El Consejo adoptó el 24 de mayo de 2024 unas Conclusiones tituladas «Una industria europea competitiva que impulse nuestro futuro ecológico, digital y resiliente». Las Conclusiones analizan la situación del sector industrial de la UE, exploran formas de mejorar la innovación, el acceso a la financiación y el entorno empresarial para los fabricantes, y proponen los principios más importantes en los que se basa la futura política industrial de la UE.
Antecedentes
La UE desea mejorar la competitividad de su industria a escala mundial y aumentar su autonomía y resiliencia. La UE confía en que su industria dirija las transiciones hacia la neutralidad climática y el liderazgo digital, con el objetivo de que llegue a ser acelerador y motor del cambio, la innovación y el crecimiento.
La autonomía estratégica consiste en reducir la dependencia que la UE tiene de otros, por ejemplo en cuanto a materiales y tecnologías fundamentales, alimentos, infraestructura y seguridad. Es también una oportunidad para desarrollar mercados, productos y servicios e impulsar la competitividad en la UE.
En marzo de 2019, el Consejo Europeo pidió a la Comisión Europea que presentase una visión a largo plazo de la política industrial. El Consejo actuó en consonancia, adoptando en mayo de 2019 unas Conclusiones en las que presentó una visión de la industria europea para 2030. En marzo de 2020, la Comisión Europea publicó un nuevo paquete de medidas de política industrial.
En octubre de 2020, el Consejo Europeo reafirmó la necesidad de aplicar una política industrial europea ambiciosa para que la industria de la UE sea más sostenible, resiliente, ecológica y competitiva.El Consejo Europeo, en sus Conclusiones de los días 17 y 18 de abril de 2024, subrayó que la Unión Europea está resuelta a garantizar, a largo plazo, su competitividad, su prosperidad y su liderazgo en el escenario mundial y a reforzar su soberanía estratégica. Una parte importante de ese objetivo debe alcanzarse con el desarrollo de una política industrial eficaz.
La UE alberga una industria competitiva
Las Conclusiones del Consejo sientan las bases de una política industrial con visión de futuro. En un contexto de importantes cambios tecnológicos, económicos y geopolíticos, Europa necesita una industria competitiva con una sólida base manufacturera para impulsar la innovación, la productividad, el empleo de calidad, la sostenibilidad y el crecimiento. Sin embargo, la industria de la UE se ha enfrentado a numerosos retos, como el aumento de la competencia mundial y las sucesivas crisis (por ejemplo, la COVID-19, la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania, las tensiones en el mar Rojo, etc.), que han puesto a prueba las cadenas de suministro y han incrementado los precios de la energía. El documento hoy adoptado subraya la importancia del Pacto Verde, que constituye una fuente de oportunidades para las empresas y los ciudadanos. Las Conclusiones recomiendan dar prioridad a los ámbitos tecnológicos que sean fundamentales para la seguridad económica de la UE.
Innovación y competitividad
Las Conclusiones del Consejo consideran que la innovación es el motor de la competitividad europea. A este respecto, las Conclusiones piden que se defina un número limitado de prioridades estratégicas en el ámbito de la política industrial de investigación e innovación de la UE. Una de las tareas clave para la próxima Comisión será intentar salvar la «paradoja de la innovación» (es decir, el hecho de que los conocimientos no siempre se traduzcan en productos y servicios comercializables).
Financiación y política industrial
La financiación también se considera un elemento esencial de la política industrial de la UE. Por lo tanto, las Conclusiones analizan maneras de potenciar los instrumentos de financiación privados y públicos, preservando al mismo tiempo las políticas de competencia y de ayuda estatal. Para mejorar la financiación, entre otras cosas, las Conclusiones piden que se avance en la unión de los mercados de capitales y se haga uso de los organismos e instrumentos existentes, como el Banco Europeo de Inversiones, la política de cohesión, los proyectos importantes de interés común europeo (PIICE) y el programa InvestEU.
Mejorar el entorno empresarial
Las Conclusiones del Consejo subrayan la necesidad de establecer las condiciones adecuadas para que la industria prospere. Esto incluye un mercado único que funcione correctamente, un marco regulador claro que facilite la inversión y que proteja al mismo tiempo la competencia, un mercado de la energía que proporcione una energía sostenible, segura y asequible, una mano de obra bien formada y altamente cualificada, una política comercial abierta y ambiciosa, unas normas, la protección de los derechos de propiedad intelectual y la valorización del conocimiento.
Acción conjunta para el futuro
Por último, las Conclusiones piden una política industrial europea global que esté en consonancia con las prioridades ecológicas y digitales de la Unión para 2030. El futuro marco de la política industrial europea debe basarse en herramientas objetivas, parámetros, principios basados en el mercado, previsiones y resultados económicos centrales. También debe integrar los últimos resultados económicos en el análisis de la política industrial e incorporar factores medioambientales, de sostenibilidad, de resiliencia y sociales en sus modelos de referencia, para determinar posibles futuros mercados estratégicos de crecimiento. La futura política industrial de la UE debe basarse en la actual Estrategia Industrial de la UE para 2020, en su actualización de 2021, en el Plan Industrial del Pacto Verde y en el Programa Estratégico de la Década Digital, y también debe tener en cuenta la legislación reciente, como el Reglamento de Chips, el Reglamento de Materias Primas Fundamentales y el Reglamento sobre la Industria de Cero Emisiones Netas.
Las presentes Conclusiones del Consejo instan a la próxima Comisión a que haga de la política industrial un elemento clave de su agenda para el próximo mandato legislativo. Las Conclusiones esbozan los elementos que los Estados miembros desearían que se incluyeran en un futuro marco europeo de política industrial, que sea global, orientado al futuro y proactivo.
