Código Ético del Organismo Autónomo ANECA

El BOE de 11 de junio de 2021 publica la Resolución de 28 de mayo de 2021, de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación, por la que se publica el Código Ético.

Objetivo y justificación

El organismo autónomo ANECA tiene personalidad jurídica pública diferenciada, patrimonio y tesorería propios, y plena capacidad jurídica y de obrar. Ejerce sus competencias con plena independencia funcional, por lo que ni el personal ni las personas que integran sus órganos de evaluación y acreditación pueden aceptar, ni solicitar, en el desempeño de sus funciones, instrucciones de ninguna entidad pública o privada. Esto supone su autonomía e independencia, tanto en la fijación de los estándares objeto de evaluación y acreditación como en el funcionamiento de cada una de las comisiones y comités de evaluación y/o acreditación.

La Agencia aspira a ser un organismo integrador, ecuánime y cercano, que contribuya al progreso social, a la equidad, a la preservación del medio ambiente y a la gestión eficiente de los recursos, colaborando en la mejora de estos ámbitos con las instituciones de educación superior, así como con aquellas que, como éstas, sean puntales de la generación, transferencia y difusión del conocimiento en España, y en países con intereses similares en lo que a la educación superior y el conocimiento respecta, así como en la integración de estos aspectos en su propia cultura y funcionamiento.

Dadas su autonomía y especificidad de funciones, es necesario delimitar un marco de comportamiento propio, cuyo cumplimiento se requiere a todas aquellas instituciones y personas que se relacionen, colaboren o formen parte de ANECA. El establecimiento de un marco ético de obligado cumplimiento supone, además, la adecuación de los diferentes procedimientos que se desarrollan en el ejercicio de las competencias de ANECA, tanto en sus parámetros y contenidos como en su ejecución, a los valores, principios y normas que se establecen en este Código.

El Consejo Rector de ANECA, en su reunión de 24 de febrero de 2017, aprobó, conforme a lo dispuesto en el artículo 12.1.d) del Estatuto de ANECA, el Código Ético del Personal Evaluador de ANECA, publicado por Resolución de 13 de septiembre de 2017, de la Agencia Nacional de Evaluación de la Calidad y Acreditación (Boletín Oficial del Estado de 25 de septiembre de 2017), y un Código Ético de su personal y, a la luz de los años transcurridos y de la experiencia de este organismo, se considera necesario revisarlos y refundirlos en un nuevo Código Ético del Organismo Autónomo ANECA.

Este Código Ético, para fijar los compromisos, normas de conducta y obligaciones del personal de la propia ANECA y del personal colaborador toma como referencia el marco legislativo vigente aplicable a la Agencia, partiendo del sometimiento pleno a la Ley y al Derecho de las Administraciones Públicas establecido en la Constitución Española.

En cualquier caso, el Código Ético de ANECA va más allá del marco estrictamente normativo y legal, ya que se deriva de los valores que, como institución, la animan y conforman su cultura corporativa, además de la experiencia adquirida a través de sus años de funcionamiento. Más allá de controlar las malas prácticas o conductas, en el Código se recogen los principios que animan las actuaciones de ANECA y que requieren por su parte de una acción proactiva que asegure su implantación y la exigencia de cumplimiento tanto a su personal como a las personas que con ella colaboren.

Adicionalmente, este Código también toma en consideración los principios y normas establecidos por la European Association for Quality Assurance in Higher Education (ENQA) para acreditaciones y evaluaciones.

Todos estos aspectos están presentes en la misión y la visión de ANECA, así como en los valores principales establecidos en su Plan Estratégico, en los que se apoya y basa este Código.

A quién va destinado.

La existencia de una cultura corporativa y de una identidad propia requiere de la aceptación, adhesión y compromiso del equipo de trabajo que conforma la Agencia, para que se pueda manifestar en cada una de sus actuaciones. De este modo, este Código es de aplicación a todas las personas que trabajan, colaboran y se relacionan con ANECA en el desarrollo de sus funciones, independientemente del puesto, tarea y actividad que desempeñen.

Es intención de ANECA que su alcance pueda incidir en las estrategias y los principios que animan el sistema universitario y las instituciones con las que colabora, a la luz de su capacidad de orientación, por la función que desempeña en la definición de los estándares y por los procedimientos que se siguen para evaluar la calidad de las instituciones de educación superior.

Este Código debe ser conocido, por tanto, por todas aquellas personas a las que les es aplicable. También requiere la lectura reflexiva de sus páginas, ya que supone la aceptación y el compromiso de aplicarlo y que, de este modo, entre a formar parte del modo de enjuiciar y afrontar las tareas que se tengan encomendadas.

Qué propone.

Este Código sirve de guía para el comportamiento actual y futuro en relación con las responsabilidades y los compromisos que asume el personal de ANECA y todas las personas que colaboren con la Agencia. Recoge los valores, comportamientos y normas de conducta que deben orientar el modo en el que desempeñen sus funciones y responsabilidades.

Así, en primer lugar, se recogen los principios y valores que configuran la cultura corporativa de la Agencia, y que son aceptados y compartidos por su equipo humano en el ejercicio de las tareas y encargos profesionales que les sean asignadas por ANECA. A continuación, se muestran las responsabilidades que asume ANECA y, por ende, cada una de las personas que formen parte del personal, de las comisiones y comités de trabajo y del personal colaborador. Por último, se hace referencia a los compromisos de la Agencia con los diversos grupos de interés, entendiéndose por tales las personas, colectivos e instituciones que se relacionan con ANECA, en particular: universidades, personal docente, personal investigador, personal de administración y servicios, alumnado y sociedad en general.

Este Código trata de establecer no solo los principios y valores que animan las actuaciones, sino también pautas para prevenir infracciones e irregularidades o para tratar las posibles controversias, conflictos de interés o reclamaciones, entre otras posibilidades. El Código propone los cauces y procedimientos a seguir en el caso de que tenga lugar este tipo de situaciones.

Aunque contiene una serie de directrices para controlar malas conductas, el Código se plantea como un documento formal dirigido a promover comportamientos éticos y responsables, incluyendo la gestión de los posibles conflictos en las relaciones personales o en las actuaciones que se realicen, el cumplimiento de las leyes y normas aplicables, la mejora del servicio y el refuerzo de la cultura corporativa.

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