En mayo de 2024, FTI Consulting publicó su primer informe sobre arbitraje comercial en Canadá, titulado Canadian Arbitration Report 2024 (el “ Informe ”). Las conclusiones son el resultado de una encuesta de tres años realizada entre enero de 2020 y diciembre de 2022, en la que participaron todas las partes interesadas, como árbitros, profesores, expertos y asesores jurídicos. Las conclusiones del informe son inequívocas: el recurso al arbitraje, ya sea nacional o internacional, como medio para resolver disputas es cada vez más frecuente en Canadá. Los coautores, la profesora Janet Walker y Barry Leon, considerar que el futuro del arbitraje en Canadá es prometedor:
El «Canadian Arbitration Report 2024» examinó el panorama del arbitraje comercial en Canadá y destacó su creciente adopción como un medio eficaz para resolver disputas tanto nacionales como internacionales. Basado en una encuesta realizada entre 2020 y 2022, el informe reveló un aumento en el uso del arbitraje, con beneficios significativos para la economía canadiense al atraer inversiones y optimizar la resolución de conflictos.
El arbitraje nacional predomina en Canadá, con el 81% de los casos manejados por árbitros locales, mientras que el arbitraje internacional, aunque menos frecuente, se centra en disputas de mayor envergadura. Casi la mitad de los casos internacionales involucraron montos de 20 millones de dólares o más, en comparación con el 73% de los casos nacionales, donde las disputas rondaron los 5 millones de dólares o menos. Toronto, Vancouver y Montreal se posicionaron como las principales sedes para arbitrajes internacionales.
La representación en el arbitraje enfrenta desafíos de diversidad. Aunque el 88% de los árbitros provienen de la comunidad jurídica, las mujeres y los grupos históricamente subrepresentados siguen siendo minoría, a pesar de su creciente participación en la profesión legal. Solo entre el 5% y el 7% de los árbitros pertenecen a grupos subrepresentados, y el 70% de los coárbitros son hombres, lo que evidencia la necesidad de mayor inclusión.
El informe también abordó las preferencias de los abogados y partes en el arbitraje. La eficiencia y el menor costo llevaron a una preferencia por árbitros únicos, especialmente considerando que las tarifas por hora de los árbitros suelen superar los 700 dólares. La elección de una sede dentro de Canadá prevaleció, con motivos como la conveniencia y la conexión con instituciones arbitrales reconocidas.
En cuanto a las áreas de práctica, la interpretación contractual dominó las disputas en arbitrajes nacionales e internacionales, seguida por conflictos de construcción e infraestructura en el ámbito internacional, y disputas corporativas en el nacional. El arbitraje es valorado por su rapidez, ahorro y equidad, con el 82% de los abogados satisfechos con los procesos en los que participaron.
Aunque persisten desafíos como la falta de conocimiento generalizado del arbitraje y la reticencia hacia la naturaleza definitiva de los laudos, el arbitraje en Canadá se consolida como una herramienta clave en la resolución de disputas comerciales. Su crecimiento promete fortalecer el panorama legal y económico del país en los próximos años.
