El discurso del Rey Carlos III confirma la reforma de la Arbitration Act de 1996 prevista en la agenda legislativa del Gobierno laborista (17 julio 2024)

Tras las elecciones generales celebradas el 4 de julio de 2024, el Discurso del Rey de 17 de julio de 2024 en la Apertura del Parlamento ha vuelto a introducir el Proyecto de Ley de Arbitraje (el Proyecto de Ley) en la agenda legislativa del Parlamento.

Véase Aplazada la reforma de la Arbitration Act de 1996, debido las elecciones generales en el Reino Unido (30 mayo 2024)

Como se indica en las notas informativas adjuntas al discurso del Rey, el proyecto de ley apoyará una resolución de conflictos más eficiente, atraerá negocios internacionales y promoverá el crecimiento económico del Reino Unido y la intención es alcanzar las recomendaciones de la Comisión de Derecho. En efecto, el proyecto de ley dará cumplimiento a las recomendaciones formuladas por la Comisión de Derecho en 2022, después de que el anterior Gobierno o dejase de promulgar esta normativa antes de la convocatoria de elecciones. Dicho proyecto, que se encontraba en sus primeras fases legislativas, quedó fuera del «período de lavado» (en el que algunos proyectos de ley se aprueban de forma acelerada inmediatamente después de la convocatoria de unas elecciones generales) y su destino quedó incierto. La decisión de reintroducir el proyecto de ley responde a las peticiones de que el nuevo Gobierno continúe los esfuerzos de la Comisión de Derecho para modernizar la Ley de Arbitraje inglesa y reforzar el sector del arbitraje internacional.

El proyecto de ley es ampliamente apoyado por la comunidad de arbitraje para reafirmar el estatus de Londres como el centro preeminente para el arbitraje internacional. En particular, cabe destacar que el Gobierno ha aclarado que la nueva norma por defecto relativa a la ley aplicable a los acuerdos de arbitraje no se aplicará a los acuerdos entre inversores y Estados.

Las medidas para reforzar la inmunidad de los árbitros y revisar el marco de la recusación están destinadas a hacer más sólido un sector que aporta 2.500 millones de libras a la economía británica.

Aunque el amplio apoyo de todos los partidos al proyecto de ley hace que su regreso no sea sorprendente, los laboristas no lo mencionaron en su programa electoral, lo que es una buena noticia para los profesionales del arbitraje. El proyecto de ley pretende construir sobre la sólida base de la Ley de Arbitraje de 1996, que ha asegurado la posición de Londres como uno de los foros más atractivos para el arbitraje internacional, aclarando los puntos de incertidumbre y basándose en la práctica de arbitraje existente.

La Corte de Arbitraje Internacional de Londres (LCIA) siempre ha gozado de gran prestigio, ya que el 80% de las partes en casos pendientes ante la LCIA no son de nacionalidad inglesa. Sin embargo, en los últimos años, Singapur ha invertido enormemente en la actualización de su legislación para el Centro de Arbitraje Internacional de Singapur. Singapur ha ido escalando posiciones a lo largo de los años y se encuentra a un nivel similar al de Londres por su reputación en materia de arbitraje.

Ahora, el Gobierno británico presenta un proyecto de ley sobre este método jurídico con el objetivo de apoyar una resolución de litigios más eficaz, atraer negocios jurídicos internacionales y promover el crecimiento económico del Reino Unido.

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