Según informa la agencia Reuters, el 16 de mayo de 2025, se presentó en el tribunal federal de Arizona una demanda colectiva contra la American Arbitration Association (AAA), acusándola de monopolizar el mercado del arbitraje de consumo en Estados Unidos y de inclinar la balanza a favor de las corporaciones en sus procedimientos.
La demanda fue interpuesta por una residente de Arizona, quien afirmó haberse visto obligada a utilizar el sistema de arbitraje de la AAA en una disputa con una filial de Experian PLC. Según la demanda, esta situación causó daños económicos a los consumidores y les hizo perder posibles indemnizaciones al carecer de acceso a foros alternativos con reglas más justas.
La AAA, con sede en Nueva York y único acusado en el caso, declinó hacer comentarios específicos sobre la demanda, aunque afirmó en un comunicado que lleva tiempo aplicando “reglas y prácticas transparentes, justas y accesibles”. Por su parte, David Chami, del bufete Consumer Justice Law Firm y abogado principal de la demandante, declaró que las cláusulas de arbitraje se utilizan ampliamente en la mayoría de las industrias y que se han vuelto “casi inevitables para los consumidores”. Chami agregó que su despacho espera «nivelar el campo de juego para los consumidores cuando estén en arbitraje».
La demanda, que busca una compensación económica no especificada y una orden judicial para deshacer el supuesto monopolio del grupo, acusa a la AAA de haber creado un «sistema de justicia de segunda categoría» para los consumidores. Según se indica, este sistema no brinda a los consumidores ninguna elección en cuanto al foro, el árbitro o las reglas, con un único resultado constante: los consumidores pierden el 76% de las veces en los arbitrajes que inician.
El documento sostiene que la AAA mantiene un dominio del 88% en el mercado de arbitrajes, incluyendo los sectores de consumo y empleo, mientras que su competidor más cercano, JAMS, tiene una cuota del 12%. Además, afirma que los bajos honorarios pagados a los árbitros de la AAA implican que estos cargos suelen ser ocupados por abogados jubilados o patrocinados por grandes bufetes de defensa, lo que desfavorece a los consumidores.
La demanda argumenta que las empresas interesadas en establecer o mantener foros neutrales de arbitraje de consumo no pueden competir con los precios anticompetitivos y las reglas injustas de la AAA.
El caso, titulado Stephanie Stephens v. American Arbitration Association, está registrado en el Tribunal Federal del Distrito de Arizona bajo el número 2:25-cv-01650-JJT.
Para la parte demandante actúan Susan Mary Rotkis y David Chami, del Consumer Justice Law Firm, mientras que, al cierre de esta nota, la AAA aún no ha designado representación legal en el caso.
Esta demanda pone nuevamente en el centro del debate el papel de las cláusulas de arbitraje en el mercado de consumo y sus posibles efectos sobre la equidad y el acceso a la justicia para los consumidores.
