Noventa y nueve miembros del Seimas (parlamento) votaron a favor de la retirada del tratado, con dos abstenciones; nadie votó en contra. Según el Ministerio de Energía lituano, impulsor de la iniciativa, no tiene sentido que Lituania permanezca dentro del marco del Tratado sobre la Carta de la Energía después de que la UE y Euroatom planeen retirarse de él para finales de junio, lo cual contradice la política climática de la comunidad.
El Tratado sobre la Carta de la Energía de 1994 tenía como objetivo proporcionar a los países de Europa Occidental acceso a la energía procedente de Europa del Este y Rusia a cambio de inversiones occidentales. Se esperaba que diversificara las fuentes de energía para Europa Occidental y redujera su dependencia de la producción en la región del Golfo Pérsico. Rusia y Bielorrusia se negaron a ratificarlo.
En marzo de 2024, la Comisión Europea anunció que, en las condiciones actuales, el Tratado sobre la Carta de la Energía ya no respondía a los intereses de la Unión Europea y, por tanto, la UE tenía la intención de retirarse de él.
