La Universidad Carlos III de Madrid celebró el 23 de septiembre de 2026, en el Aula Magna de su campus de Getafe, la investidura como doctora honoris causa de Elisa Pérez Vera, una de las personalidades capitales del Derecho internacional privado español contemporáneo. La laudatio corrió a cargo de Esperanza Castellanos Ruiz, catedrática de Derecho internacional privado de la propia Universidad. En la misma ceremonia fue investida Adela Asúa Batarrita, presentada por Pilar Otero González, y tuvo lugar el solemne acto de apertura del curso académico 2026/2027.
La Universidad Carlos III de Madrid incorporó el 23 de septiembre de 2026 a Elisa Pérez Vera a su Claustro de Doctores, mediante la concesión de su máxima distinción académica. La ceremonia adquirió una significación muy especial para quienes cultivan el Derecho internacional privado, al reconocer una trayectoria científica y universitaria estrechamente unida al desarrollo de la disciplina en España durante más de medio siglo y, al mismo tiempo, dotada de una acusada proyección internacional. La concesión del doctorado honoris causa había sido aprobada por asentimiento por el Consejo de Gobierno de la Universidad en su sesión de 14 de julio de 2025, conjuntamente con la correspondiente a Adela Asúa Batarrita.
La investidura tuvo lugar en el marco del Solemne Acto de Apertura del Curso Académico 2026/2027, celebrado a las doce del mediodía en el Aula Magna del campus de Getafe. La coincidencia de ambas ceremonias reforzó el carácter académico de una jornada en la que la Universidad reunió la apertura oficial de un nuevo curso con el reconocimiento de dos juristas que han desarrollado una prolongada actividad universitaria y han desempeñado posteriormente responsabilidades de primer orden en las instituciones del Estado. La propia Universidad Carlos III considera la investidura honoris causa, junto con la apertura del curso, una de las ceremonias académicas más relevantes de su vida institucional.
Elisa Pérez Vera y el magisterio del Derecho internacional privado
La elección de Elisa Pérez Vera (Granada, 1940) posee una dimensión particularmente relevante para la ciencia española del Derecho internacional privado. Doctora en Derecho por la Universidad de Granada y catedrática de Derecho internacional privado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia, pertenece a la generación que participó activamente en la transformación de una disciplina que, durante su trayectoria universitaria, experimentó cambios profundos tanto en sus presupuestos metodológicos como en sus fuentes y en su apertura hacia los procesos de cooperación internacional y de integración europea. Su formación estuvo estrechamente ligada al magisterio de Juan Antonio Carrillo Salcedo, quien, al ser investido precisamente doctor honoris causa por la Universidad Carlos III, recordó a Elisa Pérez Vera entre sus primeros discípulos en la Universidad de Granada, junto con Alejandro Rodríguez Carrión, María Luisa Espada Ramos y José María Espinar Vicente.
La carrera académica de Pérez Vera se desarrolló con extraordinaria precocidad. Licenciada en Derecho a los veintiún años y doctora a los veinticinco, en 1967 era ya profesora adjunta de la Universidad de Granada. Entre 1975 y 1979 ejerció como profesora agregada en la Universidad Autónoma de Madrid y en 1979 accedió a la cátedra de Derecho internacional privado de la UNED. Tres años después, en 1982, fue elegida rectora de esta Universidad, convirtiéndose en la primera mujer que accedió al Rectorado de una universidad pública española, responsabilidad que desempeñó hasta 1987.
La significación de su obra desborda, con todo, el ámbito universitario español. Durante los años setenta y ochenta participó como ponente, asesora o experta en diversos trabajos de la Conferencia de La Haya de Derecho Internacional Privado, manteniendo posteriormente su relación con esta organización. Su nombre quedó especialmente asociado a uno de los instrumentos convencionales de mayor trascendencia práctica elaborados por la Conferencia: el Convenio de La Haya de 25 de octubre de 1980 sobre los aspectos civiles de la sustracción internacional de menores. Pérez Vera fue ponente de su Informe explicativo, texto que terminó siendo universalmente conocido entre los especialistas como el «Informe Pérez-Vera» y que sigue desempeñando una función fundamental para la comprensión e interpretación del sistema convencional.
Esa vertiente internacional resulta inseparable de una producción científica que abarcó los grandes problemas del Derecho internacional privado y acompañó las transformaciones experimentadas por la disciplina. Su trayectoria académica, con más de medio centenar de publicaciones y una destacada labor manualística, se proyectó también sobre la formación de nuevas generaciones de internacionalprivatistas. La propia historia académica de la Universidad Carlos III conserva una manifestación directa de ese magisterio.
La laudatio de Esperanza Castellanos Ruiz
La presentación de los méritos de Elisa Pérez Vera correspondió a Esperanza Castellanos Ruiz, catedrática de Derecho internacional privado de la Universidad Carlos III de Madrid. La elección de una internacionalprivatista para pronunciar la laudatio acentuó el sentido científico del reconocimiento y permitió situar en primer término la aportación de la nueva doctora a la disciplina, antes de recorrer la extraordinaria dimensión institucional que posteriormente adquirió su trayectoria. La laudatio representó, en este sentido, algo más que la preceptiva presentación de los méritos de la homenajeada. Permitió contemplar conjuntamente las distintas vertientes de una biografía jurídica excepcional: la discípula formada en la escuela internacionalista granadina; la profesora y catedrática de Derecho internacional privado; la especialista incorporada a los trabajos de codificación internacional; la rectora que abrió un camino hasta entonces inédito para las mujeres en la Universidad pública española; y la jurista que trasladaría posteriormente su formación académica a algunas de las principales instituciones del Estado.
La presencia de Esperanza Castellanos Ruiz añadió asimismo una expresiva dimensión generacional al acto. El doctorado honoris causa se convirtió en un reconocimiento del magisterio y de la transmisión del conocimiento dentro de una disciplina en la que la formación de escuelas, la dirección de investigadores y el diálogo entre generaciones han desempeñado tradicionalmente un papel fundamental. La ceremonia permitió contemplar, desde la Universidad Carlos III, una parte de esa historia reciente del Derecho internacional privado español.
De la Universidad a las instituciones del Estado
La actividad de Elisa Pérez Vera nunca quedó circunscrita a la docencia y la investigación. Su biografía refleja una singular combinación entre Universidad, internacionalización del Derecho y servicio público. A su etapa como rectora de la UNED se añadieron otras responsabilidades académicas e institucionales. Fue presidenta del Consejo Consultivo de Andalucía entre 1994 y 2001 y, ese último año, fue nombrada magistrada del Tribunal Constitucional, en el que permaneció hasta 2012. Desde 2018 es consejera electiva del Consejo de Estado.
La ceremonia celebrada en Getafe reunió precisamente varios de esos hilos de su trayectoria. La presidenta del Consejo de Estado, Carmen Calvo, asistió al acto de apertura del curso y a las investiduras. El propio Consejo de Estado destacó con motivo de la ceremonia la vinculación de las dos homenajeadas con la institución: Elisa Pérez Vera en su condición actual de consejera electiva y Adela Asúa Batarrita por haber sido consejera permanente de su Sección Novena.
La investidura por la Universidad Carlos III se incorpora, además, a los reconocimientos académicos recibidos por Pérez Vera a lo largo de su trayectoria. Entre ellos se encuentra su anterior nombramiento como doctora honoris causa por la Universidad de Alcalá en 2014. A estos reconocimientos universitarios se añaden distinciones como la Medalla de la Orden del Mérito Constitucional y su pertenencia a instituciones académicas y jurídicas.
Adela Asúa Batarrita, doctora honoris causa
La ceremonia acogió simultáneamente la investidura como doctora honoris causa de Adela Asúa Batarrita, cuya trayectoria científica se ha desarrollado fundamentalmente en el Derecho penal. Su laudatio fue pronunciada por Pilar Otero González, catedrática de Derecho penal de la Universidad Carlos III de Madrid y directora del Instituto Interuniversitario para la Comunicación Cultural.
La incorporación de Asúa al Claustro de Doctores reconoció una extensa trayectoria académica acompañada por el desempeño de importantes responsabilidades públicas. Su actividad universitaria tuvo posteriormente una destacada proyección en el Tribunal Constitucional, del que fue magistrada y vicepresidenta, y en el Consejo de Estado, al que perteneció como consejera permanente de la Sección Novena. Esta última vinculación explica también la significación de la presencia de la presidenta del Consejo de Estado en la ceremonia.
La investidura conjunta permitió reunir, de manera especialmente afortunada, dos trayectorias pertenecientes a ramas diferentes de la ciencia jurídica. Pilar Otero González presentó desde el Derecho penal los méritos de Adela Asúa Batarrita, mientras que Esperanza Castellanos Ruiz hizo lo propio, desde el Derecho internacional privado, con Elisa Pérez Vera. Ambas homenajeadas habían llevado además su experiencia universitaria al Tribunal Constitucional y posteriormente habían mantenido una estrecha relación con el Consejo de Estado.
Una amplia representación académica e institucional
La ceremonia contó con una amplia representación del mundo académico e institucional, acorde con la relevancia de las trayectorias universitarias y públicas de las dos nuevas doctoras honoris causa. Entre los asistentes se encontraba, como se ha dicho, Carmen Calvo, presidenta del Consejo de Estado, acompañada por una destacada representación del supremo órgano consultivo, de la que formaban parte, entre otros, los consejeros permanentes Enrique Alonso García, Paz Andrés Sáenz de Santa María y Fernando Ledesma Bartret. La presencia de sus miembros adquiría un significado particular por la estrecha vinculación de las homenajeadas con la institución: Elisa Pérez Vera como consejera electiva y Adela Asúa Batarrita por su anterior condición de consejera permanente y presidenta de la Sección Novena.
Especial relieve alcanzó la representación de la comunidad académica internacionalista, particularmente cercana al ámbito científico en el que Elisa Pérez Vera desarrolló durante décadas su magisterio. Entre los asistentes figuraban la consejera permanente Paz Andrés Sáenz de Santa María, catedrática de Derecho internacional público de la Universidad de Oviedo y miembro del Institut de Droit International; José Carlos Fernández Rozas, catedrático de Derecho internacional privado y asimismo miembro del Institut de Droit International, y Mónica Guzmán Zapater, catedrática de Derecho internacional privado de la Universidad Nacional de Educación a Distancia. La presencia de Fernández Rozas, cuya extensa trayectoria científica se ha desarrollado en el Derecho internacional privado, el Derecho de los negocios internacionales y el arbitraje internacional, enlazaba con una generación de internacionalistas que participó activamente en la profunda renovación de la disciplina en España durante las últimas décadas del siglo XX. En el caso de Guzmán Zapater concurría, además, una relación académica particularmente estrecha con la homenajeada, al haberse formado bajo la dirección de Elisa Pérez Vera, circunstancia que aportaba a la ceremonia el testimonio directo de la proyección de su magisterio sobre las generaciones posteriores.
Esta presencia internacionalista encontraba su expresión más directa en la propia ceremonia a través de la laudatio de Elisa Pérez Vera, encomendada a Esperanza Castellanos Ruiz, catedrática de Derecho internacional privado de la Universidad Carlos III de Madrid. La concurrencia de profesores pertenecientes a distintas generaciones y universidades españolas proporcionó de este modo al homenaje una dimensión que desbordaba el reconocimiento estrictamente institucional: en torno a Elisa Pérez Vera se hizo visible una parte significativa de la comunidad científica en la que había desarrollado su actividad docente e investigadora y sobre la que su obra y su magisterio han ejercido una influencia prolongada.
La representación institucional se completó con la presencia de Pascual Sala y Francisco Pérez de los Cobos, expresidentes del Tribunal Constitucional, institución de la que también formaron parte las dos homenajeadas; Ricardo Mairal, rector de la Universidad Nacional de Educación a Distancia; María de los Ángeles Fernández de Sevilla, directora general de Universidades de la Comunidad de Madrid, y Francisco Marhuenda, presidente del Consejo Social de la Universidad Carlos III de Madrid. Particular significación revestía la asistencia del rector de la UNED en el homenaje a Elisa Pérez Vera, cuya trayectoria quedó profundamente ligada a esta Universidad, en la que fue catedrática de Derecho internacional privado y cuya rectoría asumió en 1982, convirtiéndose en la primera mujer elegida rectora de una universidad pública española.
La concurrencia de representantes de la Universidad, el Tribunal Constitucional y el Consejo de Estado, junto con la significativa presencia de la comunidad internacionalista, reflejó las diferentes vertientes de una trayectoria desarrollada entre la docencia y la investigación, la cooperación jurídica internacional y el desempeño de altas responsabilidades públicas. En el caso de Elisa Pérez Vera, el ceremonial académico adquirió de esta manera una dimensión especialmente cercana: junto al reconocimiento formal de la Universidad Carlos III de Madrid, estuvieron presentes instituciones y profesores vinculados a los principales escenarios de una vida dedicada al Derecho internacional privado, la Universidad y el servicio público.
Apertura solemne del curso académico 2026/2027
Las investiduras se integraron en el Solemne Acto de Apertura del Curso Académico 2026/2027 de la Universidad Carlos III de Madrid. El ceremonial de la Universidad reserva a la investidura honoris causa una secuencia de especial solemnidad: tras la laudatio se procede a la entrega del diploma y de los atributos del grado —birrete, anillo, guantes blancos, Libro de la Ciencia y medalla—, a la que sigue la lección magistral de la persona investida y la intervención del rector, antes de la interpretación del Gaudeamus Igitur.
La apertura del curso ofreció así el marco para una ceremonia que tuvo un significado singular para el Derecho internacional privado español. El doctorado honoris causa de Elisa Pérez Vera reconoce no solamente una biografía académica excepcional, sino una manera de entender la disciplina estrechamente vinculada a la cooperación jurídica internacional, a la codificación del Derecho internacional privado, a la Universidad y al servicio de las instituciones públicas. Su incorporación al Claustro de Doctores de la Universidad Carlos III enlaza, además, con una institución que ha reservado históricamente un espacio relevante al cultivo del Derecho internacional privado y en la que el magisterio de la homenajeada ha dejado también huellas directas.
Más de medio siglo después de sus primeros pasos universitarios, el reconocimiento concedido a Elisa Pérez Vera posee, por ello, un especial valor para la comunidad internacionalprivatista. La profesora que participó en la elaboración de soluciones internacionales destinadas a responder a problemas humanos que desbordan las fronteras estatales; la autora cuyo nombre permanece unido a uno de los textos fundamentales para interpretar el Convenio de La Haya de 1980; la primera mujer rectora de una universidad pública española; y la jurista que llevó posteriormente su experiencia al Tribunal Constitucional y al Consejo de Estado recibió en Getafe la máxima distinción académica de la Universidad Carlos III de Madrid. En una ceremonia compartida con Adela Asúa Batarrita y vinculada a la apertura de un nuevo curso universitario, el protagonismo correspondió también al magisterio jurídico y a la transmisión entre generaciones que explican buena parte de la historia contemporánea de la Universidad española.
