No se puede decir que el Laudo Parcial sea contrario al orden público cuando aprecia que el fallo de los tribunales ordinarios no es prejudicial (STSJ Madrid CP 1ª 15 junio 2021, nº 41/2021)

La Sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Madrid, Sala de lo Civil y Penal, Sección Primera, de 15 de junio de 2021, nº 41 2001 (ponente: Jesús María Santos Vijande) desestima una la demanda de anulación contra un laudo parcial afirmando, entre otras cosas que:

«(…) A la vista de los criterios jurisprudenciales expuestos y de la detallada reseña supra efectuada sobre lo que fue el proceso judicial entre EM. como demandante, y EN. y U. como demandados, no cabe sino concluir en algo que la Sala juzga evidente, a saber: que el Laudo impugnado razona suficientemente, sin sombra de arbitrariedad ni de yerro patente la no concurrencia de cosa juzgada material en su función positiva o prejudicial para el proceso arbitral de aspectos que EN. pretende vinculantes , y lo hace además, no puede menos de constatarlo la Sala, en perfecta sintonía con lo resuelto por la Sala Primera en casos análogos. Ante todo el Árbitro cumple con el deber que le asiste de efectuar una comparación entre la identidad de sujetos, objeto y causa de pedir entre el proceso judicial y el procedimiento arbitral, que es ajena, en su motivación, a cualquier atisbo de infracción del orden público -págs. 17 y ss. En relación con la identidad subjetiva comienza destacando el Laudo un extremo de la mayor importancia, que en realidad tiene más que ver con la causa de pedir: que U. y EN. fueron demandadas por EM. ‘en su calidad de integrantes de la extinta UTE’, y, en su virtud, como responsables directos y solidarios de los perjuicios irrogados frente a la actora: el thema decidendi no era sino la contravención por la UTE de las obligaciones que le eran exigibles bien por dolo bien por negligencia; en plena consonancia con este planteamiento se articuló el suplico de EM.. También refiere el Laudo en este mismo apartado, sin sombra de arbitrariedad o sinrazón, citando el FJ 2º de la SAP Palma de Mallorca, 4ª, de 29 de marzo de 2016 -confirmatoria de la dictada en la Instancia-, » que la lectura del escrito de demanda en su globalidad evidencia que la causa petendi del procedimiento es el colapso prematuro de la Red como consecuencia de un fenómeno patológico grave y generalizado de corrosión que, en la consideración de la demandante – EM.-, resultaba imputable a la UTE. ‘Y cita también el Laudo el siguiente fragmento del FJ 5º de la mencionada SAP:’… acreditados los hechos constitutivos del colapso de la Red por corrosión generalizada, era de responsabilidad probatoria de la UTE probar su argumento defensivo principal, que era el consistente en sostener que tal resultado no era imputable a la responsabilidad de la parte demandada’. A partir de aquí el Laudo entiende que la confrontación de las partes intervinientes en ambos procedimientos no refleja la identidad subjetiva necesaria: no reputado U. como demandante en el primer procedimiento al no haber reconvenido frente a EM., no se produce el efecto preclusivo de sus alegatos en un proceso posterior ex art. 400.2º LEC. Concluye el Laudo Parcial abundando en cuestiones concernientes a la causa de pedir: ‘No ejercita EM. pretensión que tenga causa en las relaciones internas de los miembros de la UTE… El ejercicio del derecho de repetición entre los miembros de la UTE no formó parte de su objeto… No es objeto de pronunciamiento en ningún procedimiento anterior las consecuencias de las obligaciones asumidas entre las partes como miembros de la UTE’. También considera el Árbitro, como fundamento racional de su decisión, la necesidad a la hora de apreciar la existencia o no de cosa juzgada de no incurrir en denegación de justicia, con vulneración del derecho de acceso a la Jurisdicción. A la luz de lo expuesto en absoluto cabe decir que el Laudo no ha motivado la inexistencia de cosa juzgada material, ni en su función negativa ni en su efecto positivo o prejudicial, respecto de lo que U. pretende en el arbitraje; como tampoco es dable afirmar que la motivación del Laudo incurra en error patente, arbitrariedad, ni quiebra de las reglas de la lógica. Resulta inequívoco que en el proceso judicial precedente al Arbitraje la causa de pedir ha sido un hecho asociado a un título jurídico de imputación: el colapso prematuro de la Red como consecuencia de un fenómeno patológico grave y generalizado de corrosión, cuya responsabilidad se atribuye a la parte demandada, que es la UTE en cuanto tal; y ello sin perjuicio de que, por disposición expresa de la Ley, esa responsabilidad se extienda solidaria e ilimitadamente a las mercantiles integrantes de la misma. La subsiguiente ratio decidendi no ha sido la discriminación de responsabilidades entre los miembros de la UTE, y menos con la plenitud de enjuiciamiento al respecto que pueda condicionar en términos probatorios lo que se haya de resolver en el Laudo Final. Es cierto que el proceso judicial acaecido se pronuncia sobre extremos de hecho que el Laudo final no podrá ignorar: v.gr., sin ánimo exhaustivo, los daños acaecidos en la Red, su irreversibilidad y su imputación a la UTE; ahora bien, dicho esto, el Laudo explica perfectamente que no ha sido objeto de ratio decidendi la  participación imputable en la comisión de los daños de tal o cual empresa de la UTE, ni cuál fuera su respectiva responsabilidad en sus relaciones internas a la hora de elaborar el proyecto y de ejecutar la Instalación que le fue adjudicada a la UTE. Lo que decimos es particularmente evidente -corrobora la inexistencia de cualquier atisbo invalidante en la motivación del Laudo Parcial- cuando se repara en que la Sentencia de la AP, como hemos visto supra, enfatiza que las previsiones legales de responsabilidad solidaria e ilimitada frente a terceros de los miembros de la UTE ‘ es suficiente para negar la pretendida exoneración de responsabilidad individual de U.’. Luego argumenta a mayor abundamiento, » a mayor hacer» -no como ratio decidendi-, que no consta probado que la responsabilidad de la corrosión generalizada de la Red se derive de vicios o defectos del proyecto y no de la ejecución, y, por otro lado, tampoco consta probado que se derive del mantenimiento de la Red… En suma: sin perjuicio de que, en hipótesis, el Laudo Final pudiera en según qué quebrantar la intangibilidad de lo resuelto con eficacia positiva o prejudicial en el precedente proceso jurisdiccional -no es determinante para excluir tal posibilidad el que las partes allí demandadas ocupen en el seno del procedimiento arbitral una posición diferente-, lo cierto y verdad es que no se puede decir, con el debido fundamento, que el Laudo Parcial sea contrario al orden público cuando aprecia que el fallo de los tribunales ordinarios no es prejudicial respecto de cuál sea la responsabilidad de los miembros de la UTE entre sí por incumplimiento de obligaciones específicamente contraídas en relación con los perjuicios irrogados a EM. – estos sí firmemente declarados o, en su caso, en lo tocante a ciertos beneficios obtenidos en exclusiva por EN. en detrimento de U…. El motivo es desestimado y, con él, la demanda de anulación».

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