La UE y EE UU emitieron una Declaración Conjunta que establece un marco para un comercio y una inversión transatlánticos justos, equilibrados y mutuamente beneficiosos. Esta Declaración Conjunta confirma y amplía el acuerdo político alcanzado por la presidenta von der Leyen y el presidente Trump el 27 de julio.
Antecedentes
El 27 de julio de 2025, la Unión Europea y Estados Unidos alcanzaron un acuerdo comercial destinado a evitar la imposición de aranceles del 30 % a las exportaciones europeas. El pacto fija un arancel único del 15 % para la mayoría de los productos de la UE, incluidos automóviles, semiconductores y farmacéuticos. Este tipo máximo absorbe el arancel de Nación Más Favorecida y elimina la acumulación de gravámenes.
El acuerdo introduce exenciones arancelarias en sectores estratégicos. Se aplican aranceles cero a aeronaves y sus componentes, determinados productos químicos, algunos medicamentos genéricos, equipos de semiconductores, ciertos productos agrícolas y materias primas esenciales. Para el acero y el aluminio se establecen contingentes con el fin de mantener niveles de exportación estables.
En el plano energético y tecnológico, la UE se compromete a sustituir parte de sus importaciones rusas mediante compras de gas natural licuado, petróleo y combustibles nucleares estadounidenses por un valor de 750.000 millones de dólares. También se incluyen adquisiciones de chips de inteligencia artificial de Estados Unidos para el desarrollo de la industria europea.
El acuerdo recoge además la intención de empresas europeas de invertir unos 600.000 millones de dólares en Estados Unidos hasta 2029. Se prevé la eliminación de aranceles europeos sobre bienes industriales estadounidenses y la apertura parcial del mercado comunitario a exportaciones agrícolas y pesqueras norteamericanas.
Según la Comisión Europea, el pacto ofrece estabilidad y previsibilidad, refuerza la cooperación regulatoria y sienta las bases para futuras ampliaciones en materia de seguridad económica y comercio
La asociación transatlántica es una arteria clave del comercio mundial y la relación bilateral de comercio e inversión más importante del mundo. El comercio de bienes y servicios entre la UE y EE UU se ha duplicado en la última década, superando los 1,6 billones de euros en 2024, con 867. 000 millones de euros en comercio de bienes y 817 000 millones de euros en comercio de servicios. Esto supone que más de 4200 millones de euros en bienes y servicios cruzan el Atlántico cada día. Esta profunda y amplia colaboración se sustenta en la inversión mutua. En 2022, empresas de la UE y EE UU invirtieron 5,3 billones de euros en sus respectivos mercados.
En el acuerdo político del 27 de julio de 2025, los presidentes Von der Leyen y Trump acordaron los parámetros clave de la relación comercial entre la UE y Estados Unidos.
Contenido
La Declaración Conjunta establece el compromiso de ambas partes de trabajar para restablecer la estabilidad y la previsibilidad del comercio y la inversión entre la UE y EE UU, en beneficio de las empresas y los ciudadanos. Es el primer paso de un proceso que incrementará el comercio y mejorará el acceso al mercado en otros sectores. La Declaración Conjunta es el resultado de intensas negociaciones lideradas por el Comisario de Comercio de la UE, Maroš Šefčovič, con sus homólogos estadounidenses, el Secretario de Comercio Howard Lutnick y el Representante Comercial de EE UU, Jamieson Greer.
La Declaración Conjunta detalla el nuevo régimen arancelario de EE UU hacia la UE, con un arancel máximo claro e integral del 15 % para la gran mayoría de las exportaciones de la UE, incluyendo sectores estratégicos como el automóvil, los productos farmacéuticos, los semiconductores y la madera. Los sectores que ya están sujetos a aranceles de nación más favorecida (NMF) del 15 % o superiores no estarán sujetos a aranceles adicionales.
En lo que respecta a los automóviles y sus componentes, el límite arancelario estadounidense del 15% se aplicará simultáneamente con el inicio por parte de la UE de los procedimientos de reducción arancelaria respecto de los productos estadounidenses.
Además, a partir del 1 de septiembre, varios grupos de productos se beneficiarán de un régimen especial, al que solo se les aplicarán aranceles NMF. Entre ellos se incluyen los recursos naturales no disponibles (como el corcho), todas las aeronaves y sus componentes, los productos farmacéuticos genéricos y sus ingredientes, y los precursores químicos. Asimismo, de acuerdo con la declaración de la presidenta von der Leyen del 27 de julio , ambas partes acuerdan seguir trabajando con ambición para extender este régimen a otras categorías de productos , un objetivo clave para la UE.
Reconociendo los desafíos compartidos así como los beneficios de la cooperación, la UE y los EE.UU. tienen la intención de trabajar para proteger sus economías del exceso de capacidad en los sectores del acero y el aluminio, y trabajar en cadenas de suministro seguras entre sí, incluso mediante una solución de contingentes arancelarios para las exportaciones de acero y aluminio de la UE y sus productos derivados.
Si bien la Unión Europea sigue convencida de que los aranceles elevados son perjudiciales para la economía mundial, el resultado negociado evita una escalada perjudicial y crea una base para el diálogo continuo y el desarrollo de la relación transatlántica, incluso en áreas de interés estratégico compartido. la relación transatlántica ya es la relación económica más valiosa del mundo, con un valor de 1,6 billones de euros anuales. El acuerdo salvaguarda esta relación y millones de empleos en la UE.
Actuaciones futuras
La Comisión procederá rápidamente, con el apoyo de los Estados miembros de la UE y del Parlamento Europeo, y de conformidad con los procedimientos internos pertinentes, a la aplicación de los principales aspectos del acuerdo. La UE también participará en la negociación de un Acuerdo sobre un comercio justo, equilibrado y mutuamente beneficioso con los Estados Unidos, de conformidad con el marco acordado y los procedimientos aplicables.
Tras el acuerdo político entre la UE y EE.UU., la UE también suspendió, a partir del 7 de agosto, las medidas de reequilibrio de la UE adoptadas el 24 de julio de 2025.
[Véase J.C. Fernández Rozas, “Del alivio arancelario a la dependencia estructural: el acuerdo comercial UE–EE UU de 2025 y la crisis del sistema multilateral de comercio”, La Ley. Unión Europea, nº 139, septiembre 2025.
