Fallece la profesora asturiana de Derecho mercantil de la UAM Marisa Aparicio

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Nos unimos al dolor por la muerte de la profesora María Luisa Aparicio, gran amiga y compañera.

La Facultad de Derecho de las Universidad Autónoma de Madrid ha publicado la siguiente semblanza

«En la noche del lunes 20 de abril nos dejó nuestra querida compañera y amiga, la profesora María Luisa Aparicio González.

Al dolor y la tristeza ocasionados por su pérdida, se añaden los producidos por unas circunstancias como las que estamos viviendo, que tanto han alterado nuestras relaciones personales y nuestra forma de vida. El fallecimiento de Marisa deja entre todos los profesores de la Facultad de Derecho y, muy en particular, entre sus compañeros del Área de Derecho Mercantil una profunda sensación de vacío. Con estas líneas queremos conservar y acrecer el vivo recuerdo de lo que con ella compartimos.

Marisa fue una persona especialmente querida y un ejemplo de trabajo constante y de superación personal. Se formó bajo el magisterio de Aurelio Menéndez y se integró, quizá también por sus orígenes familiares, en esa gran escuela de profesores dedicados al estudio del Derecho mercantil que el Profesor Menéndez fundó. Marisa siempre declaró con orgullo su pertenencia a esa “Escuela asturiana del Derecho mercantil”. Con el profesor Menéndez mantuvo una estrechísima relación, que habría de marcar profundamente toda su vida y su carrera universitaria.

Si esa relación está en los orígenes de todo, también lo está su otra vinculación, la que mantuvo con la Facultad de Derecho desde su creación. En una de sus primeras promociones se habría de licenciar y, terminados sus estudios, a ella seguiría vinculada al integrarse en su claustro de profesores. Siempre al lado del Profesor Menéndez, puso todo su empeño y su buen hacer para que la Facultad comenzara su andadura y para que luego llegara a ocupar el prestigioso lugar que ocupa entre las instituciones universitarias de nuestro país.

Pero Marisa fue, sobre todo, una gran compañera. Desde muy pronto y durante un largo periodo de tiempo desempeñó un papel fundamental en la Coordinación del Área de Derecho mercantil, mostrando una enorme generosidad y entrega en las tareas de organización de la actividad académica. Son años en los que su labor se dedicó, sobre todo, a ordenar la docencia para los estudiantes y a asegurar el bienestar de los profesores del área. En esa labor no escatimó esfuerzos para ayudar y conseguir lo mejor para cada uno de ellos, desde los mayores y ya formados, hasta los de su generación, cuyas carreras académicas compartió, aunque fueran dejando la Facultad para ocupar cátedras en todas las universidades españolas. Marisa, siempre con ellos, también se doctoró en 1986, con una tesis sobre el sindicato de obligacionistas. Luego seguiría apoyando a los más jóvenes, que recibimos su ayuda y supimos ver en ella una guía. Y siempre en la Facultad seguiría desarrollando sus tareas académicas habiendo obtenido, hace unos años, la acreditación a catedrática de universidad.

En nuestra memoria, quedará siempre esa imagen cariñosa y cordial de nuestra compañera Marisa, una persona que en la vida se comportó con fortaleza y tesón. Pero que, al mismo tiempo, nos mostró su sensibilidad y calidad humana.

Su recuerdo imborrable siempre acompañará a los profesores, a los estudiantes que pasaron por sus aulas, al personal de administración y servicios de la Facultad de Derecho. Sentimos hoy una profunda tristeza por la pérdida de quien dedicó gran parte de su vida a nuestra Facultad de Derecho, a la que tanto amaba y a cuya fundación y consolidación contribuyó como pocos.

Querida Marisa, te echaremos de menos. Descansa en paz».

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