La Universidad de Oviedo reconoce el legado de Fermín Canella, Rafael Altamira y Gustavo Bueno otorgándoles su Medalla de Oro y distingue con insignias de oro a varias personas y entidades, entre ellas a María Fernández Pérez (2 junio 2025)

La institución académica asturiana entrega su máxima distinción a título póstumo a tres universitarios “que nos precedieron y nos inspiran”, en palabras del rector, Ignacio Villaverde | Sus familiares han recibido el reconocimiento en una ceremonia que ha contado con la presencia del equipo rectoral y otras autoridades académicas | En el acto se ha distinguido con insignias de oro a los tres ayuntamientos con campus universitario, así como al presidente del Tribunal Superior de Justicia de Asturias, a integrantes del Consejo Asesor de Políticas Universitarias, entidades colaboradoras y personalidades académicas | “Cada cual, a su modo, habéis sumado generosidad y compromiso a la tarea de que la universidad sea fiel a su misión: ser universal y ser un universo de razón y libertad”, ha agradecido el rector»

Gracias por tanto que os debemos a quienes hoy distinguimos”. Con esas palabras ha iniciado su intervención este miércoles el rector, Ignacio Villaverde, en el acto de entrega de medallas e insignias de oro de la Universidad de Oviedo, celebrado en el Paraninfo. En él, la institución académica asturiana ha reconocido el legado imborrable de “tres universitarios que nos precedieron y que nos inspiran”: Fermín Canella, Rafael Altamira y Crevea y Gustavo Bueno. Además, ha otorgado sus insignias de oro a personalidades y entidades que contribuyen al desarrollo y proyección de la universidad.

El rector ha entregado, a título póstumo, la máxima distinción de la Universidad de Oviedo a familiares de tres de las personalidades más emblemáticas de la institución, como muestra de gratitud y reconocimiento a su legado. La emotiva ceremonia ha contado con la presencia de buena parte del equipo rectoral; el rector Santiago García Granda; los decanos de las facultades de Derecho y Filosofía y Letras, Javier Fernández Teruelo y Francisco Martín Miguel; el presidente del Gobierno de Asturias, Adrián Barbón, que ha tenido que ausentarse al inicio del acto; el presidente de la Junta General del Principado, Juan Cofiño, y la directora general de Universidad, Cristina González Morán.

Ante los presentes, Ignacio Villaverde ha recordado las palabras de Fermín Canella sobre el papel esencial de la universidad. “La universidad debe ser faro y guía, iluminando con el saber las sendas del progreso y el espíritu de una sociedad más justa”, dejó escrito Canella. Para que esa misión sea posible, ha añadido el rector, “necesitamos personas que encarnen los valores y propósitos que nos convierten en faros y guías. Vosotros y vosotras, los distinguidos, sois esas personas que iluminan el camino”.

En su discurso, Villaverde ha recordado a los dos integrantes del grupo de Oviedo condecorados con la Medalla de Oro como universitarios transformadores. “Canella y Altamira, el asturiano universal y el paisano internacional. El uno, aferrado a sus raíces mientras miraba al mundo; el otro, recorriendo ese mundo para vindicar el suyo. Ambos, universitarios revolucionarios, porque, como diría Wagensberg, nos cambiaron las preguntas”, ha rememorado. Además, ha mencionado a Gustavo Bueno como “el Sócrates que nos enseñó que todo es expresión y relato”.

En nombre de Fermín Canella, que dará nombre a este acto a partir de ahora, ha recogido la Medalla de Oro su nieta, Maria del Carmen Canella Argüelles, y su tataranieto, Miguel Ángel Bollo Padrón, quienes han estado acompañados de la bisnieta del que fuera rector, María del Carmen Padrón Canella. Por parte del humanista de origen alicantino Rafael Altamira y Crevea, quien fuera catedrático de la Universidad de Oviedo, han acudido al acto seis familiares, entre ellos su nieta, María Luz Altamira García-Tapia, y su bisnieto, Ignacio Ramos Altamira. Por último, ha sido Gustavo Bueno Sánchez, hijo del filósofo condecorado, el encargado de recoger la Medalla de Oro de la institución a su padre y glosar su figura.

“Hoy premiamos y reconocemos a quienes son, y serán siempre, miembros de la comunidad universitaria. A quienes, quizá sin saberlo, lo son por su honestidad intelectual, por su amor a la verdad y a la razón, por su rectitud y su ejemplo. Porque son quienes nos iluminan y orientan, quienes suman, quienes construyen”, ha expresado Villaverde dirigiendo sus palabras a quienes hoy han sido reconocidos. Por ello, y cumpliendo con el reglamento de honores y distinciones, la Universidad de Oviedo ha concedido su máxima distinción a quien fuera presidente del Consejo Social entre los años 2019 y 2023, Juan Antonio Pérez Simón, que no ha estado presente en la ceremonia de entrega celebrada hoy en el Paraninfo. Junto a las Medallas de Oro, la Universidad de Oviedo ha entregado hoy sus insignias de oro a una extensa nómina de personalidades estrechamente vinculadas a la institución.

Casi una veintena de insignias y un colaborador de honor

En primer lugar, han sido reconocidos con esta distinción los ayuntamientos en los que se ubican los campus universitarios de la institución académica: Oviedo, Mieres y Gijón. Sus alcaldes, Alfredo Canteli y Manuel Ángel Álvarez, y su vicealcaldesa Ángela Pumariega, han sido los encargados de recoger la insignia. “Las universidades no son solo saber, las universidades somos territorio”, ha resaltado el rector, por lo que “necesitamos a los ayuntamientos, que hoy nos acompañáis, para caminar hombro con hombro, con la mirada fija y el paso firme, y hacer mejor la vida de nuestros convecinos. Sin vosotros, la universidad se desorienta. Con vosotros, la universidad tiene hogar”.

Otra de las insignias de oro de la Universidad de Oviedo ha sido para el presidente del Tribunal Superior de Justicia del Principado de Asturias, Jesús María Chamorro González, como reconocimiento a su trayectoria profesional y en conmemoración de los 40 años de creación de dicho órgano judicial.

Además, se ha reconocido con esta distinción a los miembros del Consejo Asesor de Políticas Universitarias. “La Universidad de Oviedo siempre estará en deuda con quienes nos ayudan a ser mejores, a llegar más lejos, a comprender mejor nuestro entorno y, sin perder sentido crítico, a reforzar nuestra autoestima”, ha subrayado el rector, Ignacio Villaverde. En concreto, han sido distinguidos con la insignia de oro Cristina Garmendia, exministra de Ciencia e Innovación; Ángela Santianes, presidenta del Consejo Social; Guillermo Ulacia Arnáiz, expresidente de Femetal; Irene Cano Piquero, directora general de Meta España y Portugal; María Calvo, presidenta de FADE; Alicia García Cabrera, directora de Casa Decor; María Fernández Pérez, expresidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia; Luis Rodríguez Ovejero, presidente de SATEC; Loreto Ordóñez Solís, consejera delegada de ENGIE en España, y Francisco Rodríguez García, presidente de Reny Picot.

De igual modo, la institución académica asturiana ha querido reconocer a tres entidades por su colaboración, cooperación y promoción de actividades. Por este motivo se ha entregado la insignia de oro a la Fundación Caja Rural de Asturias, en manos de su presidente, Fernando Martínez Rodríguez; a la Fundación EDP, representada por Vanda Martins, y a la Fundación Cajastur, cuyo director general, Carlos Siñeriz, ha recogido la distinción. “Representáis a tres instituciones que han estado a nuestro lado en los buenos y en los malos tiempos. Nunca dudasteis, siempre ofrecisteis vuestro apoyo”, ha agradecido el rector.

Por otra parte, la Universidad de Oviedo ha resaltado los méritos excepcionales de Francisco Javier Barón Thaidigsmann, jefe de Colección de Pintura del Siglo XIX del Museo Nacional del Prado, y de Alfonso Palacio Álvarez, director adjunto de Conservación e Investigación del Museo Nacional del Prado. Por último, ha sido nombrado colaborador de honor por su destacada trayectoria académica Jorge Luis Marquínez García, catedrático jubilado de Geodinámica Externa.

“Cada cual, a su modo, habéis sumado generosidad y compromiso a la tarea de que la universidad sea fiel a su misión: ser universal y ser un universo de razón y libertad”, ha afirmado el rector en un discurso colmado de agradecimientos hacia quienes han hecho y hacen posible que la Universidad de Oviedo recorra el camino de la excelencia. “Si esta universidad ha podido hacer ese camino, el de la autocrítica exigente y el de la ambición razonable, es porque quienes hoy distinguimos nos han enseñado el rumbo. Espero y deseo que nos sigáis acompañando en este reto colectivo. Porque eso es, en esencia, lo que nos define como Universidad de Oviedo, como la universidad de Asturias: cambiar las preguntas para buscar respuestas que mejoren las condiciones reales de vida de las personas”, ha concluido Ignacio Villaverde.

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