El Justizstandort-Stärkungsgesetz (Ley para el Fortalecimiento de Alemania como Foro de Litigios) entró en vigor el 1 de abril de 2025 y tuvo por objeto ofrecer a las partes en disputas comerciales internacionales procedimientos judiciales más modernos y simplificados, con el fin de incrementar el atractivo del país como sede de litigios. La norma habilitó tribunales especializados en los Tribunales Regionales Superiores (Juzgados de lo Mercantil) y constituyó cámaras mercantiles en los Tribunales Regionales, permitiendo que las audiencias se celebraran en inglés cuando las partes así lo acordaron.
El diseño normativo previó la existencia de un único Juzgado de lo Mercantil por estado federado, mientras que las cámaras mercantiles pudieron crearse en cuantos Tribunales Regionales resultara conveniente. La competencia en primera instancia del Juzgado de lo Mercantil se activó para controversias comerciales de 500.000 euros o más, ya fuera por acuerdo expreso o tácito de las partes, ya fuera porque el demandante lo solicitó en su demanda sin oposición del demandado en su contestación. La opción de tramitar en inglés se adoptó igualmente por acuerdo. En materia de recursos, la elección del Juzgado de lo Mercantil concentró la revisión en el Tribunal Federal de Justicia (BGH); en esa fase, las partes debieron solicitar el uso del inglés y el BGH pudo admitirlo o reconducir el trámite al alemán.
Las cámaras mercantiles anglófonas en los Tribunales Regionales ofrecieron una vía alternativa en primera instancia, permitiendo el uso del inglés por acuerdo o mediante la presentación de la defensa en inglés sin objeción. La atribución de competencia exigió la jurisdicción local del Tribunal Regional correspondiente y la materia propia de cámara mercantil; las resoluciones quedaron sometidas al régimen de apelación ordinario.
El legislador introdujo herramientas de gestión procesal avanzada: las partes pudieron estructurar el procedimiento con mayor flexibilidad y se habilitó la transcripción literal de vistas. Estas opciones tomaron como referencia prácticas del arbitraje comercial, trasladándolas al foro judicial para ganar previsibilidad y eficiencia.
El despliegue por estados federados avanzó con celeridad. Baden-Württemberg, Berlín, Bremen, Hamburgo y Renania del Norte-Westfalia contaron con Juzgado de lo Mercantil desde abril de 2025, mientras que Baviera, Hesse, Baja Sajonia y Sajonia anunciaron su puesta en marcha durante 2025, lo que elevó el total previsto a nueve. La implementación mostró especializaciones diferenciadas: el Juzgado de lo Mercantil del Tribunal Superior Regional de Berlín se circunscribió a litigios de construcción y arquitectura, en tanto que el de Celle asumió la totalidad de materias contempladas en la ley. Persistieron asimetrías en la red de cámaras mercantiles y en la asignación de apelaciones, con supuestos en los que la segunda instancia recaía en un Tribunal Regional Superior distinto del que alojaba el Juzgado de lo Mercantil de referencia.
El balance inicial resultó favorable: mayor especialización, uso del inglés cuando convenía a las partes y herramientas procedimentales que acortaron tiempos y ordenaron la práctica probatoria. Quedaron pendientes tareas de armonización federal, cuyo éxito dependió de la adopción práctica por abogados y empresas y del alineamiento orgánico entre juzgados y cámaras. En ese marco, se recomendó a los operadores económicos revisar las cláusulas de resolución de disputas de contratos vigentes y futuros para aprovechar las nuevas opciones de tramitación en inglés y la elección de foro en los estados donde estos órganos especializados ya operaron.
