La UE necesita prestar una atención más clara a la política de competencia para fortalecer su competitividad global, impulsar la productividad y garantizar que el mercado único siga siendo un pilar de fortaleza económica, según el CESE.
En su sesión plenaria de enero de 2025, el Comité Económico y Social Europeo (CESE) aprobó el Dictamen Una política de competencia en el centro de la competitividad de la UE . En el Dictamen se pide una mayor integración de las economías nacionales y estrategias de ayuda estatal más inteligentes para liberar el potencial económico de Europa y abordar los principales desafíos mundiales, como la digitalización, el cambio climático y la resiliencia.
Política de competencia: una herramienta estratégica para el crecimiento
El CESE destacó que la política de competencia es fundamental para fomentar la innovación, la sostenibilidad y el crecimiento económico. «No existe ningún conflicto entre competencia y competitividad», afirmó la ponente Isabel Yglesias. «Con procedimientos simplificados, herramientas flexibles y recursos suficientes, la política de competencia puede impulsar la prosperidad de las empresas y los ciudadanos de la UE».
Las nuevas normas de competencia de la UE, como la Ley de Mercados Digitales (DMA) y el Reglamento sobre Subvenciones Extranjeras (FSR), ya están abordando las distorsiones del mercado y mejorando la posición global del bloque. Sin embargo, el CESE pide que se adopten más medidas para modernizar las evaluaciones de las fusiones y garantizar que las fusiones impulsadas por la innovación se controlen de manera efectiva, incluso si se sitúan por debajo de los umbrales actuales de la UE.
Coordinación de las ayudas estatales para lograr el máximo impacto
El dictamen destaca el papel fundamental de las ayudas estatales en apoyo de las transiciones ecológica y digital. Sin embargo, unas subvenciones mal coordinadas pueden socavar la productividad y el crecimiento. Los estudios muestran que una mejor coordinación dentro de la UE podría impulsar la productividad en más de un 30 %. El CESE recomienda alinear las subvenciones en los Estados miembros para mejorar las cadenas de valor europeas y evitar ineficiencias.
Los proyectos importantes de interés común europeo (PIICE) y el Fondo Europeo de Competitividad propuesto deberían diseñarse con una perspectiva paneuropea para impulsar la innovación industrial a gran escala. Estas herramientas deben garantizar que los beneficios se distribuyan de manera justa en toda la Unión, promoviendo la sostenibilidad y la resiliencia.
Orientaciones a seguir
Para posicionar a la UE como líder mundial, el CESE destaca la necesidad de:
- una mayor integración para reducir los subsidios mal asignados e impulsar la productividad;
- normas más estrictas para proteger la innovación europea durante las adquisiciones extranjeras;
- procedimientos simplificados y más rápidos en materia de competencia y ayudas estatales para aumentar la eficiencia; y
- una política de fusiones equilibrada que promueva la innovación, la sostenibilidad y la inversión en infraestructura.
El CESE acoge favorablemente la propuesta de crear un Fondo Europeo de Competitividad , que considera un paso en la dirección correcta. El fondo debería centrarse en reforzar las cadenas de valor europeas y gestionarse a nivel de la UE para lograr la máxima eficiencia y equidad.
Un esfuerzo unido por el liderazgo global
En un momento en que Europa se enfrenta a desafíos globales complejos, el CESE subraya que la política de competencia debe seguir siendo fundamental para garantizar el liderazgo económico mundial de la UE. Al profundizar la integración de los mercados y fomentar la innovación, Europa puede mantener su ventaja competitiva y, al mismo tiempo, aumentar la sostenibilidad y la resiliencia.
