Varias instituciones arbitrales internacionales han dirigido conjuntamente a la Comisión Europea una carta en respuesta a la consulta específica sobre el proyecto de Directrices relativas a la clasificación de los sistemas de inteligencia artificial de alto riesgo conforme al Reglamento (UE) 2024/1689, de Inteligencia Artificial (AI Act). La iniciativa, suscrita el 23 de julio de 2026 por dieciséis de las instituciones más relevantes del arbitraje internacional, pone de manifiesto la preocupación existente ante determinados aspectos de las Directrices que, en su redacción actual, podrían generar incertidumbre sobre la aplicación del Reglamento al arbitraje.
La carta solicita, en primer lugar, que se precise que las obligaciones derivadas de la calificación como sistema de alto riesgo deben recaer, en su caso, sobre las herramientas de inteligencia artificial utilizadas por el tribunal arbitral en el ejercicio de su función decisoria y no sobre aquellas empleadas por las instituciones arbitrales para el desarrollo de tareas puramente administrativas y organizativas. Asimismo, insta a revisar la caracterización de los tribunales de inversión contenida en el proyecto de Directrices, al considerar inexacta la afirmación de que estos órganos resuelven controversias entre empresas, cuando su función consiste, con carácter general, en conocer de litigios entre inversores y Estados.
La iniciativa constituye una de las primeras respuestas institucionales coordinadas del sector arbitral a la futura aplicación del Reglamento europeo de Inteligencia Artificial y pretende garantizar que el régimen regulatorio refleje adecuadamente la distinta posición que ocupan las instituciones arbitrales y los tribunales arbitrales en el desarrollo del procedimiento, evitando imponer cargas regulatorias a quienes no ejercen funciones jurisdiccionales o decisorias. Con ello, las instituciones firmantes aspiran a contribuir a una aplicación del AI Act compatible con la estructura y funcionamiento del arbitraje internacional.
