Susana Ferrer Delgadillo asume la presidencia del Tribunal Arbitral de Barcelona y sucede a Frederic Munné, que pasa a ser presidente de honor (3 de noviembre de 2026)

El Tribunal Arbitral de Barcelona (TAB) inicia una nueva etapa institucional con el nombramiento de Susana Ferrer Delgadillo como presidenta y la renovación de su Junta Directiva. El relevo pone fin a los cuatro años de presidencia de Frederic Munné, durante los cuales se han impulsado importantes reformas organizativas, una mayor transparencia en la designación de árbitros y la proyección internacional de la institución.

Una etapa de renovación y fortalecimiento institucional

El Tribunal Arbitral de Barcelona ha anunciado el nombramiento de Susana Ferrer Delgadillo como nueva presidenta de la institución, en sustitución de Frederic Munné, quien, tras cuatro años al frente de la entidad, pasa a ocupar la presidencia de honor. La renovación de sus órganos de gobierno abre un nuevo período en la trayectoria de una institución estrechamente vinculada al desarrollo del arbitraje en Cataluña y a su progresiva consolidación como mecanismo especializado de resolución de controversias empresariales.

Durante su mandato, Frederic Munné ha promovido un amplio programa de reorganización interna dirigido a reforzar la estabilidad económica, modernizar los procedimientos de administración arbitral y ampliar las relaciones del Tribunal con los principales operadores jurídicos y económicos. Entre las actuaciones más significativas figura el saneamiento financiero de la institución, acompañado de una política de internacionalización que ha permitido establecer trece delegaciones en distintas capitales europeas, concebidas para facilitar su presencia exterior y favorecer la participación de profesionales cualificados en los arbitrajes internacionales administrados por el TAB.

Particular relevancia ha tenido la revisión de los instrumentos que disciplinan el funcionamiento cotidiano del Tribunal. La actualización de su reglamento, de las tarifas arbitrales y de la página web corporativa se ha acompañado de la aprobación de catorce protocolos de actuación destinados a establecer criterios homogéneos, transparentes y previsibles en materias especialmente sensibles para la confianza de los usuarios. Entre ellas destacan los procedimientos de inscripción y formación de árbitros, los mecanismos de nombramiento y recusación, la distribución de honorarios entre la institución y los profesionales designados, la revisión de los laudos y la asignación de ponencias entre los integrantes de los órganos de gobierno. También se han regulado las incompatibilidades de estos últimos para intervenir como abogados o árbitros en procedimientos administrados por el propio Tribunal.

Uno de los aspectos más destacados de las reformas desarrolladas ha sido el establecimiento de un sistema de selección y designación de árbitros basado en la publicidad de los requisitos de acceso, la acreditación de méritos profesionales y la identificación de especialidades. A través de la página institucional se ha facilitado el conocimiento de los criterios aplicables y del listado de profesionales disponibles, manteniendo la preferencia por las designaciones efectuadas de común acuerdo entre las partes. Cuando corresponde a la institución realizar el nombramiento, el sistema implantado contempla mecanismos de selección aleatoria dentro de las especialidades pertinentes, atendiendo a las características y exigencias del asunto concreto. Con ello se ha pretendido reforzar la objetividad de las designaciones y ofrecer mayores garantías de independencia, imparcialidad y adecuación profesional.

El fortalecimiento de las relaciones institucionales ha constituido otra de las prioridades de la presidencia saliente. A tal efecto, se han creado grupos y comisiones de trabajo destinados a promover el arbitraje en diferentes sectores económicos, al tiempo que se han mantenido encuentros periódicos con despachos de abogados y asesorías jurídicas de empresas públicas y privadas. La participación en congresos, jornadas y asociaciones especializadas ha contribuido igualmente a ampliar la presencia del Tribunal en los principales foros de debate sobre arbitraje y resolución de controversias.

Al concluir su mandato, Frederic Munné ha expresado su agradecimiento a los profesionales y entidades que han colaborado con el TAB durante estos cuatro años y ha trasladado sus mejores deseos a la nueva presidenta, confiando en la continuidad de las relaciones de cooperación desarrolladas hasta ahora.

El recuerdo de Juli de Miquel Berenguer y la continuidad de una tradición arbitral

La renovación de la presidencia ofrece también una ocasión propicia para recordar la figura de Juli de Miquel Berenguer, antiguo presidente del Tribunal Arbitral de Barcelona y destacado representante de la abogacía catalana, cuyo fallecimiento, a los 82 años, dejó un profundo sentimiento de pesar entre quienes conocieron su trayectoria profesional y compartieron sus inquietudes jurídicas. Diputado de la Junta de Gobierno del Ilustre Colegio de la Abogacía de Barcelona entre 1985 y 1988, desarrolló una intensa actividad institucional y mantuvo una estrecha vinculación con el arbitraje, a cuyo reconocimiento y difusión contribuyó desde sus responsabilidades profesionales. La evocación de Juli de Miquel Berenguer adquiere particular significado en un momento de transición institucional, cuando resulta oportuno reconocer la contribución de quienes, desde anteriores presidencias, participaron en la consolidación del Tribunal y en la difusión de una cultura arbitral asentada en el rigor jurídico, la independencia de criterio y la confianza de los operadores económicos. Su recuerdo enlaza la trayectoria histórica del TAB con los desafíos que afrontan sus actuales responsables y pone de relieve el valor de la continuidad institucional en el desarrollo del arbitraje.

Susana Ferrer Delgadillo, nueva presidenta del Tribunal Arbitral de Barcelona

La nueva presidenta, Susana Ferrer Delgadillo, asume sus responsabilidades al frente de una Junta Directiva renovada, integrada por Xavier Coronas, María García-Valdecasas, Antoni Bosch, Joan Martínez, Natalia Martí, Sandra Peirón, Luz Sunyer, Adriana Ramos, Marta Martínez y Luis Ferrer. Su nombramiento abre una etapa en la que se pretende aprovechar la experiencia acumulada por la institución y ampliar el conocimiento y la utilización del arbitraje entre los distintos sectores de actividad.

En su primera comunicación dirigida a los profesionales y entidades relacionados con el Tribunal, Susana Ferrer Delgadillo ha expresado su reconocimiento a quienes la han precedido en el cargo y a las sucesivas juntas directivas que han contribuido a consolidar su actividad. La nueva presidenta ha manifestado su voluntad de ejercer sus funciones con responsabilidad y compromiso institucional, situando el rigor, la cercanía y la apertura a nuevas iniciativas entre los principios que deberán orientar su mandato.

Especial atención se prestará a la utilidad práctica del arbitraje para las empresas, las administraciones y entidades del sector público y las organizaciones del tercer sector. La nueva dirección considera necesario continuar promoviendo procedimientos ágiles y eficaces, apoyados en la especialización de los árbitros y en su experiencia en las materias objeto de controversia. Al mismo tiempo, pretende extender el conocimiento de este mecanismo a ámbitos en los que todavía existe un considerable margen para su implantación, favoreciendo que un mayor número de operadores pueda valorar sus posibilidades como alternativa a la jurisdicción ordinaria.

La definición de las líneas concretas de actuación corresponderá a la nueva Junta Directiva durante las próximas semanas. Entretanto, la presidenta ha manifestado su disposición a mantener una relación abierta y permanente con los profesionales del arbitraje, los despachos de abogados, las asesorías jurídicas empresariales y las instituciones interesadas en promover fórmulas especializadas de resolución de controversias. La recepción de propuestas y el desarrollo de iniciativas compartidas ocuparán, según ha anunciado, un lugar destacado en esta nueva etapa.

Nuevos desafíos para el arbitraje institucional

El relevo en la presidencia del Tribunal Arbitral de Barcelona se produce en un momento en el que las instituciones arbitrales afrontan exigencias crecientes de especialización, transparencia y eficiencia en la administración de los procedimientos. La confianza de los usuarios depende cada vez más de la calidad de los servicios prestados, de la independencia de los árbitros y de la capacidad de las cortes para ofrecer respuestas adecuadas a controversias de complejidad creciente, particularmente en las relaciones comerciales internacionales.

Desde esta perspectiva, las reformas emprendidas durante la presidencia de Frederic Munné proporcionan una base sobre la que la nueva Junta Directiva podrá desarrollar sus propias prioridades. La consolidación de los mecanismos objetivos de designación, el perfeccionamiento de los procedimientos internos, la formación de profesionales especializados y la ampliación de las relaciones con los sectores empresariales constituyen ámbitos de actuación estrechamente vinculados a la evolución del arbitraje institucional.

La presidencia de Susana Ferrer Delgadillo se inicia, por tanto, con el propósito de combinar la continuidad de las iniciativas desarrolladas durante los últimos años con una mayor apertura hacia nuevos usuarios y sectores económicos. El reconocimiento de la labor realizada por sus predecesores, el recuerdo de quienes contribuyeron históricamente al prestigio del Tribunal y la renovación de sus órganos de gobierno permiten situar esta transición en una trayectoria institucional que aspira a reforzar el papel del arbitraje como instrumento de seguridad jurídica y resolución eficaz de las controversias.

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