El Consejo Económico y Social Europeo insta a repensar la legislación de la Unión Europea en la era digital (22 julio 2025)

En un dictamen sobre 088_“Simplificación regulatoria: el uso de herramientas digitales para legislar mejor aprobado en su sesión plenaria de julio, el CESE pidió que se aprovecharan los beneficios de tecnologías como la IA y la automatización para mejorar la transparencia y la eficiencia, estableciendo al mismo tiempo fuertes salvaguardias para evitar la discriminación, el sesgo y las imprecisiones en el proceso legislativo.

Antecedentes

El CESE es el primer organismo de la UE que ofrece recomendaciones concretas sobre el uso de herramientas digitales para mejorar la legislación, un ámbito que aún adolece de complejidad y opacidad. Con 18 000 páginas de legislación vinculante añadidas cada año y unos costes administrativos anuales que alcanzan los 150 000 millones de euros, la IA podría ser un factor decisivo para que la legislación de la UE sea más accesible para los europeos.

El Comité Económico y Social Europeo (CESE) ha emitido una serie de recomendaciones a las instituciones de la UE sobre el uso responsable de las herramientas digitales en la elaboración de leyes.

Recomendaciones

El Comité Económico y Social Europeo:

  • destaca la necesidad de simplificar la normativa y el poder de las herramientas digitales, como la IA y las plataformas de gobierno electrónico, para mejorar la transparencia, la eficiencia y la rendición de cuentas en la elaboración de leyes de la UE;
  • recomienda hacer más accesibles los reglamentos a nivel de la UE, nacional, regional y local adjuntando un resumen claro de las obligaciones a cada nuevo acto jurídico y realizando también este ejercicio para la legislación ya adoptada;
  • subraya la necesidad de una plataforma digital unificada e interoperable de la UE para la elaboración de leyes, que permita la centralización de textos y metadatos, la realización de comprobaciones de coherencia en tiempo real, la evaluación de las interdependencias jurídicas y el uso de un lenguaje armonizado;
  • propone en el propio dictamen un modelo para las instituciones de la UE sobre cómo integrar herramientas digitales y resúmenes de obligaciones en el proceso legislativo;
  • alienta a las instituciones de la UE a utilizar la IA para analizar datos como las tendencias económicas y las aportaciones de las partes interesadas, lo que permitiría identificar de forma proactiva las áreas que requieren regulación y establecer prioridades legislativas basadas en pruebas;
  • considera que la IA debería desempeñar un papel en la aplicación de las normas, a la hora de garantizar su cumplimiento y comparar los enfoques de los Estados miembros para aplicar el Derecho de la UE, así como a la hora de identificar tanto las mejores prácticas como las incoherencias.

Las consideraciones del dictamen podrían mejorar significativamente la coherencia jurídica, reducir las barreras del mercado único y las cargas administrativas y, lo más importante, mejorar el cumplimiento y aumentar la confianza en las instituciones públicas.

A lo largo de las décadas, se han acumulado leyes que han creado cargas burocráticas no deseadas y han hecho que el sistema sea cada vez más opaco.

Las cifras muestran que la UE genera 18 000 páginas de nueva legislación vinculante cada año. El ciudadano medio dedicaría unas 720 horas al año a leer todos estos textos legales, lo que equivale a dos horas diarias. Solo en 2022, los costes administrativos recurrentes en toda la UE se estimaron en 150 000 millones de euros.

Una revisión general del derecho de la UE debería en los ciudadanos y basarse en datos. Debemos garantizar que las leyes sigan siendo adecuadas para su propósito: para los ciudadanos, las pymes y el medio ambiente.

El CESE recomendó que todos los nuevos actos jurídicos, ya sean a nivel de la UE, nacional, regional o local, incluyan un resumen claro, fácil de entender y conciso de sus requisitos. Estos resúmenes, elaborados por los reguladores para garantizar la precisión y la claridad, también se formatearían para funcionar con herramientas digitales. Esto permitiría la intervención de la inteligencia artificial, detectando solapamientos, incoherencias y lagunas mediante la conexión de normas relacionadas y mostrando cómo interactúan las diferentes normas jurídicas. Debería hacerse lo mismo con la legislación vigente para que sea más accesible al público.

Otra recomendación es crear una plataforma digital unificada e interoperable de la UE para la elaboración de leyes, que centralizaría textos y metadatos, permitiría comprobaciones de coherencia en tiempo real y fomentaría el uso de un lenguaje armonizado.

Al mismo tiempo, el CESE destaca la necesidad de un enfoque centrado en el ser humano en el que las herramientas de IA ayuden a los legisladores en lugar de sustituirlos.

Antes de poner en funcionamiento las herramientas digitales, es necesario realizar una revisión exhaustiva y ofrecer una formación adecuada, y facilitar que las personas puedan ofrecer comentarios o informar sobre problemas. Unas normas más claras también facilitarán a la sociedad civil el seguimiento de cómo los legisladores tienen en cuenta sus comentarios. El CESE considera crucial la transparencia en las consultas públicas, pero también destaca que la alfabetización digital es esencial para una participación significativa.

Si bien las herramientas en línea pueden ayudar a recopilar información, el CESE advirtió que nunca deben reemplazar los métodos tradicionales de interacción con los sindicatos, los interlocutores sociales y, especialmente, las comunidades vulnerables.

Los países ya han comenzado a adoptar herramientas digitales innovadoras para la elaboración de leyes. El sector privado ofrece una gran inspiración para las herramientas digitales que ayudan a las empresas a cumplir con la normativa, como el Sistema Electrónico Jurídico Checo.

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