Declaración de los líderes del G7 sobre Covid-19

Nosotros, los Líderes del Grupo de los Siete, reconocemos que la pandemia de COVID-19 es una tragedia humana y una crisis de salud global, que también plantea grandes riesgos para la economía mundial. Estamos comprometidos a hacer lo que sea necesario para garantizar una respuesta global sólida a través de una cooperación más estrecha y una mejor coordinación de nuestros esfuerzos. Si bien los desafíos actuales pueden requerir medidas de emergencia nacionales, seguimos comprometidos con la estabilidad de la economía global. Expresamos nuestra convicción de que los desafíos actuales relacionados con la pandemia de COVID-19 necesitan un enfoque internacional fuertemente coordinado, basado en la ciencia y la evidencia, consistente con nuestros valores democráticos y utilizando las fortalezas de la empresa privada.

Estamos comprometidos a reunir el poder total de nuestros gobiernos para:

  • Coordinar las medidas de salud pública necesarias para proteger a las personas en riesgo de COVID-19;
  • Restaurar la confianza, el crecimiento y proteger los empleos;
  • Apoyar el comercio mundial y la inversión;
  • Fomentar la ciencia, la investigación y la cooperación tecnológica.

Al actuar juntos, trabajaremos para resolver los riesgos sanitarios y económicos causados ​​por la pandemia de COVID-19 y prepararemos el escenario para una fuerte recuperación de un crecimiento económico fuerte y sostenible y prosperidad.

Acelerar nuestra respuesta a COVID-19

  • Trabajaremos duro para proteger la salud y la seguridad de todos en nuestros países. Intensificar la respuesta al brote sigue siendo nuestra principal prioridad. 
  • Coordinaremos nuestros esfuerzos para retrasar la propagación del virus, incluso a través de medidas apropiadas de gestión de fronteras.
  • Intensificaremos nuestros esfuerzos para fortalecer los sistemas de salud en nuestros países y en todo el mundo. Apoyamos plenamente a la Organización Mundial de la Salud en su mandato global para liderar brotes de enfermedades y emergencias con consecuencias para la salud, sin dejar un vacío geográfico, y alentamos a todos los países, organizaciones internacionales y el sector privado a ayudar a los esfuerzos mundiales como el Plan de Preparación y Respuesta Global .
  • Hacemos hincapié en el valor del intercambio de información en tiempo real para garantizar el acceso a la mejor y más reciente inteligencia, mejorando las estrategias de prevención y las medidas de mitigación.
  • Reuniremos datos epidemiológicos y de otro tipo para comprender mejor y combatir el virus.
  • Aumentaremos los esfuerzos coordinados de investigación, incluso a través del apoyo voluntario para la alianza global Coalition for Epidemic Preparedness and InnovationApoyaremos el lanzamiento de proyectos de investigación conjuntos financiados por recursos públicos y privados, y el intercambio de instalaciones, hacia un rápido desarrollo, fabricación y distribución de tratamientos y una vacuna, respetando los principios de eficacia, seguridad y accesibilidad.
  • Haremos esfuerzos para aumentar la disponibilidad de equipo médico donde más se necesita.
  • Nos coordinaremos con las plataformas en línea para maximizar el acceso público a la última información oficial correcta y relevante, en reconocimiento de que millones de ciudadanos reciben información y noticias a través de las redes sociales.

Para implementar estos objetivos, y adaptar las medidas si es necesario, se requerirá esfuerzos en todas las partes de nuestros gobiernos, y les pedimos a nuestros ministros de salud que continúen coordinando semanalmente.

Abordar de manera contundente el impacto económico del brote

Decidimos coordinar las medidas y hacer lo que sea necesario, utilizando todas las herramientas de política, para lograr un fuerte crecimiento en las economías del G7 y protegernos contra los riesgos a la baja.

Con este fin, estamos movilizando la gama completa de instrumentos, incluidas medidas monetarias y fiscales, así como acciones específicas, para apoyar de manera inmediata y en la medida de lo necesario a los trabajadores, empresas y sectores más afectados. Esto es particularmente importante para las pequeñas y medianas empresas y las familias trabajadoras.
También pedimos a nuestros Bancos centrales que continúen coordinando para proporcionar las medidas monetarias necesarias para apoyar la estabilidad económica y financiera, y para promover la recuperación y el crecimiento.

Pedimos a nuestros ministros de finanzas que coordinen semanalmente la implementación de esas medidas y que desarrollen más acciones oportunas y efectivas.

Reforzamos la importancia de la coordinación entre las organizaciones internacionales incluso ante los desafíos para la continuidad del negocio. Hacemos un llamado al Fondo Monetario Internacional y al Grupo del Banco Mundial y otras Organizaciones Internacionales para que apoyen aún más a los países del mundo como parte de una respuesta global coordinada, centrada en este desafío específico. También pedimos a nuestros ministros de finanzas que trabajen en estrecha colaboración con las organizaciones internacionales para diseñar e implementar rápidamente la asistencia financiera internacional que sea apropiada para ayudar a los países, incluidas las economías emergentes y en desarrollo, a enfrentar el impacto sanitario y económico de COVID-19.

Abordaremos las perturbaciones en las cadenas de suministro internacionales y continuaremos nuestro trabajo para facilitar el comercio internacional.

Restaurar y expandir el crecimiento

Continuaremos trabajando juntos con determinación para implementar estas medidas para responder a esta emergencia global. Al enfrentar el desafío económico, estamos decididos no solo a restaurar el nivel de crecimiento previsto antes de la pandemia de COVID-19, sino también a construir las bases para un crecimiento futuro más fuerte. Continuaremos coordinando a través de la Presidencia del G7, incluso en la Cumbre de Líderes del G7, y pediremos al G20 que apoye y amplifique estos esfuerzos.

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