Los días 20 y 21 de octubre de 2025, el Centro de Arbitraje y Mediación de la Cámara de Comercio Brasil-Canadá (CAM-CCBC) celebró en São Paulo su XII Congreso de Arbitraje, uno de los encuentros más destacados del calendario jurídico regional. El evento reunió a especialistas nacionales e internacionales en un programa compuesto por cinco paneles temáticos y dos conferencias magistrales, todos ellos orientados a promover y fortalecer la Resolución Alternativa de Disputas (RAD).
El Congreso inauguró oficialmente una semana completa de actividades dedicadas a la RAD, celebrada del 20 al 25 de octubre en el marco de la Semana de Arbitraje de São Paulo, que congregó a profesionales, académicos, árbitros, representantes institucionales y miembros de la comunidad empresarial para debatir las tendencias, desafíos y avances más relevantes en arbitraje, mediación y otros métodos de resolución de conflictos.
Con esta nueva edición, el CAM-CCBC reafirma su compromiso con la difusión del arbitraje y la consolidación de São Paulo como uno de los principales centros latinoamericanos de resolución alternativa de disputas.
Repensar la confidencialidad en el arbitraje y abre debates clave sobre fusiones y adquisiciones, intervención pública y dispute boards
La conferencia inaugural del Congreso estuvo a cargo de la profesora Andrea Björklund, de la Facultad de Derecho de la Universidad McGill, quien invitó a la comunidad arbitral a revisar críticamente los pilares que han sustentado históricamente al arbitraje internacional. En su intervención, subrayó que la introspección y el espíritu de autosuperación que caracteriza a este sector no bastan para hacer frente a desafíos cada vez más complejos y de contornos a menudo difusos. Su reflexión central se dirigió a una cuestión especialmente sensible: el rol de la confidencialidad en el arbitraje y la necesidad de evaluar si debe seguir siendo protegida como estándar inamovible frente a las demandas crecientes de transparencia.
El discurso planteó dilemas que están cobrando gran relevancia en la práctica, entre ellos cómo puede un inversor evaluar razonablemente un activo objeto de disputa cuando la información permanece bajo estricta reserva, o si la confidencialidad sigue siendo deseable cuando los laudos —pieza esencial del proceso— enfrentan críticas por la falta de acceso y escrutinio público. El mensaje de la profesora Björklund fue claro: la comunidad arbitral debe examinar sin reservas la función, los límites y las excepciones de la confidencialidad, en un contexto donde su aceptación ya no es universal y su impacto sobre la legitimidad del sistema es objeto de creciente debate.
Redacción estratégica de contratos en fusiones y adquisiciones,
Tras la sesión inaugural, el Congreso dio paso al panel dedicado a la redacción estratégica de contratos en fusiones y adquisiciones, que reunió a André Abbud, Catarina Monteiro Pires, Kate Gonzalez y Pedro Chueiri, bajo la moderación de Marcela Levy. El panel exploró las dificultades que surgen en las transacciones transfronterizas, especialmente cuando el lenguaje contractual propio de jurisdicciones de common law se traslada al marco del derecho civil brasileño. Los participantes destacaron que los acuerdos internacionales son necesariamente incompletos debido a los límites de tiempo y coste de las negociaciones, lo que deja espacio para ambigüedades significativas. Entre los ejemplos analizados figuraron los estándares contractuales basados en expresiones como “razonablemente afirmado”, carentes de precisión si el contrato no ofrece una definición clara, y la tensión entre cláusulas generales de indemnización y declaraciones y garantías específicas. El panel enfatizó que la seguridad jurídica exige una redacción precisa que reduzca al mínimo la discrecionalidad interpretativa del árbitro y que la traducción literal rara vez basta para reflejar la intención jurídica de las partes. En contextos bilingües y transfronterizos, afirmaron, la clave no es solo traducir palabras, sino traducir conceptos jurídicos.
Intervención inusual de la Administración Pública en el arbitraje
El Congreso continuó con un panel dedicado a la intervención inusual de la Administración Pública en el arbitraje, en el que participaron Cristina Bichels Leitão, Eduardo Damião Gonçalves, Gustavo da Rocha Schmidt y Paula Butti, presididos por Rodrigo Garcia da Fonseca. El debate giró en torno a la figura de la Intervenção Anômala prevista en la legislación brasileña, que permite a entes públicos intervenir en procedimientos arbitrales cuando las decisiones puedan repercutir económicamente en el interés público, incluso sin demostrar interés jurídico directo. Los ponentes aclararon que tal intervención no convierte a la entidad pública en parte del proceso, ni le otorga legitimación para demandar o impugnar laudos. Asimismo, se distinguió esta figura del amicus curiae, destacando que la primera constituye una prerrogativa estatutaria y la segunda una facultad consultiva del tribunal. Se discutieron también los dilemas procesales que surgen cuando un tribunal arbitral deniega solicitudes de intervención y se expuso la posición relevante de la Asesoría General del Gobierno Federal, que considera esta intervención un derecho legal. El panel advirtió sobre la necesidad de equilibrar la autonomía del arbitraje con los intereses públicos, en un debate aún incipiente y con creciente relevancia en procedimientos que involucran a la Administración.
Futuro de los dispute boards (DB)
El último panel de la jornada estuvo dedicado al futuro de los dispute boards (DB), con la participación de Augusto Barros de Figueiredo, Krystle Baptista Serna, Marcela Randovic Cardova y Rubes Rizek, moderados por Marcelo Botelho de Mesquita. El panel indicó que los DB ya constituyen una realidad en Brasil, utilizados por diversos centros de arbitraje y adoptados progresivamente por administraciones públicas en proyectos complejos de infraestructura. Aunque diversos municipios han incorporado normas específicas para su uso y la legislación federal autoriza su aplicación, los DB aún enfrentan resistencias derivadas de percepciones culturales sobre la función decisoria del Estado, de temores sobre la responsabilidad de los funcionarios públicos y de la presunción infundada de que sus miembros pueden tener prejuicios contra el interés público. Los panelistas señalaron que estas reservas pasan por alto la eficacia demostrada de los DB a nivel internacional, respaldada por estadísticas que acreditan que la mayoría de los conflictos gestionados mediante este mecanismo no escalan a arbitrajes formales. Subrayaron también que los DB permiten un seguimiento técnico y continuo de los proyectos, ofreciendo soluciones rápidas y reduciendo costos. El panel concluyó que superar los obstáculos actuales requerirá no solo reformas legislativas, sino también un cambio cultural que permita a los funcionarios confiar en este instrumento y adoptar las lecciones ya aprendidas del desarrollo del arbitraje.
La jornada dejó claro que el arbitraje contemporáneo atraviesa un proceso de reevaluación profunda en el que temas como la confidencialidad, la precisión contractual, la intervención pública y la evolución de los dispute boards están transformando su funcionamiento y percepción. El Congreso reafirmó la importancia de combinar introspección, innovación y apertura institucional para fortalecer la legitimidad del arbitraje y garantizar su capacidad de adaptación frente a desafíos que ya no son teóricos, sino plenamente reales.
Evolución del sistema arbitral: el uso estratégico de la opinión jurídica pericial, la incorporación responsable de la inteligencia artificial en la práctica de pruebas y las críticas, internas y externas, que condicionan la percepción y el desarrollo del arbitraje en el escenario global.
El segundo día del XII Congreso de Arbitraje CAM-CCBC, celebrado los días 20 y 21 de octubre en São Paulo, reunió a destacadas figuras del arbitraje nacional e internacional para examinar tres cuestiones decisivas para la evolución del sistema arbitral: el uso estratégico de la opinión jurídica pericial, la incorporación responsable de la inteligencia artificial en la práctica de pruebas y las críticas, internas y externas, que condicionan la percepción y el desarrollo del arbitraje en el escenario global.
Dictamen jurídico pericial: una herramienta estratégica con implicaciones procesales
La jornada se abrió con una amplia reflexión sobre cómo las nuevas herramientas, tendencias y exigencias institucionales están transformando la práctica arbitral. El debate comenzó con el panel dedicado a la opinión jurídica pericial, en el que intervinieron Juan Eduardo Figueroa Valdés, Mohamed Abdel Wahab, Cristiano de Souza Zanetti y Letícia Abdalla, bajo la moderación de Ricardo Aprigliano. Los ponentes coincidieron en que solicitar una opinión jurídica experta es una decisión estratégicamente sensible, dependiente de la complejidad del caso, la familiaridad de los árbitros con la normativa aplicable y la tradición jurídica del foro. Se destacó la diferencia de aproximaciones entre sistemas de derecho civil y common law en torno al tratamiento de la ley extranjera y se recordó que, incluso en jurisdicciones civilistas como Brasil, la práctica arbitral recurre con frecuencia a dictámenes especializados en disputas contractuales y en controversias derivadas de operaciones de fusiones y adquisiciones.
El debate subrayó que la eficacia de un dictamen depende fundamentalmente de su contenido, su claridad y su coherencia interna, más que de la reputación del perito, y que una mala opinión jurídica puede distorsionar la interpretación que los árbitros hagan de un ordenamiento no solo en el caso concreto, sino también en procedimientos futuros. También se abordaron cuestiones como la utilidad del contrainterrogatorio del experto, todavía poco frecuente en arbitrajes nacionales, y la necesidad de adaptar la estructura del dictamen al perfil y la formación jurídica de los árbitros. Asimismo, Letícia Abdalla analizó los conflictos de intereses que pueden surgir en torno a los peritos legales y destacó la importancia del deber de divulgación conforme al Código de Conducta de la CNUDMI, las Directrices de la IBA de 2024 y el Cuestionario de Conflictos de Intereses del CAM-CCBC. Se hizo referencia a un reciente precedente del Tribunal de Apelaciones de São Paulo que suspendió un laudo debido a la falta de revelación de opiniones jurídicas emitidas por uno de los árbitros, subrayando la relevancia de la transparencia en la función arbitral.
Inteligencia artificial en la práctica probatoria
El segundo panel del día, centrado en la toma de pruebas en la era de la inteligencia artificial y presidido por Cesar Pereira, reunió a Fernanda Barroso, Ucheora Onwuamaegbu, Thaís Chebatt y Nikolaus Pitkowitz. Los expertos destacaron el potencial de la IA cerrada como herramienta para el análisis eficiente y a gran escala de documentación compleja, capaz de detectar patrones de fraude y de vincular información dispersa. Al mismo tiempo, insistieron en que la supervisión humana sigue siendo indispensable y que los modelos utilizados deben ser explicables para garantizar la confianza de las partes y de los árbitros. Se debatieron nuevas posibilidades, como la delegación de determinadas tareas —e incluso fases preliminares de la toma de decisiones— en sistemas de IA con el consentimiento previo de las partes, así como los riesgos inherentes, entre ellos las alucinaciones de la IA, el sesgo algorítmico y los desafíos asociados a la protección de datos y la confidencialidad. También se planteó la necesidad de regular el uso de estas tecnologías en el Acta de Misión o en la primera orden procesal, así como de establecer mecanismos de verificación y sanción en caso de uso indebido. Las intervenciones destacaron directrices ya existentes, como las emitidas por VIAC, CIArb y AMCHAM, y herramientas forenses capaces de identificar falsificaciones digitales y manipulaciones documentales.
El futuro del arbitraje: críticas, riesgos y oportunidades
La conferencia de clausura, pronunciada por Luca Radicati, abordó el interrogante sobre el futuro del arbitraje en un contexto en el que el sistema se enfrenta tanto a críticas técnicas —relativas a la duración de los procedimientos, los costes, la calidad y diversidad de los árbitros o la falta de transparencia— como a críticas externas procedentes de actores políticos, académicos y sociales que, en algunos casos, presentan el arbitraje como una amenaza a la soberanía estatal. Radicati alertó sobre el riesgo de actitudes localistas que generan desconfianza hacia árbitros extranjeros y recordó que el desarrollo del arbitraje ha dependido históricamente del apoyo de los Estados y de sus tribunales, en particular a través de instrumentos como la Convención de Nueva York. Aun así, se mostró optimista y destacó que los periodos de crisis suelen propiciar la evolución y el fortalecimiento institucional.
El segundo día del XII Congreso de Arbitraje CAM-CCBC concluyó con la constatación de que el arbitraje sigue enfrentándose a desafíos complejos —desde la selección de expertos legales hasta la integración ética y eficaz de la inteligencia artificial—, pero también con la convicción compartida de que la comunidad arbitral está preparada para innovar, adaptarse y reforzar la legitimidad del sistema en un entorno global en constante cambio.
