El VIII Congreso Internacional de Arbitraje de Barcelona debate el futuro del arbitraje bajo el lema «Quo Vadis Arbitration» (22 y 23 octubre 2026)

El Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona (ICAB) acogió los días 22 y 23 de octubre de 2026 el VIII Congreso Internacional de Arbitraje, organizado por su Comisión de Arbitraje, presidida por Jorge A. Azagra Malo, con la colaboración del Tribunal Arbitral de Barcelona (TAB). Bajo el lema «Quo Vadis Arbitration», el encuentro reunió a destacados especialistas nacionales e internacionales para examinar los desafíos que afronta el arbitraje contemporáneo ante la creciente influencia del Derecho de la Unión Europea, la incorporación de nuevas tecnologías, el desarrollo del Derecho indicativo y las exigencias del Estado de derecho. La conferencia de Yves Derains y las conclusiones presentadas por José Rosell completaron unas jornadas caracterizadas por la actualidad de las cuestiones examinadas y el elevado nivel de sus participantes.

La octava edición del Congreso Internacional de Arbitraje de Barcelona ofreció una oportunidad para reflexionar sobre las transformaciones que experimenta esta modalidad de solución de controversias en un momento de importantes cambios jurídicos, institucionales y tecnológicos. El programa científico, elaborado bajo la presidencia de José Rosell, presidente del Comité Científico de la Comisión de Arbitraje del ICAB, se articuló en cuatro mesas dedicadas a cuestiones estrechamente relacionadas, aunque abordadas desde perspectivas diferentes. Su propósito común fue examinar la capacidad del arbitraje internacional para responder a las nuevas exigencias de la actividad económica y jurídica sin perder las características que explican su aceptación en el comercio internacional. Árbitros, abogados, profesores universitarios y representantes de instituciones arbitrales procedentes de diversos países participaron en unas sesiones que combinaron el análisis de problemas actuales con la experiencia adquirida en la práctica profesional.

Los desafíos del arbitraje ante el Derecho europeo y las nuevas tecnologías

La primera jornada, celebrada el jueves 22 de octubre, estuvo dedicada a la influencia de las instituciones europeas sobre el arbitraje. Bajo el interrogante «¿Las instituciones europeas conseguirán remodelar el arbitraje?», la mesa fue moderada por Josep Gálvez Pascual, barrister, abogado, árbitro y vocal de la Comisión de Arbitraje del ICAB, y contó con Diego Agulló, profesor de la Universidad Pontificia Comillas de Madrid; Thomas Lehmann, abogado especializado en arbitraje internacional y Global Fellow del Centro de Derecho Internacional de la Universidad Nacional de Singapur; y Loukas Mistelis, árbitro y profesor del Centre for Commercial Law Studies de Queen Mary University of London. El debate giró en torno a las relaciones entre el arbitraje y el ordenamiento de la Unión Europea, particularmente relevantes ante la creciente incidencia de sus disposiciones sobre materias tradicionalmente vinculadas a la autonomía de las partes y a las legislaciones nacionales. Entre las cuestiones examinadas destacó el asunto Cabify, que sirvió de referencia para considerar los problemas derivados de la interacción entre la regulación europea, las competencias de los órganos jurisdiccionales y los mecanismos arbitrales. La sesión permitió apreciar las dificultades que suscita la búsqueda de un equilibrio entre la autonomía del arbitraje y las exigencias de aplicación uniforme del Derecho europeo, así como la importancia de preservar la seguridad jurídica en un espacio en el que concurren diferentes niveles de regulación. El interrogante central consistió en determinar hasta qué punto la intervención de las instituciones europeas puede transformar las condiciones en que se desarrolla el arbitraje internacional, sin desconocer las particularidades de un mecanismo de solución de controversias que descansa, en buena medida, sobre la libertad de las partes.

Durante la mañana del viernes 23 de octubre, el programa abordó el impacto de las nuevas tecnologías en el arbitraje, en una sesión moderada por Oriol Valentí Vidal, abogado, árbitro y vocal de la Comisión de Arbitraje del ICAB, con la participación de Jonathan Fernandes, solicitor-advocate en Londres; Alexandre Vagenheim, vicepresidente de Jus Mundi; y Mónica Labelle, consejera adjunta de la Corte Internacional de Arbitraje de la Cámara de Comercio Internacional (CCI). Las intervenciones se centraron en las posibilidades que ofrecen las herramientas digitales y los sistemas de inteligencia artificial para la administración de procedimientos, la investigación jurídica, la gestión documental y la preparación de las actuaciones arbitrales. Junto a las ventajas que proporcionan para el tratamiento de grandes volúmenes de información, estas tecnologías suscitan interrogantes relacionados con la confidencialidad, la fiabilidad de los resultados, la protección de los datos y la responsabilidad de quienes las utilizan. Especial importancia adquiere la necesidad de mantener una supervisión humana efectiva, particularmente cuando su empleo puede influir en la valoración de las pruebas o en la elaboración de las decisiones. En relación con estas preocupaciones, merece recordarse la creación, en junio de 2026, del Instituto de Inteligencia Artificial de la International Bar Association (IBA), dirigido por Farzana Dudhwala y destinado a promover una gobernanza responsable de estas tecnologías. El debate puso de manifiesto la necesidad de acompañar la incorporación de nuevas herramientas de garantías adecuadas para preservar la independencia del árbitro y el carácter personal de su función decisoria, sin confundir las posibilidades de asistencia tecnológica con la sustitución de las responsabilidades propias del tribunal arbitral.

El Derecho indicativo y las exigencias del Estado de derecho

La tercera mesa estuvo dedicada al «Soft law generado por las instituciones arbitrales», bajo la moderación de Isabel Mateu Martín, abogada, árbitro y vocal de la Comisión de Arbitraje del ICAB, con las intervenciones de Andrea Carlevaris, abogado y árbitro con ejercicio profesional en Roma; Françoise Lefèvre, abogada y árbitro con ejercicio profesional en Bruselas; y José Carlos Fernández Rozas, árbitro y catedrático de Derecho internacional privado. La sesión examinó la creciente influencia de los instrumentos de Derecho indicativo sobre la práctica arbitral y las diferentes vías por las que sus recomendaciones pueden adquirir eficacia jurídica. Particular interés revistió la referencia de Françoise Lefèvre a la sentencia del Tribunal de Casación de Bélgica de 24 de abril de 2023, que examinó el alcance de las funciones de los secretarios administrativos a la luz de la Nota de la CCI sobre la conducción del arbitraje. La resolución admitió que el secretario pudiera preparar documentos y proyectos destinados a facilitar la elaboración del laudo, siempre que el tribunal arbitral examinara personalmente el expediente y conservara íntegramente sus facultades decisorias, reconociendo los efectos jurídicos de unas directrices institucionales aceptadas por las partes. Otro ejemplo significativo de la influencia del Derecho indicativo sobre los ordenamientos estatales apareció en relación con la designación de los árbitros y las exigencias de independencia e imparcialidad, mediante la referencia a la reforma legislativa india de 2015, que incorporó criterios procedentes de las Directrices IBA sobre Conflictos de Intereses para valorar determinadas circunstancias que pueden comprometer la independencia del árbitro o impedir su nombramiento. Ambos ejemplos permitieron apreciar cómo instrumentos inicialmente orientativos pueden adquirir relevancia mediante su recepción legislativa, su aceptación por las partes o su utilización judicial, sin que deba confundirse su autoridad práctica con una fuerza vinculante que no poseen por su sola elaboración. La discusión puso asimismo de relieve la utilidad de estos instrumentos para facilitar la comunicación entre tradiciones jurídicas diferentes, siempre que su utilización respete las normas aplicables y las garantías del procedimiento.

 

La última mesa, celebrada durante la tarde del viernes, planteó una cuestión de especial trascendencia institucional bajo el título «¿Puede el arbitraje proteger y promover el Estado de derecho?». Moderada por Clàudia Baró Huelmo, abogada, solicitor-advocate y secretaria de la Comisión de Arbitraje del ICAB, reunió a Urquiola de Palacio, abogada, árbitro y presidenta de la Cámara de Arbitraje de Madrid; Crina Baltag, árbitro y profesora asociada de Queen Mary University of London; y Seokchun Yun, abogado con ejercicio profesional en Seúl, Corea del Sur. Las intervenciones permitieron reflexionar sobre la relación entre el arbitraje y los principios que sustentan un sistema jurídico respetuoso con los derechos de las partes. La independencia e imparcialidad de los árbitros, la igualdad de trato, el derecho de defensa y la observancia de las garantías fundamentales aparecieron como presupuestos indispensables para el adecuado desarrollo de las actuaciones arbitrales. También adquirió relevancia la relación entre los tribunales arbitrales y las jurisdicciones estatales, especialmente en lo relativo al apoyo judicial, la adopción de medidas cautelares y el control de los laudos. Desde esta perspectiva, el arbitraje puede contribuir a la seguridad jurídica y a la solución pacífica de controversias, siempre que su autonomía se ejerza dentro de los límites derivados del respeto de las garantías esenciales y del orden público. La reflexión permitió superar una visión exclusivamente instrumental del arbitraje para examinar su responsabilidad dentro de un sistema de administración de justicia en el que la confianza de las partes depende tanto de la calidad de las decisiones como de la corrección de los procedimientos mediante los cuales se adoptan.

La experiencia arbitral y las enseñanzas del Congreso

Uno de los momentos culminantes del Congreso fue la conferencia principal (keynote speech) pronunciada por Yves Derains, antiguo secretario general de la Corte Internacional de Arbitraje de la CCI y socio fundador de Derains & Gharavi, cuya dilatada experiencia como abogado y árbitro, adquirida en más de quinientos procedimientos internacionales, le ha convertido en una de las personalidades más respetadas de esta disciplina. Su intervención, dedicada al papel que debe desempeñar un buen árbitro en la etapa actual del arbitraje internacional, destacó por la brillantez y claridad de sus reflexiones, sustentadas en un profundo conocimiento de la práctica arbitral. La independencia de criterio, la imparcialidad, la capacidad de escuchar a las partes y el buen juicio en la dirección del procedimiento ocuparon un lugar central en una exposición que reivindicó la importancia de las cualidades personales del árbitro frente a la creciente complejidad de las controversias y las transformaciones tecnológicas. Su conferencia recordó, con particular acierto, que la calidad del arbitraje depende, en último término, de la competencia, la responsabilidad y el equilibrio de quienes asumen la función de resolver las controversias.

La clausura correspondió a José Rosell, presidente del Comité Científico del Congreso, árbitro internacional con amplia experiencia en arbitrajes comerciales y de inversión y profesor de arbitraje internacional en la Universidad de Toulouse. Su intervención destacó por la maestría con la que sistematizó las conclusiones de las cuatro mesas, relacionando las aportaciones de los participantes y poniendo de relieve los principales desafíos examinados durante las jornadas. Con claridad y rigor, ofreció una visión de conjunto sobre la influencia del Derecho europeo, las nuevas tecnologías, el Derecho indicativo y las exigencias del Estado de derecho, proporcionando un cierre especialmente brillante a un Congreso caracterizado por la actualidad de sus planteamientos y el elevado nivel de sus debates.

Dimensión institucional y social del encuentro

Junto a su dimensión académica y profesional, el Congreso incorporó una iniciativa de carácter social vinculada al proyecto de la Junta de Gobierno del ICAB «12 Congresos, 12 Causas». En esta ocasión, la entidad beneficiaria fue la Fundació Isidre Esteve, dedicada a promover la inclusión y mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad mediante el deporte y otras actividades de apoyo. Su presentación estuvo a cargo de Marta Domènech Gomis, diputada de la Junta de Gobierno del ICAB, con la participación de Lidia Guerrero Sánchez, directora de la Fundación, e Isidre Esteve Pujol, su presidente. La inauguración institucional contó asimismo con Lluís Rodríguez Pitarque, diputado de la Junta de Gobierno del ICAB; Jorge A. Azagra Malo, presidente de la Comisión de Arbitraje del Colegio; y Pedro L. Yúfera Sales, decano emérito y expresidente de la Comisión de Arbitraje del ICAB.

Con esta octava edición, el Congreso Internacional de Arbitraje de Barcelona ha reafirmado su condición de punto de encuentro de profesionales procedentes de diferentes tradiciones jurídicas y ámbitos de especialización. La acertada elección de los temas, la calidad de los participantes y la oportunidad de los debates permitieron ofrecer una visión amplia de los desafíos que afronta el arbitraje internacional. Bajo el interrogante «Quo Vadis Arbitration», las jornadas pusieron de relieve que el futuro de esta disciplina dependerá, en buena medida, de su capacidad para incorporar las innovaciones necesarias sin comprometer la autonomía de las partes, la independencia de los árbitros y las garantías que deben presidir toda solución jurídica de controversias.

 

 

Deja un comentario

Turn on JavaScript to leave a comment.