Noticias ONU (11.1.2024). El país africano acusa a Israel de un patrón de conducta genocida: «Esta matanza no es otra cosa que la destrucción de la vida palestina. Se inflige deliberadamente, no se perdona a nadie, ni siquiera a los recién nacidos”, aseguró su equipo jurídico.
La audiencia se produce después de que 23.000 palestinos en la Franja hayan muerto a manos del Ejército de Israel, 60.000 miles hayan resultado heridos, cientos de miles hayan sido desplazados y más de un millón esté pasando hambre.
Los bombardeos masivos de Israel sobre la Franja de Gaza son la respuesta a los ataques del 7 de octubre dirigidos por Hamás, que causaron la muerte de 1200 israelíes y extranjeros y la toma de unos 250 rehenes.
En su alegato, el equipo jurídico sudafricano declaró ante la Corte Internacional de Justicia (CIJ) en La Haya que Israel había demostrado un «patrón de conducta genocida» desde que lanzó su guerra a gran escala en Gaza, la franja de 365 kilómetros cuadrados que ocupa desde 1967.
«Esta matanza no es otra cosa que la destrucción de la vida palestina. Se inflige deliberadamente, no se perdona a nadie, ni siquiera a los recién nacidos», declaró.
Violencia sin precedentes
Las acciones de Israel han sometido a los 2,3 millones de habitantes de Gaza a un nivel de ataques sin precedentes desde el aire, la tierra y el mar, lo que ha provocado la muerte de miles de civiles y la destrucción de viviendas e infraestructuras públicas esenciales, insistió Adila Hassim.
Israel también ha impedido que llegue suficiente ayuda humanitaria a quienes la necesitan y ha creado el riesgo de muerte por inanición y enfermedad debido a la imposibilidad de proporcionar asistencia «mientras caen las bombas», alegó la abogada sudafricana.
«Los palestinos de Gaza son objeto de incesantes bombardeos dondequiera que vayan», declaró Hassim ante el tribunal, añadiendo que han muerto tantas personas que a menudo son enterradas sin identificar en fosas comunes. Además, otros 60.000 palestinos han resultado heridos y mutilados
«Los matan en sus casas, en lugares donde buscan refugio, en hospitales, en escuelas, en mezquitas y mientras intentan encontrar comida y agua para sus familias. Se les ha matado si no han evacuado los lugares a los que han huido e incluso cuando intentaban huir por rutas seguras declaradas por Israel»
Como parte de su demanda contra Israel, Sudáfrica alega que 6000 bombas cayeron sobre Gaza en la primera semana de la respuesta israelí a los ataques dirigidos por Hamás. Esto incluyó el uso de bombas de 2000 libras al menos 200 veces «en zonas del sur de la Franja que fueron designadas como seguras», y en el norte, donde se encontraban los campos de refugiados, dijo Hassim.
Estas armas eran «algunas de las bombas más grandes y destructivas disponibles», afirmó, y añadió que los genocidios «nunca se declaran de antemano, pero este tribunal tiene el beneficio de las pruebas de las últimas 13 semanas que muestran de forma incontrovertible un patrón de conducta y una intención relacionada que justifica una afirmación plausible de actos genocidas».
Obligaciones de la Convención
Debido a estas acciones, Israel ha infringido la Convención sobre el Genocidio, según escucharon posteriormente los jueces de la Corte, en referencia al tratado mundial suscrito por los miembros de las Naciones Unidas tras la Segunda Guerra Mundial para prevenir los crímenes contra la humanidad.
La Convención está «dedicada a salvar a la humanidad«, insistió John Dugard, también en representación de Sudáfrica, y todos los países firmantes de la Convención «están obligados no sólo a desistir de actos genocidas, sino también a prevenirlos», mantuvo.
La audiencia continúa el viernes con la presentación israelí.
Satisfacción de los expertos en derechos humanos
Más de una veintena de expertos en derechos humanos* firmaron este jueves un comunicado en el que acogen con satisfacción el inicio de las audiencias y subrayan que cualquier decisión que adopte la Corte sobre medidas provisionales debe ser respetada y aplicada por las partes.
En una declaración conjunta, más de 30 relatores y expertos independientes recuerdan que las decisiones de la Corte son definitivas, vinculantes e inapelables.
“La adhesión de las partes implicadas a cualquier orden que dicte la Corte es imperativa para proteger los derechos de los palestinos y reforzar la primacía del derecho internacional», afirmaron los expertos.
«Elogiamos a Sudáfrica por llevar este caso ante la CIJ en un momento en que los derechos de los palestinos de Gaza están siendo violados con impunidad. Pedimos a todos los Estados que cooperen con la Corte en su interpretación de la Convención sobre el Genocidio y que respeten el papel de la CIJ como tribunal independiente», añadieron.
Los expertos también acogieron con satisfacción las declaraciones de apoyo de muchos Estados, individuos y organización de todo el mundo a la acción de Sudáfrica.
Nueve medidas cautelares
El Estado de Sudáfrica ha solicitado al tribunal que decrete las siguientes nueve medidas cautelares:
- El Estado de Israel deberá suspender inmediatamente sus operaciones militares en Gaza y contra Gaza
- El Estado de Israel se asegurará de que las unidades armadas militares o irregulares que puedan estar dirigidas, apoyadas o influenciadas por él, así como las organizaciones y personas que puedan estar sujetas a su control, dirección o influencia, no tomen ninguna medida para promover las operaciones militares mencionadas en el punto anterior
- La República de Sudáfrica y el Estado de Israel, de conformidad con sus obligaciones en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, adoptarán, en relación con el pueblo palestino, todas las medidas razonables a su alcance para prevenir el genocidio
- El Estado de Israel, de conformidad con sus obligaciones en virtud de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, en relación con el pueblo palestino como grupo protegido por la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio, desistirá de cometer todos y cada uno de los actos comprendidos en el ámbito del artículo II de la Convención, en particular:
- matar a miembros del pueblo palestino
- causar lesiones corporales o mentales graves a los miembros del pueblo palestino
- someter deliberadamente al pueblo palestino a condiciones de existencia que hayan de acarrear su destrucción física, total o parcial
- imponer medidas destinadas a impedir los nacimientos dentro del pueblo
- El Estado de Israel, de conformidad con el punto (4 c) anterior tomará todas las medidas a su alcance, incluida la revocación de las órdenes pertinentes, de las restricciones o de las prohibiciones para impedir:
- la expulsión y el desplazamiento forzoso de sus hogares
- la privación de:
- el acceso a alimentos y agua adecuados
- el acceso a asistencia humanitaria, incluido el acceso a combustible, refugio, ropa, higiene y saneamiento adecuados
- suministros y asistencia médica
- la destrucción de la vida palestina en Gaza
- El Estado de Israel garantizará, en relación con los palestinos, que sus militares, así como cualesquiera unidades armadas irregulares o individuos que puedan ser dirigidos, apoyados o influenciados de otro modo por él y cualesquiera organizaciones y personas que puedan estar sujetas a su control, dirección o influencia no cometan ninguno de los actos descritos en los apartados (4) y (5) anteriores ni participen en incitación directa y pública a cometer genocidio, conspiración para cometer genocidio, tentativa de cometer genocidio o complicidad en genocidio, y en la medida en que participen en ellos, que se adopten medidas para su castigo de conformidad con los artículos I, II, III y IV de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio
- El Estado de Israel adoptará medidas efectivas para impedir la destrucción y garantizar la conservación de las pruebas relacionadas con las denuncias de actos comprendidos en el ámbito del artículo II de la Convención para la Prevención y la Sanción del Delito de Genocidio; a tal fin, el Estado de Israel no actuará para denegar o restringir de otro modo el acceso de las misiones de investigación, los mandatos internacionales y otros organismos a Gaza para ayudar a garantizar la conservación y retención de dichas pruebas
- El Estado de Israel presentará un informe al Tribunal sobre todas las medidas adoptadas para dar efecto a la presente Orden en el plazo de una semana, a partir de la fecha de la presente Orden, y posteriormente a los intervalos regulares que ordene el Tribunal, hasta que éste dicte una resolución definitiva sobre el caso
- El Estado de Israel se abstendrá de cualquier acción y se asegurará de que no se tome ninguna acción que pueda agravar o extender la disputa ante el Tribunal o hacerla más difícil de resolver
La audiencia continúa el viernes con la presentación israelí.
* Los relatores especiales y los Grupos de Trabajo forman parte de lo que se conoce como Procedimientos Especiales del Consejo de Derechos Humanos. Procedimientos Especiales, el mayor órgano de expertos independientes del sistema de derechos humanos de la ONU, es el nombre general de los mecanismos independientes de investigación y supervisión del Consejo. Los titulares de mandatos de los Procedimientos Especiales son expertos independientes en derechos humanos nombrados por el Consejo de Derechos Humanos para abordar situaciones específicas de países o cuestiones temáticas en todo el mundo. No forman parte del personal de la ONU y son independientes de cualquier gobierno u organización. Prestan sus servicios a título individual y no reciben un salario por su trabajo.
Israel rechaza estar cometiendo un genocidio en Gaza
Israel rechazó enérgicamente este viernes las acusaciones de intento de genocidio contra los palestinos formuladas por Sudáfrica ante el más alto tribunal de las Naciones Unidas, insistiendo en que está implicado «en una guerra que no empezó y que no quería» en Gaza.
La intervención de Israel se produce después de que ayer Sudáfrica se dirigió al más alto tribunal de la ONU en un intento de poner fin a la matanza masiva de civiles en Gaza, que hasta el momento se ha cobrado la vida 23.000 palestinos en la Franja a manos del Ejército de Israel. Además, 60.000 palestinos han resultado heridos, cientos de miles han sido desplazados y más de un millón está pasando hambre.
Los agentes jurídicos de Israel insistieron en que el doble objetivo militar era erradicar la amenaza existencial que suponen los militantes de Hamás y liberar a unos 136 rehenes que siguen retenidos en el enclave asolado por la guerra.
«Israel está en una guerra de defensa contra Hamás, no contra el pueblo palestino» tras los atentados de terror dirigidos por Hamás el 7 de octubre, declaró el coagente israelí Tal Becker ante los jueces de La Haya.
Ha habido un sufrimiento civil «trágico» y «desgarrador» «en esta guerra, como en todas las guerras», dijo Becker, mientras leía los últimos mensajes de texto enviados por el angustiado padre de una familia de agricultores israelíes, quemados hasta la muerte en su casa por presuntos combatientes de Hamás que «torturaron a los niños delante de sus padres y a los padres delante de sus niños».
Obligaciones de la defensa
Becker también rechazó la petición de Sudáfrica al tribunal, amparada en las disposiciones de la Convención sobre el Genocidio, de dictar «medidas provisionales» para ordenar a Israel que suspenda inmediatamente su campaña militar en Gaza.
Esto suponía «un intento de negar a Israel su capacidad para cumplir con sus obligaciones de defensa de sus ciudadanos, de los rehenes y de más de 110.000 israelíes desplazados que no pueden regresar con seguridad a sus hogares».
«No hay intención genocida aquí; esto no es un genocidio«, dijo el abogado israelí Malcolm Shaw. Las atrocidades de Hamás «no justifican violaciones de la ley en respuesta, y menos aún un genocidio, pero sí justifican… el ejercicio del derecho legítimo e inherente de un Estado a defenderse, consagrado en la Carta de la ONU«.
Nuevo llamamiento de la ONU al alto el fuego
En una novedad relacionada con la audiencia, el viernes la Oficina del Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos (ACNUDH) reiteró su llamamiento para que se ponga fin de inmediato a la violencia en Gaza.
«Debe producirse un alto el fuego para poner fin al atroz sufrimiento y a la pérdida de vidas humanas y permitir el suministro rápido y eficaz de ayuda humanitaria a una población que se enfrenta a niveles espantosos de hambre y enfermedad», declaró la Oficina en un comunicado.
En las últimas 14 semanas de conflicto en Gaza, la «respuesta militar masiva y destructiva» de Israel ha dejado más de 23.000 palestinos muertos, dos tercios de ellos mujeres y niños, según la oficina de derechos humanos de la ONU.
También señaló que los grupos armados palestinos habían seguido lanzando «cohetes indiscriminados contra Israel».
La infraestructura civil de Gaza, incluidos hogares, hospitales, escuelas, panaderías, lugares de culto, sistemas de abastecimiento de agua, así como las propias instalaciones de la ONU, también han resultado ampliamente menoscabadas o destruidas, continuó la agencia de la ONU, que describió la situación en el sur de Gaza como «insostenible», con más de 1,3 millones de desplazados internos hacinados en la ciudad meridional de Rafah, cerca de la frontera con Egipto.
El genocidio como arma
Rechazando la descripción «profundamente distorsionada» que hizo Sudáfrica de la guerra en Gaza, el equipo jurídico de Israel acusó al equipo del país africano de intentar «usar como un arma» al término genocidio, el cual insistió en que describía mejor el «lenguaje aniquilador» de Hamás sobre la «limpieza» de Palestina de judíos.
También se declaró en el tribunal que el grupo armado que controla Gaza ha desviado miles de millones de dólares de ayuda y ha convertido la Franja en «quizá el bastión terrorista más sofisticado de la historia de la guerra urbana» incrustado en las comunidades.
«La guerra urbana siempre resultará muertes, daños y perjuicios trágicos, pero en Gaza estos resultados no deseados se ven exacerbados porque son los resultados deseados por Hamás», declaró Galit Raguan, en representación de Israel.
El tribunal mundial también escuchó cómo el ejército israelí ha demostrado «precisamente lo contrario» de cualquier posible intención genocida al limitar sus ataques a objetivos o personal militar» de acuerdo con el derecho internacional humanitario de forma proporcionada en cada caso».
Los esfuerzos de Israel por «mitigar el daño» durante las operaciones militares y aliviar el sufrimiento mediante actividades humanitarias habían pasado «relativamente desapercibidos» en medio del uso «amplio y sin precedentes» de llamadas telefónicas y panfletos para advertir a la población de la inminencia del conflicto, señaló el equipo jurídico israelí.
Próximos pasos en el caso
Ahora que han concluido las alegaciones iniciales tanto de Sudáfrica como de Israel, una de las primeras tareas de los jueces es evaluar si existen motivos suficientes para aprobar la solicitud sudafricana de medidas provisionales contra Israel, con el fin de «proteger de más daños graves e irreparables a los derechos del pueblo palestino en virtud de la Convención sobre el Genocidio».
Según los comentaristas jurídicos, estas medidas se esperan para dentro de unas semanas.
Están diseñadas «para garantizar el cumplimiento por parte de Israel de sus obligaciones en virtud de la Convención sobre el Genocidio de no cometer genocidio, y para prevenir y castigar el genocidio», según un comunicado de prensa anterior de la Corte.
Si el resultado es un llamamiento al alto el fuego que no se cumple, el asunto tendría que ser tratado por el Consejo de Seguridad de la ONU, que podría acordar una resolución para imponer el fin de las hostilidades.
El mes que viene, el tribunal mundial también deberá estudiar otro caso relacionado con Israel y Palestina, solicitado por la Asamblea General de la ONU en una resolución adoptada el 30 de diciembre de 2022, antes del conflicto actual.
En esa resolución, la Asamblea General solicitó a la Corte una opinión consultiva sobre las consecuencias jurídicas de «las prácticas israelíes que afectan a los derechos humanos del pueblo palestino en el territorio palestino ocupado, incluido Jerusalén Este».
El procedimiento implicará una audiencia pública el 19 de febrero de 2024, después de que el tribunal reciba los informes escritos de numerosos estados.
