Responsabilidad por los daños causados por productos defectuosos derivados de un ejemplar de un periódico impreso que contiene un consejo de salud inexacto (STJ 1ª 10 junio 2021)

La Sentencia del Tribunal de Justicia, Sala Primera,  de 10 de junio de 2021 (asunto C–20: KRONE Verlag) declara que el art. 2 de la Directiva 85/374/CEE del Consejo, de 25 de julio de 1985, relativa a la aproximación de las disposiciones legales, reglamentarias y administrativas de los Estados miembros en materia de responsabilidad por los daños causados por productos defectuosos, en su versión modificada por la Directiva 1999/34/CE del Parlamento Europeo y del Consejo, de 10 de mayo de 1999, analizado a la luz de los arts. 1 y 6 de dicha Directiva, en su versión modificada por la Directiva 1999/34, debe interpretarse en el sentido de que no constituye un “producto defectuoso”, con arreglo a dichas disposiciones, un ejemplar de un periódico impreso que, tratando de un tema paramédico, da un consejo de salud inexacto relativo a la utilización de una planta, cuyo seguimiento ha causado un daño a la salud de un lector de ese periódico.

KRONE — Verlag es propietaria de medios de comunicación y editora de una edición regional del periódico Kronen–Zeitung. El 31 de diciembre de 2016, publicó en la sección “Austria”, bajo la rúbrica ‘Hing’schaut und g’sund g’lebt” (“Mirada de cerca y vida sana”), un artículo sobre los beneficios de la aplicación de rábano picante rallado. Este artículo estaba firmado por una persona, miembro de una orden religiosa, el Kräuterpfarrer Benedikt, que, en su condición de experto en el ámbito de las hierbas medicinales, da consejos gratuitos en una columna publicada diariamente por el periódico. El artículo estaba redactado en los siguientes términos:

“Alivio del dolor reumático

El rábano recién rallado puede ayudar a aliviar los dolores que aparecen en el curso de un proceso reumático. Las partes afectadas se untan primero con un aceite vegetal viscoso o con manteca de cerdo, antes de aplicar el rábano rallado y presionarlo. Esta capa puede dejarse actuar perfectamente entre dos y cinco horas, antes de retirarla. Este remedio ejerce un beneficioso efecto revulsivo.”

Sin embargo, la duración de dos a cinco horas indicada en el artículo durante la cual debía aplicarse la sustancia era inexacta, ya que se utilizó el término “horas” en lugar de “minutos”.

El 31 de diciembre de 2016, la demandante en el litigio principal, confiando en la duración del tratamiento indicada en el artículo, aplicó esta sustancia en la articulación de su pie durante unas tres horas y solo la retiró tras haber experimentado fuertes dolores debido a una reacción cutánea tóxica. La demandante en el litigio principal solicitó que se condenara a KRONE — Verlag a abonarle la cantidad de 4.400 euros en concepto de reparación de su perjuicio por los daños corporales sufridos y que se declarase la responsabilidad de dicha editorial por todas las consecuencias dañosas actuales y futuras resultantes del incidente de 31 de diciembre de 2016.

Dado que su demanda fue desestimada en primera instancia y en apelación, la demandante en el litigio principal interpuso un recurso de casación ante el Oberster Gerichtshof (Tribunal Supremo de lo Civil y Penal, Austria) que decidió suspender el procedimiento y plantear al Tribunal de Justicia si el art. 2 de la Directiva 85/374, analizado a la luz de los arts. 1 y 6 de dicha Directiva, debe interpretarse en el sentido de que constituye un “producto defectuoso”, a efectos de esas disposiciones, un ejemplar de un periódico impreso que, tratando de un tema paramédico, da un consejo de salud inexacto relativo a la utilización de una planta cuyo seguimiento ha causado un daño a la salud de un lector de dicho periódico.

Apreciación del Tribunal de Justicia

En la presente sentencia el Tribunal de Justicia contesta a esta cuestión afirmando que el carácter defectuoso de un producto se establece en función de determinados elementos intrínsecos al propio producto y que están relacionados, en particular, con su presentación, su uso y el momento de su puesta en circulación. Concretamente en el caso de autos el servicio en cuestión, a saber, el consejo inexacto, no se refiere al periódico impreso que constituye su soporte. En particular, dicho servicio no se refiere ni a la presentación ni al uso de este. Por lo tanto, el referido servicio no forma parte de los elementos intrínsecos al periódico impreso que son los únicos que permiten apreciar si dicho producto es defectuoso. Añade el Tribunal de Justicia que la inexistencia de disposiciones en la Directiva 85/374 sobre la posibilidad de exigir la responsabilidad por los daños causados por productos defectuosos por un servicio del que el producto solo constituye el soporte físico traduce la voluntad del legislador de la Unión. Los límites que dicho legislador ha fijado en relación con el ámbito de aplicación de esta Directiva son el resultado de un complejo proceso de ponderación realizado, en particular, entre diferentes intereses. Por consiguiente, la responsabilidad de los prestadores de servicios y la responsabilidad de los fabricantes de productos acabados constituyen dos regímenes de responsabilidad distintos, ya que la actividad de los prestadores de servicios no se asimila a la de los productores, los importadores y los suministradores. En efecto, como se desprende igualmente de la Propuesta de Directiva del Consejo sobre la responsabilidad del prestador de servicios COM(90) 482 final, presentada por la Comisión el 9 de noviembre de 1990, habida cuenta de las características propias de los servicios, el régimen de responsabilidad del prestador de servicios debía ser objeto de una regulación distinta.

Entiende el Tribunal de Justicia que, un consejo de salud inexacto, publicado en un periódico impreso y que se refiere al uso de otro bien corporal, queda fuera del ámbito de aplicación de la Directiva 85/374 y no puede conferir carácter defectuoso a dicho periódico ni puede generar, sobre la base de esta Directiva, la responsabilidad objetiva del “productor”, ya sea el editor o el impresor de ese periódico o incluso el autor del referido artículo. Si tales consejos estuvieran comprendidos en el ámbito de aplicación de la Directiva 85/374, ello tendría como consecuencia no solo negar la distinción realizada por el legislador de la Unión entre productos y servicios y la exclusión de estos del ámbito de aplicación de dicha Directiva, sino, asimismo, generar la responsabilidad objetiva de los editores de periódicos, sin posibilidad, o con una posibilidad limitada, de liberarse de esta responsabilidad. Pues bien, tal consecuencia menoscabaría el objetivo consistente en garantizar un justo reparto de los riesgos entre el perjudicado y el productor, tal como se recuerda en el séptimo considerando de la referida Directiva.

Precisa asimismo el Tribunal de Justicia que si bien la responsabilidad objetiva por los daños causados por productos defectuosos, prevista por la Directiva 85/374, no es aplicable a un litigio como el que es objeto del procedimiento principal, otros regímenes de responsabilidad contractual o extracontractual que se basen en fundamentos diferentes, como la obligación de saneamiento por vicios ocultos o la culpa pueden ser aplicables.

De lo anterior el Tribunal de Justicia responde que el art. 2 de la Directiva 85/374, analizado a la luz de los arts. 1 y 6 de dicha Directiva, debe interpretarse en el sentido de que no constituye un “producto defectuoso”, con arreglo a dichas disposiciones, un ejemplar de un periódico impreso que, tratando de un tema paramédico, da un consejo de salud inexacto relativo a la utilización de una planta, cuyo seguimiento ha causado un daño a la salud de un lector de ese periódico.

Deja un comentario