La 20.ª Cumbre UE-Canadá tuvo lugar en Bruselas el 23 de junio de 2025. Durante el encuentro, se aprobó la Asociación para la Seguridad y la Defensa entre la UE y Canadá, y los dirigentes emitieron una declaración conjunta que reafirmó su compromiso con una cooperación más profunda y estructurada en beneficio mutuo.
El presidente del Consejo Europeo, António Costa, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, representaron a la Unión Europea, mientras que el primer ministro Mark Carney lo hizo en nombre de Canadá.
La cumbre representó una oportunidad clave para reforzar la asociación estratégica entre la UE y Canadá. En un contexto geopolítico y económico en rápida evolución, los líderes abordaron distintas áreas de cooperación, incluyendo el comercio, la seguridad económica, la energía, la gestión de crisis y los asuntos de justicia e interior.
Durante el encuentro, se aprobó la Asociación para la Seguridad y la Defensa entre la UE y Canadá, y los dirigentes emitieron una declaración conjunta que reafirmó su compromiso con una cooperación más profunda y estructurada en beneficio mutuo.
Declaración conjunta
La Unión Europea y Canadá coinciden en que el Acuerdo de Asociación Estratégica (AAE) y el Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA) son pilares fundamentales de su relación bilateral. A través de estos instrumentos, ambas partes han fortalecido su colaboración durante los últimos ocho años y se comprometen a garantizar su aplicación efectiva y plena ratificación.
La relación comercial y de inversión entre la UE y Canadá ha crecido notablemente, con un aumento del comercio bilateral de más del 65 % desde la entrada en vigor del CETA. Se destaca el interés común por eliminar barreras al comercio, tanto en Canadá como dentro del Mercado Único Europeo, y por diversificar las cadenas de suministro estratégicas, garantizando su fiabilidad y sostenibilidad.
Ambas partes fomentan una cooperación industrial más estrecha en sectores clave para la competitividad global y la autonomía estratégica, como inteligencia artificial, tecnologías cuánticas, minerales y metales críticos, energías limpias, biotecnología y semiconductores. Se celebra el lanzamiento de un proyecto canadiense de níquel en el marco de la Ley de Materias Primas Críticas de la UE, así como el Plan de Acción del G7 sobre minerales críticos.
En el ámbito digital, se reafirman los compromisos para profundizar la cooperación tecnológica y regulatoria mediante la Asociación Digital UE-Canadá. Esto incluye proyectos en IA, supercomputación, estándares digitales y credenciales interoperables. Se prevé que Canadá albergue el primer Consejo de Asociación Digital a finales del año.
En materia de seguridad y defensa, ambas partes acuerdan una Asociación de Seguridad y Defensa que proporciona un marco político de alto nivel para reforzar la cooperación en misiones de la UE, gestión de crisis y proyectos de la Cooperación Estructurada Permanente (CEP/PESCO). Canadá enviará un representante de defensa a la UE y ambas partes trabajarán en mejorar la interoperabilidad, capacidades comunes y colaboración industrial en defensa, en consonancia con su compromiso compartido con la OTAN.
Además, se destaca la integración de las agendas de Mujeres, Paz y Seguridad y Juventud, Paz y Seguridad, promoviendo la participación igualitaria de mujeres y jóvenes en todos los aspectos de los procesos de paz y defensa. La igualdad de género es considerada una prioridad política y de seguridad compartida.
Finalmente, se acuerda que altos funcionarios de ambas partes se reunirán periódicamente para evaluar los avances y explorar nuevas oportunidades de cooperación, en línea con los mecanismos de consulta del CETA y el AAE, y de cara a futuras cumbres bilaterales.
Nueva asociación estratégica UE-Canadá del futuro
La Unión Europea y Canadá establecen una nueva asociación estratégica orientada al fortalecimiento de su cooperación bilateral en un amplio conjunto de áreas clave. Esta hoja de ruta conjunta se estructura en torno a objetivos concretos destinados a fomentar la prosperidad económica, la seguridad común, la transformación digital, la transición energética y la cooperación internacional.
Ambas partes se comprometen a incrementar los flujos comerciales y promover la seguridad económica mediante la aplicación completa y efectiva del Acuerdo Económico y Comercial Global (CETA), así como la creación de un Acuerdo Comercial Digital que lo complemente. Se impulsan medidas para apoyar a las pequeñas y medianas empresas (PYME), facilitar la internacionalización de clústeres, y fortalecer el Diálogo sobre Seguridad Económica UE-Canadá, con el fin de anticipar y abordar riesgos económicos comunes. También se trabaja en la reducción de barreras al comercio agrícola y agroalimentario, así como en la cooperación energética, con miras a establecer cadenas de suministro más resilientes y sostenibles en áreas como el gas natural licuado (GNL), las energías renovables, el hidrógeno y otras tecnologías limpias. Además, se renuevan los esfuerzos para alcanzar un Acuerdo de Cooperación Nuclear amplio entre Canadá y Euratom, y se busca facilitar la movilidad laboral de trabajadores altamente calificados, junto con el intercambio de información sobre asociaciones de inmigración.
Para fomentar la competitividad y la resiliencia, se lanza un diálogo sobre política industrial centrado en sectores estratégicos como los semiconductores, los minerales críticos, la inteligencia artificial, las biotecnologías y las tecnologías limpias. Ambas partes promueven proyectos e inversiones que reduzcan riesgos en la cadena de suministro y aseguren el cumplimiento de estándares ambientales, sociales y de gobernanza. Se valora especialmente el proyecto canadiense de níquel anunciado en el marco de la Ley de Materias Primas Críticas de la UE, así como el Plan de Acción del G7 sobre minerales críticos. En paralelo, se trabaja para completar un nuevo Acuerdo de Cooperación en Materia de Competencia que permita coordinar políticas regulatorias, respetando las garantías de privacidad de ambas jurisdicciones.
En cuanto a la armonización regulatoria, la UE y Canadá identifican oportunidades para alinear normas técnicas a través del Protocolo del CETA sobre la Evaluación de la Conformidad y fortalecer los mecanismos consultivos existentes, como el Foro de Cooperación Regulatoria.
En materia de seguridad y defensa, ambas partes aplican plenamente la Asociación de Seguridad y Defensa UE-Canadá, con el objetivo de reforzar el diálogo bilateral y la cooperación operativa en ámbitos como la seguridad marítima, las amenazas híbridas, la ciberseguridad y la protección frente a la manipulación informativa extranjera (FIMI). También se amplía la cooperación en capacidades de defensa, incluidas adquisiciones conjuntas, con iniciativas como SAFE y ReArm Europe/Readiness 2030. Se contempla una mayor participación de Canadá en los proyectos de la Cooperación Estructurada Permanente (PESCO), así como la exploración de un acuerdo administrativo con la Agencia Europea de Defensa.
En el ámbito digital y tecnológico, se profundiza la Asociación Digital UE-Canadá, previéndose la celebración del primer Consejo Digital conjunto. Se promueve la cooperación en inteligencia artificial, ciberseguridad, comunicaciones seguras, 5G, cables submarinos, plataformas digitales, ciencia cuántica, identidad digital e infraestructuras avanzadas. Asimismo, se busca una mayor armonización regulatoria que permita el reconocimiento mutuo de certificaciones en IA y ciberseguridad. Canadá refuerza su participación en programas como Horizonte Europa y se exploran sinergias en el futuro Décimo Programa Marco de la UE. Se fomenta además la colaboración en investigación científica, incluyendo seguridad de la investigación, cambio climático, océanos, movilidad académica, economía circular y tecnologías estratégicas, así como la libertad de investigación y la protección de los científicos. Para fortalecer los vínculos entre las personas, se promueve la participación canadiense en iniciativas como Erasmus+, el Consejo Europeo de Investigación y las acciones Marie Skłodowska-Curie.
Ambas partes expresan su compromiso con la lucha contra el cambio climático, apoyando la fijación de precios del carbono, la descarbonización industrial y medidas de ajuste en frontera. Se impulsa la cooperación para implementar el Marco Mundial de Biodiversidad Kunming-Montreal, avanzar en la negociación de un tratado global sobre plásticos y fomentar la transición energética justa. Canadá se suma al Foro Global de Transición Energética y ambas partes reafirman su compromiso con el Acuerdo de París y el Compromiso Global de Metano, cuyo objetivo es reducir en un 30 % las emisiones para 2030. Además, se propone iniciar un diálogo específico sobre el nexo entre clima y seguridad.
En el ámbito de la gestión de crisis, la UE y Canadá impulsan inversiones en infraestructuras sostenibles a través de iniciativas como la Alianza del G7 para la Inversión Global en Infraestructuras y la estrategia Global Gateway. También fortalecen la cooperación en respuesta a emergencias mediante un acuerdo administrativo entre el Departamento de Asuntos Exteriores de Canadá y el Servicio Europeo de Acción Exterior. Se evalúa la posibilidad de establecer un acuerdo humanitario conjunto y se fomenta la cooperación en seguridad sanitaria, incluida la firma de un acuerdo sobre contramedidas médicas. Basándose en la venta de 22 aviones cisterna DHC-515 fabricados en Canadá, se exploran nuevas oportunidades de transferencia tecnológica y colaboración en gestión de desastres.
Finalmente, en el ámbito de justicia y asuntos de interior, se examina la posibilidad de colaboración entre Eurojust, la Fiscalía Europea y las autoridades canadienses, y se impulsa la ratificación e implementación del acuerdo sobre el registro de nombres de pasajeros entre ambas regiones, como medida para reforzar la seguridad en el transporte internacional.
Esta nueva asociación estratégica UE-Canadá refuerza una alianza integral y moderna que responde a los desafíos actuales mediante la cooperación estructurada, la promoción de valores compartidos y la búsqueda de prosperidad y seguridad comunes a largo plazo.
