El DO C/2025/437, 16.1.2025 publica la Estrategia Europea relativa a la Justicia en Red 2024-2028.
I. Marco general
La Estrategia Europea relativa a la Justicia en Red 2024-2028 se enmarca en la garantía del derecho de acceso a la justicia en la Unión Europea, un principio fundamental respaldado por el Convenio Europeo de Derechos Humanos y la Carta de los Derechos Fundamentales. La digitalización del sistema judicial, acelerada por la pandemia de COVID-19, busca simplificar el acceso a la justicia, mejorar la eficiencia judicial y modernizar los servicios ofrecidos a ciudadanos y profesionales.
El avance hacia la digitalización se apoya en esfuerzos legislativos como el Reglamento del sistema e-CODEX, que permite el intercambio seguro de información judicial transfronteriza, y otros marcos como los Reglamentos sobre notificación, traslado de documentos, obtención de pruebas y cooperación judicial digitalizada. Junto con el paquete de digitalización, estos instrumentos establecen una base sólida para las comunicaciones electrónicas entre ciudadanos, profesionales y autoridades judiciales en toda la Unión. A partir de 2025, el uso de sistemas descentralizados con puntos de acceso interoperables será obligatorio.
La implementación de estos marcos se complementa con iniciativas no legislativas, destacando la consolidación de e-CODEX, gestionado por eu-LISA desde 2024, el desarrollo de sistemas como eEDES para el intercambio de pruebas electrónicas y el fomento de la interconexión de sistemas nacionales para garantizar comunicaciones rápidas, seguras y fiables.
El tránsito de la participación voluntaria hacia un contenido obligatorio mediante actos legislativos ha impulsado la digitalización de la justicia, dotándola de mayor seguridad jurídica y fortaleciendo los sistemas electrónicos clave. Si bien persisten desafíos, estos representan también oportunidades para continuar modernizando los sistemas judiciales en los Estados miembros, consolidando un marco jurídico sistematizado y operativo.
II. Objetivos
La Estrategia busca guiar la transformación digital del ámbito de la justicia en la Unión Europea. Sus objetivos incluyen definir metas estratégicas y operativas, establecer principios para la digitalización, promover medidas organizativas y metodológicas, identificar factores que favorezcan este proceso y facilitar mecanismos para coordinar y monitorear los avances en iniciativas digitales. Se propone abordar cuestiones específicas como videoconferencias y archivos digitales, al tiempo que se incorporan nuevas acciones para hacer frente a las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial.
La Estrategia abarca de manera paralela los ámbitos de justicia civil y penal, considerando sus particularidades al tiempo que promueve un proceso colaborativo de seguimiento con el objeto de evaluar la aplicación y eficacia de las acciones, mediante el análisis de proyectos financiados a nivel europeo y nacional, y el intercambio de información entre Estados miembros. Reconociendo los beneficios de la digitalización, como la reducción de costes y la mejora del acceso a la justicia, la Estrategia evidencia la necesidad de financiación adecuada, facilitando el acceso a instrumentos financieros del marco presupuestario de la Unión Europea.
III. Principios rectores
La Estrategia Europea se fundamenta en una serie de principios rectores que garantizan la transformación digital respetando los derechos fundamentales, la centralidad de las personas y la sostenibilidad, con el propósito de proteger la independencia judicial y el Estado de Derecho, evaluando los riesgos asociados a nuevas tecnologías, como la inteligencia artificial, para asegurar un juicio justo y mitigar posibles desigualdades o sesgos digitales. El acceso a la justicia se considera esencial, priorizando sistemas digitales accesibles que no excluyan a quienes carecen de habilidades tecnológicas e impulsando la capacitación digital, especialmente entre los profesionales de la justicia.
La estrategia aboga por reducir la brecha digital y promover una digitalización armonizada en toda la Unión Europea mediante el intercambio de buenas prácticas. También incorpora principios operativos, como la estrategia de “solo una vez” para evitar redundancias, la adopción de un sistema digital por defecto complementado con alternativas no digitales, y el impulso de la interoperabilidad para facilitar la cooperación y garantizar la ciberseguridad.
La justicia debe ser dinámica y basada en datos, utilizando tecnología y análisis para mejorar la transparencia, eficiencia y confianza ciudadana, al tiempo que se mitigan riesgos como sesgos y vulneraciones de privacidad. Se promueve para ello el uso de software de código abierto para reducir costos, estimular la innovación y aumentar la confianza y transparencia en los sistemas judiciales, siendo la sostenibilidad económica, social y medioambiental un pilar transversal de todas las iniciativas digitales en el ámbito de la justicia.
IV. Plan de acción
El plan de acción de la Estrategia Europea de Justicia en Red tiene como finalidad identificar y articular las acciones necesarias para alcanzar los objetivos estratégicos, permitiendo la incorporación dinámica de nuevas iniciativas en consonancia con las actividades ya en curso o futuras, incluso aquellas aún desconocidas, mientras establece un mecanismo de actualización periódico que garantice la adaptación a los cambios tecnológicos, normativos o sociales. Se prioriza así la capacidad de respuesta ante circunstancias imprevistas, basándose en la identificación de proyectos que contribuyan activamente al cumplimiento de los objetivos estratégicos, que se inscriban en ámbitos de intervención claramente definidos, que aporten beneficios significativos a un amplio número de Estados miembros y que respeten las normas de seguimiento y coordinación establecidas.
La Estrategia promueve un mecanismo de seguimiento uniforme diseñado para reforzar la coordinación y racionalizar el monitoreo de los avances, minimizando la duplicación de esfuerzos y asegurando una planificación eficiente, lo que implica la recopilación sistemática de información sobre los proyectos, sus objetivos, plazos, fuentes de financiación, beneficios previstos y posibles sinergias. Con carácter anual, la información actualizada permitirá a las instituciones de la Unión Europea y a los Estados miembros coordinar sus esfuerzos en torno a los ámbitos de intervención principales, que incluyen sistemas como e-CODEX, el portal de e-Justicia, aplicaciones en tiempo real, el uso de inteligencia artificial y otros servicios innovadores relacionados con datos jurídicos y judiciales.
El plan no solo persigue estructurar las acciones en torno a sinergias y objetivos comunes, sino también mantener la flexibilidad necesaria para incluir nuevas acciones que respondan a cambios normativos o avances tecnológicos, evitando listas exhaustivas de proyectos. Se centra así en una gobernanza más adaptativa, asegurando que las acciones contribuyan de manera efectiva a la modernización de los sistemas judiciales de la Unión Europea, siempre respetando los principios de sostenibilidad, interoperabilidad y accesibilidad para todas las personas.
