Directrices de la Unión Europea actualizadas sobre los menores y los conflictos armados (24 junio 2024)

El Consejo ha adoptado el 24 de junio de 2024 unas Directrices de la Unión Europea actualizadas sobre los menores y los conflictos armados, que se adoptaron por primera vez en 2003 y posteriormente se actualizaron en 2008, y ha adoptado unas Conclusiones al respecto.

Antecedentes

Limitándonos a la última década, se estima que los conflictos armados han costado la vida a más de dos millones de niños y han mermado físicamente a seis millones más. Estos conflictos privan a los niños de sus padres, de las personas que les dispensan cuidados, de los servicios sociales básicos, de la atención sanitaria y de la educación. Aproximadamente 20 millones se encuentran desplazados o refugiados, mientras que otros son mantenidos como rehenes, son objeto de secuestro o se destinan a la trata de niños. Los sistemas de registro de nacimiento o de justicia de menores se vienen abajo. Se estima que, de modo permanente, al menos 300.000 niños participan como soldados en diversos conflictos.

En la fase posterior a los conflictos los niños tienen necesidades especiales a corto y largo plazo, como la búsqueda de familiares, el resarcimiento y la reintegración social, los programas de rehabilitación psicosocial, la participación en el desarme, los programas de desmovilización y reintegración y todo lo que entra en los marcos judiciales transitorios.

En muchos casos subsiste un clima de impunidad para los que han cometido actos delictivos contra los niños, proscritos por la legislación humanitaria internacional y el Estatuto de Roma de la Corte Penal Internacional.

La Convención sobre los Derechos del Niño, aunque ha sido ratificada casi de modo universal, todavía dista mucho de aplicarse en la misma medida. Especialmente en los casos de conflicto armado, los niños sufren de manera desproporcionada, de múltiples maneras, y sufren efectos de larga duración. La incidencia de los conflictos armados en las futuras generaciones puede sembrar el germen de la reanudación o el resurgimiento de los mismos. El Protocolo Facultativo de la Convención sobre los Derechos del Niño relativo a la participación de niños en conflictos armados está destinado a hacer frente a dicha situación.

Objetivos

La promoción y protección de los derechos del niño constituye una prioridad en la política de la Unión Europea en materia de derechos humanos. La Unión Europea (UE) considera de suma importancia que se estudie la cuestión de los niños y los conflictos armados debido a que los niños representan el futuro y además tienen derechos, tal como se establece en la Convención sobre los Derechos del Niño, sus Protocolos facultativos y en otros instrumentos internacionales y regionales relativos a los derechos humanos. La Unión Europea tiene la intención de aumentar la sensibilización ante esta cuestión mediante una mayor atención a las acciones de la Unión Europea en dicho ámbito, dentro de la propia Unión Europea y también con respecto a terceros.

La Unión Europea se compromete a ocuparse de manera eficaz y global de las repercusiones a corto, medio y largo plazo de los conflictos armados en los niños. Para ello recurrirá a los diversos instrumentos de que dispone, teniendo en cuenta las anteriores actividades y las que se están llevando a cabo. El objetivo de la Unión Europea es influir en terceros países y agentes no estatales para que se aplique la normativa internacional en materia de derechos humanos y la legislación en materia humanitaria, así como los instrumentos legislativos internacionales en materia de derechos humanos a escala regional, y adoptar medidas concretas para proteger a los niños de los efectos derivados de los conflictos armados con vistas a acabar con la utilización de los niños en ejércitos y grupos armados y con la impunidad a este respecto.

 

Conclusiones

 

El Consejo está profundamente preocupado por el aumento de las violaciones de los derechos de los menores en el contexto de los conflictos armados, lo cual se ve agravado por la proliferación de guerras, como la guerra de agresión de Rusia contra Ucrania y la deportación ilegal y el traslado forzoso de menores ucranianos.

Los menores se ven muy afectados por los conflictos armados. En casi todas las zonas de conflicto del mundo —desde el Sahel o África central y oriental hasta Oriente Próximo y Asia—, los menores representan la mitad de la población afectada. Se enfrentan a la violencia, las lesiones y la muerte, al reclutamiento, a los desplazamientos y al desarraigo, a la interrupción de la educación, a la falta de atención sanitaria y a traumas físicos y mentales de larga duración. Además, la naturaleza cambiante de los conflictos, de las tácticas y del armamento ha multiplicado los riesgos para los menores y la población civil en general.

El último informe anual del secretario general de las Naciones Unidas sobre los niños y los conflictos armados apunta a un aumento del 21 % de las violaciones graves contra menores en situaciones de conflicto en 2023, y las cifras más altas se han registrado en Israel y en los Territorios Palestinos Ocupados, así como en la República Democrática del Congo, Myanmar, Somalia, Nigeria y Sudán.

Con el apoyo adecuado y oportuno, los menores pueden recuperarse de situaciones extremas y salir adelante. Su protección, recuperación y reintegración son esenciales para la paz y la seguridad a largo plazo, así como para el desarrollo sostenible.

Las Directrices de la Unión Europea actualizadas sobre los menores y los conflictos armados, adoptadas hoy por el Consejo, tienen por objeto reforzar la contribución de la Unión Europea al respeto, la protección y el cumplimiento de los derechos de los menores en los conflictos armados y otras situaciones de violencia armada por parte de organizaciones terroristas o criminales, a escala mundial. Adoptan un enfoque sólido, global y holístico y servirán de marco operativo para todos los Estados miembros y las instituciones de la Unión Europea que trabajan en este ámbito.

Las Directrices de la Unión Europea actualizadas tienen por objeto tener en cuenta los nuevos avances —por ejemplo, el aumento de las amenazas derivadas sobre todo del uso de nuevas tecnologías y el uso indiscriminado de armas explosivas en zonas pobladas— y adaptar plenamente el enfoque de la Unión Europea al marco establecido por el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas por medio de resoluciones sucesivas, en particular «las seis violaciones graves de los derechos de la infancia en tiempos de guerra». También refuerzan la adecuación y la cooperación de la Unión Europea con el mandato del secretario general de las Naciones Unidas y su representante especial para la Cuestión de los Niños y los Conflictos Armados.

Paralelamente, la Unión Europea ha actualizado y publicado su lista de comprobación para la integración de la protección de los menores afectados por conflictos armados en las misiones y operaciones de la política común de seguridad y defensa (PCSD). La lista de comprobación de la PCSD es una herramienta operativa y práctica que proporciona orientación para la planificación y ejecución de actividades operativas para más de veinte misiones y operaciones de gestión de crisis.

La protección de los menores afectados por conflictos armados ha de seguir siendo un pilar central de los programas de derechos humanos, de paz y seguridad, de prevención de los conflictos, de consolidación de la paz, de desarrollo y de ayuda humanitaria.

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