La Unión Europea ha intensificado en las últimas semanas su respuesta política, diplomática y económica ante la escalada del conflicto en Irán y su impacto en la estabilidad de Oriente Próximo. A través de diversas declaraciones conjuntas del presidente del Consejo Europeo, António Costa, y de la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, así como de posicionamientos de la Alta Representante de la Unión, Kaja Kallas, la Unión ha reiterado su firme compromiso con la seguridad regional, la protección de la población civil y el respeto del Derecho internacional.
Desde el inicio de la crisis, las instituciones europeas han condenado los ataques militares indiscriminados y las actividades desestabilizadoras atribuidas a Irán, al tiempo que han adoptado sanciones de amplio alcance y promovido activamente soluciones diplomáticas orientadas a contener la escalada y garantizar la no proliferación nuclear. Paralelamente, la Unión ha reforzado su coordinación con los Estados miembros y con socios internacionales, tanto para facilitar la evacuación de ciudadanos europeos como para mitigar los efectos económicos y energéticos derivados del conflicto.
En este contexto, el Consejo Europeo ha subrayado la necesidad de una desescalada inmediata, la protección de infraestructuras críticas y la preservación de la libertad de navegación, especialmente en el estrecho de Ormuz, cuya interrupción representa un riesgo significativo para la seguridad energética global. Asimismo, la Unión ha reiterado su disposición a contribuir activamente a los esfuerzos diplomáticos internacionales, considerando el diálogo como la única vía viable hacia una solución duradera.
La reciente tregua temporal acordada entre Estados Unidos e Irán ha sido valorada positivamente por la Unión Europea, que ha instado a todas las partes a respetar el alto el fuego y avanzar hacia una solución negociada sostenible. No obstante, las instituciones europeas advierten de la fragilidad del escenario actual y mantienen una vigilancia constante sobre la evolución del conflicto y sus repercusiones económicas, energéticas y humanitarias tanto en la región como en el propio territorio europeo.
La Unión Europea ante la guerra de Irán
Declaración conjunta del presidente Costa y la presidenta von der Leyen sobre la situación en Irán (28 febrero 2026)
Los acontecimientos en Irán son sumamente preocupantes. Mantenemos un contacto estrecho con nuestros socios en la región.
Reafirmamos nuestro firme compromiso de salvaguardar la seguridad y la estabilidad regionales.
Garantizar la seguridad nuclear y prevenir cualquier acción que pueda intensificar aún más las tensiones o socavar el régimen mundial de no proliferación es de vital importancia.
La Unión Europea ha adoptado amplias sanciones en respuesta a las acciones del régimen asesino de Irán y la Guardia Revolucionaria, y ha promovido sistemáticamente esfuerzos diplomáticos destinados a abordar los programas nucleares y balísticos mediante una solución negociada.
En estrecha coordinación con los Estados miembros de la UE, adoptaremos todas las medidas necesarias para garantizar que los ciudadanos de la UE en la región puedan contar con nuestro pleno apoyo.
Hacemos un llamamiento a todas las partes para que actúen con la máxima moderación, protejan a los civiles y respeten plenamente el derecho internacional.
Declaración de la Alta Representante, en nombre de la Unión Europea, sobre los acontecimientos en Oriente Próximo (1 marzo 2026)
La Unión Europea sigue con la máxima preocupación los acontecimientos que se están produciendo en Irán y Oriente Próximo. La Unión Europea ha adoptado sanciones de gran envergadura en respuesta a las acciones de las autoridades iraníes, que van desde la brutal represión y las violaciones de los derechos humanos del pueblo iraní hasta las amenazas para la región y para la seguridad europea e internacional que suponen los programas nucleares y de misiles balísticos de Irán, pasando por su apoyo a grupos armados en Oriente Próximo. Seguiremos protegiendo la seguridad y los intereses de la UE, en particular mediante sanciones adicionales. La Unión Europea ha instado sistemáticamente a Irán a que suspenda el programa nuclear iraní, frene su programa de misiles balísticos, se abstenga de realizar actividades desestabilizadoras en la región y en Europa, y ponga fin a la terrible violencia y represión contra su propio pueblo.
Pedimos la máxima moderación, la protección de los civiles y el pleno respeto del Derecho internacional, incluidos los principios de la Carta de las Naciones Unidas, y del Derecho internacional humanitario. Oriente Próximo tiene mucho que perder con una guerra interminable. Los ataques y la violación de la soberanía de varios países de la región por parte de Irán son inexcusables. Irán debe abstenerse de llevar a cabo ataques militares indiscriminados. Expresamos nuestra solidaridad con los socios de la región que han sido atacados o se han visto afectados. Reiteramos nuestro compromiso con la estabilidad regional y la protección de la vida de la población civil.
Nos mantenemos en estrecho contacto con los socios de la región para contribuir a la distensión y reiteramos la firme determinación de la Unión Europea y sus Estados miembros de salvaguardar la seguridad y la estabilidad regionales. La Unión Europea seguirá contribuyendo a todas las iniciativas diplomáticas para reducir las tensiones y lograr una solución duradera que impida que Irán obtenga un arma nuclear. La plena cooperación de Irán con el Organismo Internacional de Energía Atómica, así como el cumplimiento de las obligaciones jurídicas de dicho país en virtud del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares y del Acuerdo de Salvaguardias Amplias, son cruciales, y la seguridad nuclear es una prioridad fundamental. El mantenimiento de la protección marítima y el respeto de la libertad de navegación también son de suma importancia.
La UE y sus Estados miembros están tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos de la UE que se encuentran en la región, en particular activando el Mecanismo de Protección Civil de la Unión en caso necesario.
Los acontecimientos que se están produciendo en Irán no deben dar lugar a un aumento de la tensión que pueda constituir una amenaza para Oriente Próximo, Europa y otros lugares, con consecuencias impredecibles, también en el ámbito económico. Debe evitarse la interrupción de vías navegables esenciales, como el estrecho de Ormuz.
La UE reitera su solidaridad con el pueblo iraní y apoya firmemente sus aspiraciones fundamentales de un futuro en el que se respeten plenamente sus derechos humanos universales y sus libertades fundamentales.
Se suman a esta Declaración Albania, Bosnia y Herzegovina, Islandia, Liechtenstein, Macedonia del Norte, (la República de) Moldavia, Montenegro, Noruega, Serbia y Ucrania
Declaración conjunta del presidente Costa y la presidenta von der Leyen tras la videoconferencia con líderes de países de Oriente Medio sobre la guerra en Irán. (9 marzo 20926)
Hoy, el presidente Costa y la presidenta von der Leyen intercambiaron opiniones con los líderes de Jordania, Egipto, Baréin, Líbano, Siria, Turquía, Armenia, Irak, Catar, Kuwait, Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Omán sobre los últimos acontecimientos relacionados con la guerra en Irán, incluidos los inaceptables ataques contra los países de la región y su impacto en la seguridad energética. Esta videoconferencia es una muestra más de solidaridad y acercamiento diplomático, que se basa en los contactos realizados por los presidentes desde el inicio de esta crisis y en los esfuerzos previos de la Alta Representante Kaja Kallas.
Una vez más, condenaron en los términos más enérgicos los ataques indiscriminados de Irán y expresaron su plena solidaridad con los pueblos de la región.
Los presidentes también agradecieron a los líderes de la región su ayuda y apoyo en la repatriación de decenas de miles de ciudadanos europeos que quedaron varados en sus países cuando comenzó la guerra.
La Unión Europea es un socio fiable y de larga trayectoria para la región en estos momentos difíciles y está dispuesta a contribuir en todo lo posible para ayudar a reducir la tensión y facilitar el regreso a la mesa de negociaciones. Si bien el orden internacional basado en normas se encuentra bajo presión, creemos firmemente que el diálogo y la diplomacia son la única vía viable.
La Unión Europea ha mantenido una postura coherente respecto a las actividades de Irán y ha instado reiteradamente a su gobierno a poner fin a su programa nuclear y a frenar su programa de misiles balísticos. Asimismo, la Unión Europea ha condenado la inaceptable represión y violencia perpetradas por el régimen iraní contra su propia ciudadanía.
Los presidentes reafirmaron su compromiso con la estabilidad regional e hicieron un llamamiento a la protección de los civiles y al pleno respeto del derecho internacional, el derecho internacional humanitario y la obligación de acatar los principios de la Carta de las Naciones Unidas.
El presidente Costa y la presidenta von der Leyen recordaron la importancia de las operaciones de defensa marítima ASPIDES y ATALANTA, destinadas a proteger las vías navegables críticas y prevenir cualquier interrupción en las cadenas de suministro vitales. Asimismo, expresaron su disposición a adaptar y mejorar estas operaciones para responder mejor a la situación.
Los presidentes expresaron su profunda preocupación por el impacto de la crisis regional en el Líbano y sus graves consecuencias para la población civil, que han provocado desplazamientos masivos. Subrayaron la necesidad de proteger a la población civil y de respetar la soberanía e integridad territorial del Líbano. En este contexto, la presidenta von der Leyen anunció la movilización de las reservas de ReliefEu para brindar apoyo a unas 130 000 personas en el Líbano, con un primer vuelo previsto para mañana.
Los líderes de la región compartieron sus análisis sobre la situación en sus países y en la región en general. Asimismo, analizaron el impacto de los ataques a la infraestructura energética y el cierre del estrecho de Ormuz en la seguridad energética mundial, y exploraron vías para fortalecer la cooperación con los socios de Oriente Medio a fin de mitigar estos riesgos.
También acordaron mantenerse en estrecho contacto para evaluar cualquier novedad y trabajar juntos en la búsqueda de la paz.
La Unión Europea trabajará con los países de la región para restablecer la paz y la estabilidad en Oriente Medio y la región del Golfo, reafirmando su compromiso permanente con la colaboración, la seguridad y la prosperidad en la región.
Conclusiones del Consejo Europeo sobre Oriente Próximo (19 marzo 2026)
Irán
La situación en Irán y en toda la región amenaza la seguridad regional y mundial. El Consejo Europeo hace un llamamiento a todas las partes en favor de la desescalada y la máxima moderación, la protección de la población civil y las infraestructuras civiles y el pleno respeto del Derecho internacional, incluidos los principios de la Carta de las Naciones Unidas y del Derecho internacional humanitario. A este respecto, pide una moratoria de los ataques contra las instalaciones de energía y agua. El Consejo Europeo lamenta la pérdida de vidas civiles y está siguiendo de cerca las consecuencias a gran escala de las hostilidades, también para la estabilidad económica.
El Consejo Europeo condena enérgicamente los ataques militares indiscriminados de Irán contra países de la región y expresa su solidaridad con los países afectados. Pide a Irán y a sus agentes subsidiarios que pongan fin inmediatamente a estos ataques y respeten la soberanía y la integridad territorial de los países de la región, en consonancia con la Resolución 2817 del Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas, que debe aplicarse en su totalidad. El Consejo Europeo subraya la importancia de actuar de forma concertada para ayudar a los socios a reforzar las capacidades antidrones y de defensa aérea. En este contexto, celebra la disposición de Ucrania a facilitar apoyo y conocimientos especializados en materia de defensa aérea y sistemas antidrones a los países del Golfo.
La Unión Europea apoya de manera firme e inequívoca a los Estados miembros próximos a la región. Acoge con satisfacción el apoyo prestado por los Estados miembros a este respecto, en particular mediante el despliegue de medios militares en el Mediterráneo oriental y en apoyo de Chipre. El Consejo Europeo toma nota de la intención de Chipre de iniciar un diálogo con el Reino Unido sobre las bases del Reino Unido en Chipre y está dispuesto a prestar asistencia en caso necesario.
El Consejo Europeo recuerda que es necesario salvaguardar el espacio aéreo regional, garantizar la seguridad marítima y el respeto de la libertad de navegación, y condena cualquier acto que suponga una amenaza para la navegación o impida que los buques entren y salgan del estrecho de Ormuz.
- El Consejo Europeo destaca el papel de las operaciones defensivas marítimas de la UE EUNAVFOR Aspides y EUNAVFOR Atalanta, y pide que se refuercen con más medios, en consonancia con sus respectivos mandatos.
- El Consejo Europeo también acoge con satisfacción los esfuerzos adicionales anunciados por los Estados miembros, en particular mediante una mejor coordinación con los socios de la región, para garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz, una vez que se cumplan las condiciones.
- La Unión Europea seguirá protegiendo su seguridad e intereses, colaborando con socios regionales y mundiales para contrarrestar los efectos de las hostilidades que se están produciendo. La Unión Europea y sus Estados miembros están tomando todas las medidas necesarias para garantizar la seguridad de los ciudadanos de la UE que se encuentran en la región, entre otras cosas creando las condiciones necesarias para que puedan salir de manera segura.
- El Consejo Europeo invita a la Comisión a que siga informando al Consejo sobre las repercusiones que los últimos acontecimientos podrían tener para la UE en lo que respecta a la seguridad energética y los precios de la energía, las cadenas de suministro y la migración, y a que proponga las medidas oportunas. Pide asimismo coordinación en toda la UE, también en lo que respecta a las posibles consecuencias para la seguridad interior.
- Aunque el conflicto no haya provocado flujos migratorios inmediatos hacia la Unión Europea, el Consejo Europeo subraya la importancia de mantener una vigilancia estricta y de garantizar el grado necesario de preparación, sobre la base de las herramientas y políticas que la UE ha desarrollado en los últimos años. Sobre la base de la experiencia adquirida a raíz de la crisis migratoria de 2015 y para evitar una situación similar, la UE está dispuesta a movilizar plenamente sus instrumentos diplomáticos, jurídicos, operativos y financieros para impedir los movimientos migratorios incontrolados hacia la UE y preservar la seguridad en Europa. La seguridad y el control de las fronteras exteriores de la Unión Europea seguirán reforzándose. El Consejo Europeo destaca la importancia de colaborar con los socios de la región para garantizar que reciban la asistencia y el apoyo necesarios.
- La Unión Europea seguirá colaborando con los socios de la región para contribuir a la desescalada y a la estabilidad regional. Está dispuesta a apoyar todos los esfuerzos diplomáticos encaminados a reducir las tensiones y lograr una solución duradera que concluya las hostilidades, impida a Irán adquirir armas nucleares y ponga fin a sus actividades desestabilizadoras, incluido su programa de misiles balísticos.
- El Consejo Europeo reitera que nunca debe permitirse a Irán adquirir armas nucleares y que Irán debe cumplir sus obligaciones jurídicamente vinculantes en materia de salvaguardias en virtud del Tratado sobre la No Proliferación de las Armas Nucleares. El Consejo Europeo insta a Irán a que vuelva a cooperar plenamente con el Organismo Internacional de Energía Atómica.
- El Consejo Europeo pide al régimen iraní que ponga fin a la violencia y la represión contra su propio pueblo. Pide que se respeten los derechos humanos universales y las libertades fundamentales del pueblo iraní, incluido el derecho a elegir su propio futuro.
Declaración de los dirigentes sobre el alto el fuego de dos semanas acordado por los Estados Unidos e Irán (8 abril 2026)
Esta declaración ha sido respaldada por el Presidente Macron, el Primer Ministro Meloni, el Canciller Merz, el Primer Ministro Starmer, el Primer Ministro Albanese, el Primer Ministro Carney, el Presidente Dan, el Primer Ministro en funciones Frederiksen, el Primer Ministro Frostadóttir, el Primer Ministro Jetten, el Primer Ministro Kristersson, el Primer Ministro Michal, el Primer Ministro Mitsotakis, el Primer Ministro Montenegro, el Primer Ministro Sánchez, el Primer Ministro Siliņa, el Primer Ministro Støre, el Presidente Stubb, el Primer Ministro Takaichi, el Presidente de la Unión Europea Comisión von der Leyen y presidente del Consejo Europeo Costa.
Celebramos el alto el fuego de dos semanas que ha concluido hoy entre Estados Unidos e Irán.
Agradecemos a Pakistán y a todos los socios involucrados por facilitar este importante acuerdo.
El objetivo ahora debe ser negociar una solución rápida y definitiva a la guerra en los próximos días. Esto solo se puede lograr por la vía diplomática.
Instamos firmemente a que se avance con rapidez hacia una solución negociada sustancial.
Esto será crucial para proteger a la población civil de Irán y garantizar la seguridad en la región. Puede evitar una grave crisis energética mundial.
Respaldamos estos esfuerzos diplomáticos. Con este fin, mantenemos un contacto estrecho con Estados Unidos y otros socios.
Hacemos un llamamiento a todas las partes para que implementen el alto el fuego, incluso en el Líbano.
Nuestros gobiernos contribuirán a garantizar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz.
Declaración de la Alta Representante, en nombre de la UE, sobre el alto el fuego acordado por los Estados Unidos e Irán (9 abril 2026)
La UE celebra el alto el fuego que han acordado los Estados Unidos e Irán. Felicitamos a Pakistán y a otros socios de la región cuya mediación ha contribuído a este positivo resultado.
Instamos a todas las partes implicadas a que respeten plenamente el alto el fuego en toda la región, pongan término a todas las operaciones militares y garanticen absolutamente la libertad de navegación, así como el paso libre y seguro por el estrecho de Ormuz, en consonancia con el Derecho internacional del que se hace eco la Convención sobre el Derecho del Mar (CNUDM). Pedimos además el cese, con carácter de urgencia, de las hostilidades en el Líbano, que afectan gravemente a la población civil. Todas las partes deben respetar el Derecho internacional humanitario y proteger a la población civil y las infraestructuras civiles, a las fuerzas de mantenimiento de la paz de las Naciones Unidas y al personal humanitario.
La diplomacia es fundamental para resolver todas las cuestiones pendientes. Las partes deben seguir participando de buena fe en los esfuerzos por alcanzar un acuerdo sostenible en todos los ámbitos de preocupación.
Ha llegado el momento de diseñar una estrategia global para una paz duradera en todo Oriente Próximo.
La Unión Europea contribuirá en este empeño a todos los esfuerzos diplomáticos, teniendo en cuenta su gran variedad de intereses y preocupaciones, en coordinación con sus socios.
Se suman a esta Declaración Albania, Bosnia y Herzegovina, Islandia, Liechtenstein, Macedonia del Norte, (la República de) Moldavia, Montenegro, Noruega, Serbia y Ucrania.
Declaración de la presidenta von der Leyen sobre el impacto de la situación en Oriente Medio en la Unión Europea (13 abril 2026)
Tuvimos un debate de orientación, centrado principalmente en el impacto económico de la crisis en Oriente Medio sobre la Unión Europea. Como todos sabemos, durante 44 días, Oriente Medio se ha visto nuevamente inmerso en la guerra. Y estas últimas seis semanas nos han recordado que la paz no puede darse por sentada. En los últimos días, parecía que se vislumbraba una tregua. Se anunció un alto el fuego, como todos ustedes presenciaron. Permítanme expresar mi agradecimiento a Pakistán por el importante papel que ha desempeñado para llegar a este punto. Pero también sabemos que las negociaciones se han estancado y debemos esperar a ver cómo se desarrollan los acontecimientos. Cualquier acuerdo deberá abordar las preocupaciones suscitadas por el programa nuclear y de misiles balísticos de Irán y sus acciones que obstaculizan la navegación por el estrecho de Ormuz. El cierre continuo del estrecho de Ormuz es sumamente perjudicial, y el restablecimiento de la libertad de navegación es de vital importancia para nosotros. También nos preocupa que los continuos ataques contra el Líbano amenacen con descarrilar todo el proceso. Estamos movilizando las reservas de ReliefEU para brindar ayuda inmediata al pueblo libanés, pero ninguna cantidad de ayuda puede reemplazar la seguridad de una paz permanente. Una lección clave de las últimas semanas es que la seguridad es inseparable. No puede haber estabilidad en Oriente Medio ni en el Golfo mientras Líbano esté en llamas. Por ello, hacemos un llamamiento a todas las partes para que respeten la soberanía de Líbano e implementen un cese total de las hostilidades. Y mientras observamos el actual alto el fuego, frágil pero incierto, quiero que extraigamos lecciones. Este es el principal motivo del debate de orientación que tuvimos hoy. No fue el primero en esta crisis, pero, por supuesto, ahora con una perspectiva nueva y fresca de la situación. Recapitulemos: desde el comienzo del conflicto —hace 44 días—, nuestra factura por importaciones de combustibles fósiles ha aumentado en más de 22.000 millones de euros. 44 días, 22.000 millones de euros: ni una sola molécula de energía adicional. Esto demuestra el enorme impacto que esta crisis tiene en nuestra economía. Incluso si las hostilidades cesaran de inmediato, las interrupciones en el suministro de energía desde el Golfo persistirían durante algún tiempo. Por lo tanto, también analizamos una serie de medidas que presentaremos a los líderes en la próxima reunión informal del Consejo de Europa (EUCO) en Chipre la semana que viene. Enviaremos una comunicación el miércoles anterior al inicio del EUCO en Chipre. Hoy, analizamos varias medidas que podríamos presentar. Permítanme mencionar algunas, empezando por las medidas inmediatas.
Ante todo, es fundamental contar con una sólida coordinación entre los Estados miembros. Porque hemos aprendido que, en cualquier crisis, la unidad es nuestra fuerza. Lo demostramos en la crisis energética de 2022 con la Plataforma Energética de la UE. Permítanme darles dos cifras: esta plataforma ayudó a agrupar 90.000 millones de metros cúbicos de compra de gas para nosotros en la Unión Europea. Conectó a compradores con proveedores, con 77.000 millones de metros cúbicos emparejados entre compradores y proveedores. Así pues, no partimos de cero con esta coordinación en el sector energético, pero podemos hacer más y podemos hacerlo mejor. También estamos estudiando la coordinación a nivel de la UE del llenado de las reservas de gas de los Estados miembros, para evitar que muchos de ellos acudan al mercado al mismo tiempo y compitan entre sí. Asimismo, coordinaremos la liberación de reservas de petróleo para lograr el mayor impacto posible de estas liberaciones. Y nos aseguraremos de que las medidas de emergencia de los Estados miembros no afecten al Mercado Único. Esa es la parte de la «coordinación».
Permítanme analizar el segundo punto que hemos tratado. Se trata, fundamentalmente, de cómo abordar las diferentes medidas que los Estados miembros podrían aplicar para proteger mejor a los hogares y sectores vulnerables de los altos precios de la energía. Esto es crucial, ya que vivimos la última crisis energética hace tres o cuatro años y aprendimos la lección. Las medidas deben dirigirse a los grupos vulnerables, ser oportunas (deben aplicarse con rapidez, no en un año, sino de inmediato) y temporales (es decir, durante un breve periodo de tiempo, pero si se incorporan a la legislación, hay que asegurarse de que se retiren a tiempo). Debatiremos con los Estados miembros y les mostraremos algunas buenas prácticas sobre cómo diseñar planes de apoyo a los ingresos. Todo esto se incluirá en la comunicación que presentaremos la semana que viene. Y esta misma semana, consultaremos a los Estados miembros sobre normas más flexibles en materia de ayudas estatales (una herramienta importante también) para darles más margen de maniobra en cuanto a ayudas estatales temporales en los sectores más expuestos. Mi objetivo es que este marco temporal de ayudas estatales se apruebe este mismo mes, de modo que contemos con el nuevo marco temporal para las ayudas estatales en abril. Esto forma parte de las «medidas de apoyo».
Y el tercer elemento es cómo podemos reducir la demanda. Porque la energía más barata es, por supuesto, la que no usamos. Debemos reducir la demanda, respetando plenamente la libre elección de los consumidores. Estamos analizando palancas de eficiencia energética, como la renovación de edificios o la renovación de equipos en operaciones industriales. Estas y otras medidas serán el eje central de la presentación de la comunicación que presentaremos la próxima semana en la mesa de líderes. Hasta aquí las «medidas inmediatas».
Al mismo tiempo, también necesitamos medidas estructurales más efectivas para reducir los precios de la energía y aliviar la carga de ciudadanos y empresas. Ya mantuvimos debates constructivos en el último Consejo Europeo sobre los cuatro componentes del coste de la factura energética. El componente principal es, por supuesto, la propia fuente de energía. Pero también están los cargos por la red, los impuestos y las tasas. La parte más pequeña corresponde al Sistema de Comercio de Emisiones (ETS). Lo debatimos en el último Consejo Europeo y estamos implementando parcialmente lo acordado, además de diseñar nuevos elementos. En cuanto a los costes del ETS —que, repito, representan la menor parte de la factura energética—, ya hemos propuesto cambios en la Reserva de Estabilidad del Mercado. Dejaremos de cancelar derechos de emisión y reforzaremos la capacidad de la Reserva. De este modo, mejoraremos la estabilidad y la previsibilidad de los precios del ETS sin perder la importante señal de precios. Además, próximamente consultaremos a los Estados miembros sobre la actualización de los índices de referencia del ETS, aprovechando toda la flexibilidad que nos ofrece el texto legal. Y, como anunciamos, estamos en camino de presentar la revisión completa del sistema ETS en julio.
Existen otros dos componentes de costo: los impuestos a la electricidad y los cargos por el uso de la red eléctrica. Se está trabajando en las propuestas legislativas que presentaremos. La reunión de hoy confirmó que presentaremos estas propuestas en mayo. Finalmente, hablamos sobre la mayor parte del costo energético: la fuente de energía en sí. Permítanme recordar y ampliar el panorama por un momento: el estrecho de Ormuz está prácticamente cerrado, y los ciudadanos sienten de inmediato el impacto en las gasolineras, en los supermercados y en las facturas de sus hogares. Lo que estamos viendo en Oriente Medio no es una crisis lejana. Pero en un mundo donde todo está conectado, los efectos son directos e inmediatos. Esta es la segunda crisis de combustibles fósiles en pocos años. Hay algo que todos estos eventos están dejando claro: estamos pagando un precio muy alto por nuestra excesiva dependencia de los combustibles fósiles. Y la cruda realidad para nuestro continente es que la energía proveniente de combustibles fósiles seguirá siendo la opción más cara en los próximos años.
Por otro lado, Europa también cuenta con recursos valiosos: la electricidad producida en Europa a partir de energías renovables y nuclear. Por ello, nuestra estrategia de descarbonización no solo se ha consolidado en los últimos años, sino que cobra cada vez más importancia. Nuestro objetivo es claro: necesitamos potenciar la producción nacional de energía asequible y fiable. Esto incluye la amplia gama de energías renovables de las que disponemos, pero también, por supuesto, la energía nuclear. Porque nos brindan independencia, previsibilidad y seguridad energética. La única salida duradera a la dependencia de los combustibles fósiles es la modernización, mediante la transición de la generación de electricidad a las energías renovables y nuclear, y la electrificación de la economía lo más rápidamente posible.
Hemos avanzado en el desarrollo de las energías renovables y la energía nuclear en Europa; ambas representan ahora más del 70 % de nuestra generación eléctrica. Pero, por supuesto, debemos ir mucho más allá. Y estas fuentes de energía limpia necesitan una mejor integración en el sistema energético. En la actualidad, grandes volúmenes de energía limpia permanecen sin utilizar o incluso se desperdician. Por lo tanto, necesitamos almacenamiento y flexibilidad, y acelerar las conexiones a la red. Para mejorar la situación general, presentamos el paquete de Redes en diciembre. El objetivo inicial era que contara con la aprobación de los colegisladores a finales de este año. Creo que es demasiado tiempo. La urgencia es máxima. Por ello, me gustaría instar al colegislador a que este importante paquete se apruebe a principios de verano.*
También necesitamos acelerar la electrificación de nuestra economía, de nuestras operaciones industriales, de la calefacción de nuestros hogares y de nuestra movilidad. En otras palabras: electrificar Europa significa hacerla más independiente. Pero, por el momento, estamos rezagados en materia de electrificación, por detrás de China y Estados Unidos. Por ello, presentaremos nuestra estrategia de electrificación antes del verano. Esta incluirá un nuevo y ambicioso objetivo en materia de electrificación. Solo lo que se mide se logra. Para conseguirlo, debemos eliminar cualquier obstáculo regulatorio restante y movilizar inversiones.
Y este es mi último punto: la inversión. En cuanto a los fondos públicos, insto nuevamente a los Estados miembros a que aprovechen mejor los fondos de la UE, como los Fondos de Cohesión. El dinero está ahí, pueden invertirlo en redes, almacenamiento y baterías. Por favor, utilicen ese dinero ahora, porque necesitamos mejorar nuestro sistema energético. Pero los fondos públicos no son suficientes, así que también necesitamos mucho más capital privado. Por lo tanto, convocaremos una Conferencia de Inversión para movilizar inversiones privadas en estos ámbitos.
Como pueden ver, se está trabajando intensamente para afrontar la realidad y los retos a los que nos enfrentamos. Este fue un excelente debate orientativo. Sin duda, no será el último sobre esta crisis. Pero sirve como buen punto de partida para la comunicación de la próxima semana, en preparación para el Consejo Europeo en Chipre.
