La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, al lado del primer ministro de Canadá, Mark Carney, y el presidente del Consejo Europeo, António Costa, este lunes en Bruselas.OLIVIER MATTHYS / POOL (EFE) MANUEL V. GÓMEZCARLOS TORRALB
El acercamiento entre Bruselas y Ottawa representa algo más que la actualización de una alianza histórica: constituye la voluntad de proyectar un modelo cooperativo basado en la corresponsabilidad, la gobernanza regulada y la defensa compartida de valores democráticos.
José Carlos Fernández Rozas
Madrid – 27 JUN 2025 – 05:15 CEST
La cumbre entre la Unión Europea y Canadá, celebrada en Bruselas el 23 de junio de 2025, ha excedido el marco protocolario habitual para erigirse en una afirmación conjunta de intereses y valores comunes frente a la deriva del orden internacional. En un escenario global marcada por el retroceso del multilateralismo, el retorno de lógicas de poder y el repliegue estratégico de Estados Unidos hacia fórmulas de unilateralismo selectivo, el acercamiento entre Bruselas y Ottawa representa algo más que la actualización de una alianza histórica: constituye la voluntad de proyectar un modelo cooperativo basado en la corresponsabilidad, la gobernanza regulada y la defensa compartida de valores democráticos.
