolución del dinero o la entrada de la cantidad o la resolución del contrato era contra la mercantil que había resultado promotora de la misma, en cualquier caso la jurisdicción aplicable sería la jurisdicción marroquí puesto que en ese contrato se había producido precisamente una sumisión expresa a tal jurisdicción. El argumento referido a la falta de jurisdicción de los tribunales españoles debiendo referirse a la jurisdicción de los tribunales competentes de Marruecos, por aplicación del fuero contenido en el art. 10.5º Cc, no puede prosperar ni ser atendido…”

“(…) Desde luego, aun cuando en realidad las personas jurídicas existentes son formalmente diferentes, sin embargo parece que la escisión de esa fórmula de contratación, una mera cesión sobre los derechos del apartamento que se va a construir en Marruecos y las cesiones de esos mismos derechos y sobre el mismo apartamento que se realiza en favor de la demandante no constituye sino una forma de operar de la entidad con su constructora que desdobla su persona jurídica por una parte para actuar en territorio español y en otra para actuar en territorio marroquí, pero desde luego no puede decirse que se trate en realidad de personas jurídicas diferentes, como lo pone de manifiesto el hecho de la práctica coetáneidad de la firma de los contratos, y que los contratos son prácticamente idénticos simplemente haciéndose constar en cada uno de ellos las diferentes personas físicas y jurídicas que lo suscribe…”

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