La atribución automática del apellido del padre a la hija, seguido del de la madre, en caso de desacuerdo entre los progenitores, es discriminatoria (STEDH 26 octubre 2021)

La Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 26 de octubre de 2021 en el caso León Madrid vs. España considera que se ha producido una violación de la prohibición de discriminación y del derecho al respeto de la vida privada. En este caso, la demandante había pedido infructuosamente a las autoridades españolas que invirtieran el orden de los apellidos de su hija. El Tribunal dictaminó que la imposibilidad de derogar la regla de que el nombre del padre es el primero en caso de desacuerdo entre los padres es excesivamente rígida y discriminatoria contra la mujer.

En su sentencia de la Sala Primera en el caso León Madrid c. España (demanda nº 30306/13), el Tribunal Europeo de Derechos Humanos dictaminó por unanimidad que había Violación del art. 14 (prohibición de discriminación) combinado con el art. 8 (derecho a la intimidad) del Convenio Europeo de Derechos Humanos El caso se refería a la solicitud de la demandante de invertir el orden de los apellidos de su hija menor de edad (nacida en 2005). En la época de los hechos, la ley española establecía que en caso de desacuerdo entre los padres, el niño llevaría el apellido del padre seguido del de la madre. El demandante consideró que esta normativa era discriminatoria. En el presente caso, el carácter automático de la aplicación de la ley vigente en el momento de los hechos -que impidió a los tribunales tener en cuenta las circunstancias particulares del caso- no está, en opinión del Tribunal, válidamente justificado desde el punto de vista del Convenio.

En efecto, si bien la norma según la cual el nombre del padre debe darse en primer lugar en caso de desacuerdo entre los progenitores puede ser necesaria en la práctica y no entra necesariamente en conflicto con el Convenio, la imposibilidad de derogarla es excesivamente rígida y discriminatoria para las mujeres. Además, si bien la seguridad jurídica puede manifestarse por la elección de colocar el nombre del padre en primer lugar, puede manifestarse igualmente por el nombre de la madre. Por lo tanto, las razones alegadas por el Gobierno no fueron suficientemente objetivas y razonables para justificar la diferencia de trato sufrida por la demandante

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