Una regla como la del art. 7.2º del Reglamento Bruselas I que permiten otro fuero competencial en materia delictual o cuasi delictual, fijando en tal supuesto, el lugar donde se haya producido o pueda producirse el daño, deben interpretarse bajo el auspicio del principio de efectividad (SAP Bilbao 4ª 4 junio 2020)

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Bilbao, Sección Cuarta, de 4 de junio de 2020 estima parcialmente en recurso de apelación en un asunto donde la parte demandante en su condición de compradora de 17 camiones reseñados en su demanda, ejercitó la acción de reclamación por daños derivados de la infracción de las normas de la competencia, en el marco del denominado cártel de los fabricantes de camiones, y reclamaba la condena de las demandadas fabricantes a abonar unas cantidades Las codemandadas se opusieron a la demanda en base a las siguientes alegaciones, una de ellas la falta de competencia de los Tribunales españoles, en concreto que

(…) Los Tribunales españoles carecen de competencia en aplicación estricta del art. 7.2º del Reglamento 1215/12. Sostienen que dicho artículo por constituir una excepción debe ser interpretado de forma estricta, desprendiéndose el carácter excepcional del art. 7,2º en el considerando 16 del Reglamento 1215/12, y por ello los requerimientos de previsibilidad y estrecha conexión que se contemplan en dicho considerando son los principios que deben de regir la interpretación restrictiva sobre la regla de «el lugar donde se haya producido o pude producirse el hecho dañoso». – Los supuestos daños reclamados son indirectos o «puramente financieros» por lo que no resulta de aplicación el art. 7.2º del Reglamento: el demandante no compró los camiones a las demandadas, por lo tanto los daños reclamados por él son necesariamente de tipo indirecto, Cita al efecto la Sentencia del TJUE de 11 de enero de 1990. -La falta de determinación del hecho dañoso excluye la aplicación del art. 7.2º del Reglamento: es el demandante quien tiene que probar donde se produjo le daño y a los efectos del art. 7.2º deberá tender al presunto daño inmediato y directo ocasionado por las demandadas, no el daño indirecto soportado por el mismo. La sentencia del TJUE de 21 de mayo de 2015, citada en el Auto de se refiere a una reclamación de daños directos e inmediatos. La competencia de la jurisdicción española debe de ser mantenida, y ello en virtud de los razonamientos que se expusieron por el Juzgador de la instancia, en los Autos en los que se desestimó la declinatoria. Las recurrentes se limitan a reiterar sus alegaciones haciendo caso omiso a de los razonamientos del Auto de instancia, sin contradecir su contenido. Por ello, y porque consideramos que las reglas específicas y reglas especiales como la del art. 7.2º, que permiten otro fuero competencial en materia delictual o cuasi delictual, fijando en tal supuesto, el lugar donde se haya producido o pueda producirse el daño, deben interpretarse bajo el auspicio del principio de efectividad, que recoge el art.4 de la Directiva de daños, ( Directiva 2014/104/UE, que trae causa de la Decisión de la Comisión Europea de 19 de julio de 2016), origen de este procedimiento y que establece: » De acuerdo con el principio de efectividad, los Estados miembros velaran para que todas las normas y procedimientos nacionales relativos al ejercicio de las acciones por daños se conciban y apliquen de forma que no hagan prácticamente imposible o excesivamente difícil el ejercicio del derecho de la Unión al pleno resarcimiento por daños y perjuicios»

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