El arbitraje internacional sigue siendo el método preferido para la resolución de disputas transfronterizas, al tiempo que afronta importantes retos relacionados con la eficiencia, el interés público y la adopción de la inteligencia artificial (IA). Estas son algunas de las principales conclusiones del 2025 International Arbitration Survey: The path forward: Realities and opportunities in arbitration, uno de los mayores estudios empíricos realizados hasta la fecha sobre las tendencias y percepciones de los usuarios del arbitraje a nivel global.
El informe, elaborado conjuntamente por White & Case y la School of International Arbitration de la Queen Mary University of London, recoge las respuestas de 2.402 profesionales y 117 entrevistas en profundidad, casi el doble de participantes que en la edición anterior. La encuesta refleja la visión de abogados internos, árbitros, abogados externos, representantes de instituciones arbitrales, académicos y otros actores clave del sector.
Entre los resultados más destacados, el 87 % de los encuestados afirma seguir prefiriendo el arbitraje internacional para resolver disputas transfronterizas, ya sea como mecanismo único o combinado con métodos alternativos de resolución de conflictos (ADR). Londres y Singapur se mantienen como las sedes arbitrales más valoradas a nivel mundial, mientras que las reglas de la CCI, HKIAC, SIAC, LCIA y UNCITRAL lideran las preferencias de los usuarios.
El estudio también pone de relieve una creciente preocupación por la eficiencia de los procedimientos. Los comportamientos que más afectan negativamente al arbitraje son los enfoques excesivamente adversariales de los abogados, la falta de gestión proactiva por parte de los árbitros y el exceso de formalismo procesal. En este contexto, los procedimientos abreviados y la resolución temprana de reclamaciones manifiestamente infundadas se consolidan como herramientas clave para reducir costes y plazos.
Otro de los ejes del informe es el creciente peso del interés público en el arbitraje. Aunque solo un tercio de los participantes ha tenido experiencia directa con disputas que involucren cuestiones como medio ambiente, derechos humanos o corrupción, existe un consenso generalizado en que estos temas serán cada vez más frecuentes, especialmente en controversias con Estados o entidades públicas. El equilibrio entre confidencialidad y transparencia emerge como uno de los principales desafíos.
Por último, el informe destaca la rápida expansión del uso de la inteligencia artificial en el arbitraje internacional. Los encuestados prevén un aumento significativo de su utilización en los próximos cinco años, principalmente para investigación jurídica, análisis de datos y revisión documental. No obstante, persisten preocupaciones relevantes sobre la fiabilidad, los sesgos, la confidencialidad y los límites éticos de su aplicación, especialmente en tareas que requieren juicio y discrecionalidad.
En conjunto, el 2025 International Arbitration Survey ofrece una radiografía completa del presente y el futuro del arbitraje internacional, subrayando la necesidad de adaptación, innovación y liderazgo para responder a las expectativas de una comunidad global cada vez más exigente.
