El TSJ de Madrid estima una acción de anulación con respaldo en una valoración irracional de la prueba por parte de dos de los árbitros, frente a la realizada por el tercer árbitro en su voto particular

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La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala Civil y Penal, Sección Primera, de 5 de abril de 2018 (Ponente: Javier Vieira Morante) estima una acción de anulación basada en infracción del orden público al considerar la existencia de una valoración irracional de la prueba por parte de dos de los árbitros, frente a la realizada por el tercer árbitro y que figura en su voto particular. Según esta decisión “no corresponde a eta Sala pronunciarse sobre los argumentos vertidos en el voto particular en cuando a la relevancia de esas pruebas, ni determinar ante estas dos posiciones enfrentadas, cuál considera resulta mejor acreditada a la vista de las pruebas que se practicaron en el procedimiento arbitral. Pero lo que sí corresponde a esta Sala es comprobar si la valoración probatoria que realizó el laudo arbitral no resulta arbitraria por apartarse notoriamente del resultado probatorio o por omitir injustificadamente la evaluación de medios probatorios que resulten trascendentes para la resolución de las cuestiones debatidas (…). Y en este caso resulta evidente es (sic) que tales medios probatorios resaltados en el voto particular -de la misma naturaleza y aparente relevancia de los correos electrónicos en los que se basa la decisón mayoritaria-, incorporados en el procedimiento arbitral y supuestamente contrapuestos a las conclusiones a las que llega el laudo mayoritario, requerían un análisis suficiente, aunque fuera para exponer las razones por las que no desvirtuaban los argumentos expuestos por los dos árbitros de la mayoría. El total silencio sobre estos medios probatorios, sin explicación ni justificación alguna, provoca una apariencia de arbitrariedad en el tribunal arbitral desde el momento en que la ausencia de valoración de esos medios probatorios impide conocer las razones por las que se desprecia su consideración en una de las cuestiones más importantes debatidas, como fue la naturaleza de los contratos suscritos, de la que después se deriva la exclusión de la responsabilidad (…) Por tanto, este primer motivo de nulidad del laudo arbitral debe ser estimado”.

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