Con la conciliación, que tiene la autoridad de cosa juzgada, las partes evitan la provocación de un pleito o ponen término al que había comenzado (SAP Salamanca 15 enero 2020)

La Sentencia de la Audiencia Provincial de Salamanca, Sección Primera, de 15 de enero de 2020  suscita una cuestión de la falta de acción por carencia de objeto pues, con anterioridad se había celebrado acto de conciliación entre las partes con avenencia. De acuerdo con la Audiencia: «(…) 10. La doctrina mayoritaria y la jurisprudencia han entendido que la conciliación, es un expediente de jurisdicción voluntaria y no un proceso. 11. Así tanto en la conciliación, como en la mediación, las partes tratan de gestionar un conflicto con la ayuda de un tercero, ambas instituciones se engloban dentro de los sistemas alternativos de resolución de conflictos. Los ciudadanos tienen dos vías para poder resolver sus conflictos jurídicos: recurrir a la vía jurisdiccional o bien hacerlo a través de un sistema complementario de la Administración de Justicia que habiendo sido institucionalizado, incluye cuatro instrumentos: la Transacción (art. 1809 a 1819 Cc ), la Conciliación (art. 139 a 148 de la Ley de Jurisdicción Voluntaria de 2 de julio de 2015), la Mediación y el Arbitraje. 12. La reforma de la conciliación civil, primero en el 2009 y después en el 2015, es deudora en sus dos aspectos más importantes: atribución de su conocimiento a las Secretarias Judiciales (ahora Letradas de la Administración de Justicia) y fuerza ejecutiva de lo convenido en conciliación art. 147 de la nueva Ley 15/2015 del proyecto de ley de 2007. 13. Finalmente la fuerza ejecutiva de lo convenido por las partes en conciliación, se ha impuesto por una cuestión práctica: la voluntariedad que caracteriza la conciliación necesita igualmente de la posibilidad real de lograr su cumplimiento y realización forzosa del acuerdo, para que ésta no quede en papel mojado. 14. El legislador español ha preferido imponer la solución pragmática a la dogmática y tanto la conciliación civil, como la mediación, se configuran a semejanza del arbitraje, como una suerte de institución de naturaleza contractual en su origen y jurisdiccional en sus efectos. 15. Frente a la arcaica concepción de la jurisdicción voluntaria, como una jurisdicción destinada a ventilar cuestiones caracterizadas por una pacífica convivencia de voluntades o, al menos, por la inexistencia de posiciones encontradas, se alza la configuración de la Jurisdicción Voluntaria moderna, como una jurisdicción destinada a canalizar procedimientos de aminorada contradicción. 16. La jurisdicción voluntaria judicial ampara todos aquellos supuestos en los que el Juez actúa en garantía de algún derecho o el Letrado de la Administración de Justicia acorde con las funciones procesales que se les atribuyen, tras la entrada en vigor de la Ley 13/2009, además del impulso del expediente de jurisdicción voluntaria, dentro de sus funciones de dirección técnica procesal, también dictará las resoluciones interlocutorias que sean precisas y de la decisión de algunos expedientes (entre ellos la Conciliación) en los que se pretende obtener la constancia fehaciente sobre el modo de ser de un determinado derecho o situación jurídica.  17. En atención a lo expuesto, y no siendo controvertido que el testimonio del acta de conciliación, junto con el decreto del Secretario Judicial, lleva aparejado ejecución, sin embargo fuerza ejecutiva no es sinónimo de cosa juzgada material. 18. La cosa juzgada material (art. 222 LEC ) se predica, con carácter general, de las resoluciones judiciales firmes y de fondo. Su principal proyección o manifestación, ha sido identificada, por contraposición a la de doca juzgada formal, que solo opera dentro del propio proceso, con la irradiación de efectos hacia el exterior. 19. La cosa juzgada siguiendo entre otros STS 25 de junio de 1982 y 26 de mayo de 2004, constituye un estatuto de naturaleza esencialmente procesal, dirigida a impedir la repetición indebida de litigios y a procurar, mediante el efecto de vinculación positiva a lo juzgado anteriormente, la armonía de las sentencias que se produzcan sobre el fondo en asuntos prejudicialmente conexos». 20. Pero no puede perderse de vista que el acta recoge una transacción, rodeada de todas las garantías procesales. 21. La demanda de conciliación identifica claramente las clausulas sobre las que se solicita la nulidad y también sus efectos, ésta firmada por letrado y asistió la letrada al acto de conciliación, en el que de forma inequívoca se alcanzó una transacción, referida, con carácter exclusivo, a la cláusula suelo, tercera bis, de la escritura pública y además de expulsarla del contrato, la entidad bancaria se obligó a devolver al actor las cantidades que en concepto de interés haya abonado indebidamente, desde el 9 de mayo de 2013, en aplicación de dicha cláusula. 22. Ciertamente no existe un enjuiciamiento, en tanto que no ha concluido con una sentencia firme, pero la transacción es un contrato por el cual las partes, dando, prometiendo o reteniendo cada uno alguna cosa, evitan la provocación de un pleito o ponen término al que había comenzado (art. 1809 Cc) y tiene para las partes la autoridad de cosa juzgada art. 1816 Cc (de otra forma no se entendería como la conciliación jurídica pueda cumplir su típica finalidad evitadora del proceso). 23. La ausencia de enjuiciamiento, no puede resultar óbice para el reconocimiento de efectos inter partes. Si bien no surtirá efectos a través de la cosa juzgada material, sino que necesariamente se hará valer a través de la preexistencia de un convenio entre las partes y así la jurisprudencia se ha referido entre otras sentencias STS 28 de septiembre de 1984 y STS 14 de diciembre de 1988 a la «exceptio litis per transactionem finitae»o a la «exceptio pacti». 24. Y ello con independencia de que el conflicto haya permanecido latente, toda vez que quien llegó a un acuerdo con otro, a salvo está que su consentimiento hubiere estado, en el momento del pacto, afectado por alguno de los vicios de la voluntad, legalmente estipulados, debe, conforme al clásico aforismo pacta sunt servanda«, respetarlo, sin que pueda de ningún modo, beneficiarse de la parte ventajosa, en la medida en que toda transacción supone una recíproca concesión de voluntades y reservarse al propio tiempo aquello que le perjudica para el ulterior ejercicio dela acción judicial correspondiente. 25. Así, el Juez posterior habrá de partir, de lo convenido entre las partes, pues de otra forma carecería de toda eficacia práctica la conciliación».

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