El Consejo de la Unión Europea ha elaborado un manual instado a los Estados miembros a intercambiar e identificar buenas prácticas con el objetivo de concienciar sobre la Carta de los Derechos Fundamentales

Desde el año 2000 la Unión Europea dispone de su propia carta de derechos ―la Carta de los Derechos Fundamentales. Dicha Carta pasó a ser jurídicamente vinculante en 2009 y tiene idéntico valor jurídico que los Tratados de la UE, percibiéndose a priori como un catálogo muy innovador al incorporar numerosos derechos no incluidos en otras cartas de derechos ya consolidadas. Normalmente, quienes se encuentren familiarizados con los principios básicos del Derecho de la Unión recordarán enseguida que la Carta vincula en todo momento a la UE y que únicamente vincula a los Estados miembros cuando “apliquen el Derecho de la Unión”.

Sin embargo, muchas veces, los profesionales del Derecho no saben a ciencia cierta si la Carta resulta aplicable en determinados casos ni cuál es su valor añadido. Incluso en los círculos de expertos, no siempre se discierne correctamente lo que debe incluirse o excluirse del campo de aplicación de la Carta. No debe sorprendernos, pues, que, aun después de diez años de la entrada en vigor de la Carta como texto vinculante, nos encontremos ante un panorama desigual al revisar su uso en la práctica. Los profesionales del Derecho ―tanto jueces como funcionarios, legisladores o responsables de políticas― casi nunca suelen hacer referencia a la Carta y, cuando lo hacen, dichas referencias tienden a ser superficiales. Se aprecia, por tanto, una sensación de incertidumbre.

Por ello, el Consejo de la Unión Europea ha instado a los Estados miembros a intercambiar e identificar buenas prácticas con el objetivo de concienciar sobre la Carta ya elaborar unas herramientas comunes a tal efecto. También ha señalado que la Agencia de los Derechos Fundamentales podría ayudar a formar a los funcionarios nacionales y solicitó expresamente que esta redactara un manual sobre la aplicación nacional de la Carta dirigido tanto a profesionales del Derecho como a legos en la materia.

Con este manual se pretende conseguir una mejor comprensión de la Carta y dejar claro cuándo se aplica a la elaboración de normas y políticas. Siempre resulta beneficioso comprobar de manera exhaustiva si la Carta es aplicable. Incluso si se concluye que no puede aplicarse, realizar la verificación supone hacer hincapié en la importancia de los derechos humanos en el contexto de la elaboración de normas y políticas. Esto representa un logro en sí mismo, puesto que contribuye a una mayor concienciación sobre estos derechos.

El presente manual ofrece directrices sobre la aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea (en lo sucesivo, la Carta) en el ámbito nacional. Con arreglo a su art. 51 de esta, y a diferencia de otros instrumentos de derechos humanos internacionales y nacionales, el «campo de aplicación» de la Carta se limita a los aspectos incluidos en el ámbito de aplicación del Derecho de la Unión.

Art. 51. Ámbito de aplicación 1. Las disposiciones de la presente Carta están dirigidas a las instituciones, órganos y organismos de la Unión, dentro del respeto del principio de subsidiariedad, así como a los Estados miembros únicamente cuando apliquen el Derecho de la Unión. Por consiguiente, estos respetarán los derechos, observarán los principios y promoverán su aplicación, con arreglo a sus respectivas competencias y dentro de los límites de las competencias que los Tratados atribuyen a la Unión.

2. La presente Carta no amplía el ámbito de aplicación del Derecho de la Unión más allá de las competencias de la Unión, ni crea ninguna competencia o misión nuevas para la Unión, ni modifica las competencias y misiones definidas en los Tratados.

Sin embargo, tal como se desprende de la jurisprudencia del Tribunal de Justicia de la Unión Europea, la Carta es un instrumento de gran importancia para los profesionales del Derecho, incluidos los legisladores y los responsables de políticas. Este manual ofrece orientaciones prácticas sobre el ámbito de aplicación de la Carta. No pretende profundizar en todas las cuestiones ni ser exhaustivo. Aunque se basa en la jurisprudencia del TJUE, no puede sustituir el examen de cada caso concreto ni la necesidad de consultar a los servicios jurídicos según resulte necesario.

Directrices para la aplicación de la Carta de los Derechos Fundamentales de la Unión Europea en la elaboración de normas y políticas de ámbito nacional.

 

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