Son diversas las clases de rebeldía en que puede calificarse la ausencia del demandado en el procedimiento de execuátur (AAP Barcelona 18ª 13 noviembre 2020)

El  Auto de la Audiencia Provincial de Barcelona , Sección Decimoctava, de 13 de noviembre de 2020 desestima un recurso de apelación interpuesto contra el auto dictado en fecha 23 de octubre de 2019 por el Juzgado de Primera Instancia nº 1 de Berga en autos de execuátur confirmando la referida resolución. La Audiencia razona del siguiente modo:

“(…) Apela el demandado la resolución invocando la posible indefensión que se derivaría de haberse dictado la sentencia del tribunal marroquí en su rebeldía , por lo que el reconocimiento de su eficacia en España se produciría con vulneración de lo dispuesto en el art 46 Ley 29/2015 , de 30 de julio, que dispone la denegación del reconocimiento de las sentencias extranjeras: “b) Cuando la resolución se hubiere dictado con manifiesta infracción de los derechos e defensa de cualquiera de las partes. Si la resolución se hubiere dictado en rebeldía se entiende que concurre una manifiesta infracción de los derechos de defensa si no se entregó al demandado cédula de emplazamiento o documento equivalente de forma regular y con tiempo suficiente para que pudiera defenderse”. Pero contrariamente a lo que invoca el apelante, precisamente porque en este caso hubo efectivo emplazamiento al demandado no existe la vulneración alegada. Tal como ha manifestado de forma reiterada el Tribunal Supremo, Autos de 7 junio 2015 y de 30 noviembre 2004, “son diversas las clases de rebeldía en que puede calificarse la ausencia del demandado en el proceso, como diferentes son también los efectos que una u otra han de producir en el ámbito del procedimiento de exequátur, diversidad de la que ya el Auto de esta Sala de 28 de mayo de 1985 se hacía eco, distinguiendo entre la rebeldía por convicción -quien no comparece por estimar incompetente al Tribunal-, la rebeldía a la fuerza -por falta de citación-, y la rebeldía por conveniencia, propia de quien no obstante haber sido citado y emplazado en forma y conociendo la existencia del procedimiento, no acude ante el Tribunal que le convoca (en el mismo sentido, AATS 13 junio 1988 y 1 junio 1993 , y STC 571/86, de 15 abril 1986 )». En el caso que aquí se examina del propio contenido de la sentencia del Tribunal de Marruecos se pone en evidencia que el demandado fue emplazado y ello se hace en los siguientes términos : “No compareció el demandado , todo y haber recibido la notificación”. De ello se concluye que si no compareció al proceso no fue porque ignorará su existencia, ni porque de forma deliberada la otra parte hubiera puesto obstáculo a que tuviera pleno conocimiento de su incoación o no se hubieran observado las normas del proceso de acuerdo a la legislación marroquí aplicada por el tribunal sentenciador, sino por la propia pasividad del demandado que inatendió el llamamiento judicial . No puede ampararse en su propia inactividad para impedir que la resolución despliegue toda su eficacia lo que nos lleva a la desestimación del recurso”

Deja un comentario